martes, 31 de mayo de 2016

Cuando esta "pluma" del neoliberalismo mas clasico y cajetilla alertaba sobre el rol de los CEOS, en la oposicion o en el gobierno

Jueves 27 de diciembre de 2007

Un gerente piensa que el arte y la política pueden gerenciarse. Así como un editor piensa que hasta cierto punto la vida puede editarse como un diario o un noticiero de televisión. Un viejo editor me dijo alguna vez: "El matrimonio es una larga crisis que se administra. Por más que estemos en el peor momento, un beso antes de dormirse, un beso al despertar y un ramo de flores los domingos. Si usted sabe editar la realidad, puede también editar su matrimonio". Se refería a la posibilidad de manejar los tiempos y las cosas, desechando lo inconveniente y resaltando lo necesario.

Ojalá fuera cierto, pero la verdad es que nadie puede editar la vida, y que es infinitamente difícil gerenciar una pasión. Se la puede administrar, no voy a negarlo. Se pueden hacer negocios editoriales y pictóricos, pero esas operaciones del mercado nada tienen que ver con gerenciar el arte, que está hecho de la materia de los sueños y que es, por lo tanto, ingobernable.

No digo que la política sea asimilable a la literatura o a la pintura, pero les aseguro que también es un arte mayor y que su praxis necesita una vocación tan profunda y absorbente como la que se autoimpone cualquier artista verdadero.

Caricatura: Huadi

En veinticinco años de periodismo no he conocido a un solo dirigente de primer nivel que no fuera un animal político. Un hombre sin tiempos libres, un enfermo de la materia que domina. Como esos cracks futbolísticos que al evocar su infancia solamente se recuerdan jugando a la pelota, día y noche, con una de cuero, con un bollo de papel o con una chapita, obsesionados gozosamente por desarrollar su vocación profunda. O como esos adolescentes que, abstraídos, se olvidaban de comer, de estudiar y hasta de dormir tocando como posesos la guitarra o el piano, o dibujando o escribiendo en cuadernos o en reveses de facturas contables. Las vocaciones volcánicas borran al hombre del mundo, ponen en suspenso a sus familias y a las necesidades mundanas, y, como todo acto de amor torrencial, son un acto de obsesión. Nadie llega a la primera fila de las butacas sin ese fuego sagrado.

Comparar la política real con la política corporativa de las empresas es, por lo tanto, un malentendido amargo. La política, por más gurúes y politicólogos que valgan, resiste las reglas del management ortodoxo y de la ciencia pura. En el mundo de los negocios, uno más uno es dos. En política, como todo el mundo sabe, no necesariamente dos más dos son cuatro.

Toda esta introducción viene a cuento de un hecho indiscutible: la actual oposición tiene entre sus filas a muchos hombres de empresa. Muchachos por lo general bienintencionados que se han pasado, no hace mucho, a la política creyendo que ésta sólo necesita buenos gestores.

Los no políticos son hombres de ideología pasteurizada, que igualmente merodean las posiciones de "centro" y el libre mercado, y que han comenzado a meterse en el barro de la historia.

A unos, los resultados electorales de octubre los dejaron nocaut. A otros, los pusieron muy nerviosos: deben realizar ahora lo que prometieron en la campaña. Sólo a Elisa Carrió, para la cual hubiera sido una tragedia ganar y tener que hacerse cargo del barco, abandonando los cómodos camarotes de la indignación, este período de cristinismo se le presenta plácido y apetitoso. Los demás, incluso los nuevos referentes de ARI, tienen en la boca el regusto agrio de la decepción y del miedo. No lo dirán nunca en público, pero así están los opositores políticos en la Argentina de hoy.

Se sienten, en el fondo de sus corazones, injustamente derrotados por "políticos mediocres" y "burócratas clientelísticos". Ellos, los príncipes de la nueva política, eficientes y limpios, pasaron por la universidad y conocen el mundo: son muy viajados. "¿Cómo puede ser que nos derroten estos políticos de cabotaje, estos impresentables de siempre?", se preguntan.

Algunos de estos gerentes de la nueva política duermen con la valija cerrada al lado de la cama. Están siempre listos para volver al sector privado rumiando una queja: "Soy demasiado bueno y honesto para la política".

Olvidan que los verdaderos militantes políticos no tienen dónde volver, porque pertenecen, en cuerpo y alma, a la lucha política. Porque no podrían hacer otra cosa, porque nacieron para eso, porque quemaron las naves. Un gerente es demasiado cerebral y tiene demasiado "sentido común" para quemarlas.

Un militante se mide no por cómo reacciona ante una victoria, sino por cómo se recupera de las derrotas. ¿Se recuperarán estos muchachos o tomarán la valija y volverán, sanos y salvos, a casita?

Necesitan un examen profundo para entender lo que les ocurre. Son amateurs jugando a ser profesionales. No dominan del todo la materia y, en el fondo, la desprecian un poco. Toda la nueva oposición está llena de estos personajes tiernitos y bienintencionados: aves de paso queriendo comerse crudas a las fieras.

No se le puede enseñar política a un negado, así como no se le puede enseñar música a quien no tiene oído. Entender la política, entenderla de verdad, es un don: se tiene o no se tiene. Es un saber que no se adquiere en los libros ni en los claustros. Se adquiere en la calle y con las entrañas.

Pero el ser humano desarrolla las habilidades que necesita, de manera que no todo está perdido. La nueva oposición está llena de sordos y zoquetes. Hay muy pocos afinados y casi ningún oído absoluto. Pero tiempo al tiempo.

Luego, por supuesto, está todo ese asunto de los personalismos. En la Argentina, todo gira en torno de tres o cuatro dirigentes que lucen bien en los programas del cable, que suelen ser bastante autoritarios dentro de sus propios partidos y que no saben adónde van. Quiero decir, parecen poseer grandes convicciones y son buenos "tribuneros" (no deberían quejarse tanto del atril, porque ellos lo llevan incorporado), pero carecen de paciencia y flexibilidad para armar partidos políticos consistentes, con alas izquierdas y derechas, con democracia interna y participación.

Descaradamente personalistas, un día tienen tres millones de votos y otro día no tienen nada. Poseen una extraña alergia, que les contagiaron los encuestadores y la "opinión pública" más ramplona de los contestadores automáticos de las radios, que consiste en creer que toda alianza es la Alianza, o sea, un rejunte invertebrado e incoherente que fracasa gobernando. Y también que todo pacto político es el Pacto de Olivos, es decir, un contubernio para repartir favores.

Pero hagamos nombres propios: si Carrió y Ricardo López Murphy hubieran entendido de verdad la política, habrían recreado el espacio histórico electoral de la Unión Cívica Radical. Pero como no la entienden, terminaron en esta nada insípida, inodora e incolora, oposición para la gilada televisiva, que no puede juntar porotos y que no logrará ponerle freno a la hegemonía.

La Alianza era una bolsa de voluntades dispersas y el Pacto de Olivos era un contubernio, pero el peronismo es una bolsa del mismo estilo, aunque verticalista cuando se juega en serio, y el Pacto de la Moncloa era, al fin y al cabo, un acuerdo político, aunque con buena prensa.

Algo tiene para enseñarle el oficialismo a la oposición. Para empezar, su voluntad de poder. El peronismo no tiene un puñadito de dirigentes destacados: tiene cien candidatos potables en las gateras, con ganas de comerse la cancha. No es dogmático y principista: acoge en su seno a hombres ubicados en las antípodas ideológicas, aunque dispuestos, por las buenas o por las malas, a aguardar su turno y a trabajar coordinadamente cuando la tormenta arrecia y cuando el que manda tiene claro el horizonte y buena sintonía con la mayoría electoral. Casi nadie, por cuestiones del pasado, queda fuera del colectivo, y nadie se rasga las vestiduras por hacerse amigo de un enemigo de antes, o por codearse con un dirigente que piensa el país desde la otra orilla.

El radicalismo posmoderno tuvo estómago delicado, y así lo pagó. No pudo tolerar las diferencias internas y expulsó de sus filas a los opuestos, que a su vez se transformaron en estómagos delicados incapaces de digerir las mínimas discrepancias. Y así hasta el infinito. Es decir, hasta la atomización y la anécdota. Como la izquierda argentina, una diáspora interminable y minoritaria con dirigentes inflexibles que se pelean por palabras vacías.

Sin dominar la materia, sin vocación ni visión política, sin sentido común, sin pragmatismo y sin humildad, sin capacidad para acordar lo mínimo ni para construir una idea, la oposición se juega en una comuna, es decir, en una baldosa.

Hasta Néstor Kirchner está decepcionado de la oposición. Admite, a regañadientes, que ninguna democracia exitosa económica e institucionalmente prospera con partido único y sin alternancias ni bipartidismo. Sabe que, si no evoluciona por afuera, una oposición de centroderecha surgirá tarde o temprano del propio peronismo y que sobrevendrán como siempre la crueldad, el destripamiento, la lucha sin cuartel y la amnistía y, al final, la cohesión. La guerra peronista hace temblar a los peronistas que detentan el poder, porque saben que del otro lado no hay muchachos testimoniales con la valija armada al lado de la cama, sino políticos con hambre que quieren cambiar la historia.

Sólo se cambia la historia con ese apetito insaciable, con esa pasión que un frío gerente no puede gerenciar. Tal vez ni siquiera pueda comprender.

La nueva política no puede madurar en manos de los no políticos.


El serendipity de Pinocho y sus amigos

Cada vez esta mas claro, que jamas pensaron los integrantes del gabinete de exaccion, que en estos tiempos donde el capitalismo tiene todo tan atado, pudiera surgir una "Serendipia".
Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca. En términos más generales se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.

En la historia de la ciencia son frecuentes las serendipias.

También existen casos de serendipias en obras literarias, cuando un autor escribe sobre algo que ha imaginado y que no se conoce en su época, y se demuestra posteriormente que eso existe tal como lo definió el escritor, con los mismos detalles. No se debe confundir con la anticipación o la ciencia-ficción, donde se adelantan inventos mucho más genéricos que casi todo el mundo cree que probablemente existirán algún día.

Un amigo sociologo lo aplicaba allá por los 70, cuando analizabamos el enfrentamiento de los "imberbes con Peron, refiriendose a ello como un Serendipity, "el dato anomalo no registrado". Jorge Carbajal

El fideicomiso que firmo Macri en abril, que no era tan ciego pues le da ordenes a su administrador
-"Ya he dado la orden a mi administrador para que radique en la Argentina el ahorro que tengo", respondió Mauricio Macri ante la pregunta "casual" de una periodista sobre si pensaba repatriar los 18 millones de pesos que tiene depositados en una cuenta en Bahamas.
-¿En qué invertirá ese dinero?
-Macri dudó unos segundos y requirió a esta cronista: "Y no sé, qué me recomendás?"
- "Letras del Tesoro". le contesta: 
-"Posiblemente compre letras del Tesoro Argentino para ratificar que este proceso de recuperación argentina va a ir cada vez mejor", aseguró el presidente. 
-Lo que nadie le preguntó en ese círculo "improvisado" de periodistas sobre el fideicomiso que Macri firmó el 12 de abril pasado dónde se desentiende de la administración de sus bienes como respuesta a la denuncia internacional de los Panamá Papers.
-La firma Seguridad Fiduciaria S.A, a cargo de José María Fernández Ferrari, administra la participación accionaria y privada de Macri en las firmas 4 Leguas S.A, Agro G. S.A., Molino Arrocero Río Guayquiraro S.A, María Amina S.A. y en su participación del fideicomiso Inmobiliario Camino.
-El contrato de fideicomiso ciego de administración fue rubricado ante el escribano Jorge Ledesma, titular del Registro Notarial número 189 de la Ciudad de Buenos Aires, por ambas partes, y le otorga al flamante fiduciario la "administración libre y en forma discrecional de tales bienes y cualquier otro" que Macri resuelva "transferir en el futuro".
-Macri no puede "comunicarse directa o indirectamente con el fiduciario o sus empleados, representantes, agentes o personas relacionadas con el mismo" y se abstendrá "de solicitar información relativa al destino de los bienes fideicomitidos y su evolución patrimonial", según se deja asentado en el contrato.
-Cortinas de humo sobre cortinas de humo. 


Como pasar en pocas semanas de no tener cuentas offshore, a traer de un paraiso fiscal 18 millones de pesos............ por ahora

1) ¿Porqué tienen cuentas offshore como en este caso en Bahamas?. Para evadir impuestos y lavar dinero.
2) La cuenta la tenía oculta hasta la semana anterior que la incorpora a la declaración jurada por primera vez luego incluso que fuera desmentido varias veces.
3) Anuncia luego un blanqueo de capitales que incluye a funcionarios. Es decir también al presidente.
4) La ley de blanqueo aún no se aprobó y si Macri blanquea dinero hoy por hoy debe pagar todos los impuestos que debe.
5) Hoy dice que el dinero ilícito lo va a repatriar. Dijo que para comprar Lebacs, inversión especulativa. La ley de blanqueo aún ni se trató. Ergo, si Macri blanquea dinero debe pagar todos los impuestos que debe.
6) ¿Y el fideicomiso que anunciara después que saliera su nombre en la denuncia de los Panamá Papers dónde él no tendria ingerencia administrativa?.
7) Qué sencillo todo, no?.
8) El pago a los jubilados prometido es una buena excusa.




Gente que le gusta hacer papelones

El pasado 14 de mayo el exdiputado y escritor Fernando Iglesias se refirió al escándalo por los Panamá Papers que dieron cuenta de la participación de Mauricio Macri como director en la sociedad offshore Fleg Trading Ltd con asiento en las Bahamas, y en ese marco, aclaró muy suelto de cuerpo que "el presidente no tiene ninguna cuenta en el exterior".
Unos días después, el propio Macri tuvo que desmentir a Iglesias en su declaración jurada al declarar sorpresivamente que contaba con el doble de capital en un año y  que tenía 18 miilones de pesos en las Bahamas.
Hay gente que me encanta cuando hacen papelones. Más que nada los pelotudos importantes. 


EL HELICOPTERO NEGRO DE MACRI


bye Gastón Harispe
Movimiento Octubres
 
EL HELICOPTERO NEGRO DE MACRI
 
   Algunos compañeros preguntan insistentemente "¿cuándo se va Macri?", preocupados por la degradación económica y social producida desde el gobierno nacional en unos pocos meses. Otros dicen saber mes o período del año o tener algún dato del fin del ciclo doloroso que se ha instalado en nuestro país, posteriormente al triunfo en las urnas del actual presidente. Usan supuestos racionales como cierta lógica matemática inverificable que dice que dos más dos son cuatro. ¡Si esto va mal, y anuncian cosas siempre contra los trabajadores!. Es verdad que despiden, hay inflación, bajan los salarios, achican el mercado interno, cae la producción nacional y otras realidades. No queda otra que pensar que se van a ir como De la Rua en el helicóptero, dicen. Lo mismo hacen desde el gobierno, podría ser para no irse, que anuncian que en el segundo semestre les va a ir mejor y que, entre otras cosas, van a parar la inflación (poniendo la economía en el freezer). Abusan de información inverificable.
 
   Los liberales siempre predijeron el futuro, como parte de sus proyecciones infundadas, que inyectaban para influir en la realidad. Vaticinaron la caída de nuestro gobierno durante 12 años sin éxito, analizando variables económicas falseadas sin el contexto político y social. También, como hacen algunos compañeros nuestros, analizan una parte de la realidad, desconociendo el único método posible para verificar el final del rumbo, que es su final mismo. O como deberían hacer ahora los miembros de este gobierno, mostrando pequeños pero constantes éxitos que puedan hacer proyectar la idea, sólo eso, una idea, de que van a tener éxito o no se van a caer. Pero los compañeros estamos obligados a ser rigurosos con las proyecciones políticas a partir del análisis serio de la realidad.
  
   Está el futuro del País en juego, que no es la gobernabilidad misma. Es el futuro de nuestro pueblo y el destino de una alianza social y política llena de contradicciones y que pareciera tener problemas en el presente -nació chica- , con tendencia a agravarse en el futuro. Los pocos puntos de diferencia en el ballotage no dan mucho crédito de ventaja, de una agrupación política organizada por empresarios que caló fuerte entre sectores medios profesionales y del mundo del trabajo como empresarios y trabajadores. Al macrismo no le sobraba nada y ahora está en un momento decisivo, que es terminar de amasar la alianza social que lo sostenga. La construcción de una nueva hegemonía, o irse. No hay terceras opciones: Sin hegemonía perdería las elecciones legislativas y luego las generales, o se caería ante las movilizaciones y estallidos por venir, que abriría las puertas a sucesiones o gobiernos transitorios y un futuro incierto. Inclusive en caso de ganar pirricamente ante un peronismo/kirchnerismo dividido o desdibujado. A la crisis de representación polìtica y la resistencia social la sucedería un clima de inestabilidad institucional –represión, agitación social, violencia- que profundizaría la crisis de gobernabilidad de un gobierno antipopular.
 
     El avión negro fue un mito de la Resistencia Peronista. Quienes esperaban la vuelta de Perón miraban para arriba esperando que llegara, especialmente cerca de 1964, oportunidad en que el Operativo Retorno lo depositó en Brasil, luego devuelto a Europa y no pudo volver a la Argentina hasta 1972. Pero la gente decía que lo veía, esperando que llegue para terminar con el calvario de la proscripción y las consecuencias sociales de la aplicación de políticas antipopulares. Ahora, buena parte del pueblo argentino mira el reloj descontando minutos para que Macri se suba al helicóptero que se llevó a De la Rúa en 2001. La calle de un barrio popular quiere que se vaya Macri. Sobre todo en las colas de un almacén o una carnicería. No hablo de la opinión pública, que es un concepto mediado, prohijado y tamizado por los cientistas políticos, sociólogos o analistas de todo tipo. Ya en los barrios se habla de prontos saqueos y los vecinos buscan mercadería por las iglesias y los movimientos sociales. Además, los trabajadores y los humildes, que saben lo que es perder el trabajo, se solidarizaron rápido y en la soledad de su casa familiar con el despedido. La pérdida de empleo es una situación de indignidad que vuelve a ser masiva e irrita -a la vez que da miedo- a todos los laburantes.
 
  La representación política y social empieza a estar cuestionada por dos motivos básicos. Los medios de comunicación golpean actualmente sobre nuestro gobierno popular, el de Cristina, resaltando casos de corrupción, mientras que entre los que votaron a Macri hay decepción. Tristeza. Aplicaron la receta liberal del ajuste contra los trabajadores, a fondo. Este es un punto central para el análisis de cómo está la sociedad. El tarifazo, la inflación y los despidos impactaron fuertemente, no hay dudas. Pero además de analizar lo que sucede con los sectores más cercanos al peronismo-kirchnerismo, hay que ver lo que pasa con los que votaron al PRO. ¿Hay todavía fuertes sectores que dan consenso al gobierno? ¿Cuántos votantes del ballotage lo acompañan actualmente? ¿y los de la primera elección presidencial, que se suponen son los únicos que hay que tomar seriamente como tropa macrista optando originalmente por la propuesta del PRO? ¿Los que lo abandonan quieren que se vaya?. En el 2001 se expresó la crisis de representación con el "que se vayan todos", lo cual tratan de instalar con la propaganda televisiva. El destinatario es el votante macrista que está arrepentido y sobre eso se apoya la acción de mostrar la  denunciada corrupción de Lázaro Báez en un ruido ensordecedor, repetitivo. Si mostraran las 4040 cuentas en Suiza por las que se llevaron miles de millones de dólares todos los grupos económicos, el resultado no sería el mismo. O el límite de compra de 5 millones de dólares diarios para atesoramiento que puso Macri para que los exportadores de cereales se lleven la plata del País. Y si no pusieran dinero en los medios a través de publicidades públicas y privadas, no podrían esconder de ninguna manera el caso de Panama Papers por el que dos Presidentes ya tuvieron que renunciar y otros están procesados. El manejo de los medios de los grupos económicos hay que anotarlo en la lista de las condiciones favorables del enemigo del pueblo argentino, según definía Evita a la oligarquía.
 
   ¿Quién le da poder a Macri? "Cuando usted asume la apariencia del poder, las personas se lo dan pronto" Rothschild, 1920. Con la apariencia de bien plantado para gobernar y el crédito que le dio parte de la sociedad los primeros días, hicieron una revolución liberal y antipopular y gastaron crédito mas de la cuenta. Los sectores financieros y exportadores de materias primas son su principal sostén. Los votos colectados entre los trabajadores medios y de altos ingresos parecen estar licuándose detrás de la pérdida de capacidad de consumo. Igualmente con los que recogió en los barrios populares que habían perdido esperanzas en el gobierno de Cristina, el nuestro, o que habían sido seducidos por la campaña de los medios insoportable, a pesar de algunas cadenas. Se está condicionando su sustento electoral; pero lo que es peor para su gobierno, crece la idea de que "mejor que se vaya ahora porque esto no va a aguantar" o "lo tenemos que sacar porque no van a dejar nada". 
 
   Los gobernadores e intendentes son parte de una institucionalidad que tiene la responsabilidad de pagar los sueldos a fin de mes y mantener el empleo privado mediante la obra pública. Las gestiones locales pueden ser muy eficaces en el desarrollo de condiciones especiales en el territorio. Pero necesitan financiamiento nacional para que se mantengan o se desarrollen las economías regionales y un contexto económico favorable. La mayoría de las semillas no crecen en el desierto. Ese es el miedo de la gobernanza local: Que el ajuste nacional arrastre a toda la institucionalidad a la recesión y los conflictos sociales. Rutas, calles, puertos, escuelas, cloacas, agua, esperan ser financiados por un Estado nacional que abandonó la estrategia de aportes federales, porque se descapitalizó entregando las retenciones, regalías mineras y otros mecanismos; pero además optó por pagar a los buitres y volver a colocar bonos endeudándose a tasas altas. Los bancos que operan en nuestro país prestan dinero caro y afectan la obra privada porque nadie quiere endeudarse a estas tasas. Ahora intentan bajarlas pero muy poco. Miles de puestos de trabajo en la construcción se perdieron con la paralización del Procrear y la obra pública. Macri, con poca base social de sustentación propia, compra poder prestado y temporal pasando dinero a cuenta gotas a gobernadores e intendentes, hasta que no tenga mas. Esa es otra fuente de poder: compra tiempo y alterna relaciones transitorias con gobernadores e intendentes.
 
   Tanto cuestionaron la inflación del kirchnerismo, que ahora son rehenes de su prédica. Si no lo logran en el tan mencionado segundo semestre, habiendo afectado seriamente el mercado interno y abierto las exportaciones a toda clase de productos afectando la industria nacional, se lo va a recordar no sólo la calle popular, sino la opinión pública. Slotozwiazda, un periodista opositor moderado a Cristina y opositor moderado ahora a Macri, pone un contador en pantalla ironizando con que "faltan X días para el segundo semestre". 
 
   La hipótesis de financiamiento externo mediante inversiones productivas se desmoronó con la visita de Obama. Vino para darle las gracias por la batalla ganada en el Congreso argentino y prometió 2500 millones de dólares de empresarios norteamericanos. Pero ese reingreso al mundo yanqui nos costó 16 mil millones de dólares y un montón de velas prendidas para que no fallen a favor de otros bonistas de la deuda reestructurada que pudieren pedir igual tratamiento, con lo cual el monto hubiera sido o sería de 500 mil millones de dolares y el quiebre definitivo de nuestro querido país. 
 
   Los trabajadores encabezaron la última gran movilización de las tres enormes que ya se llevaron a cabo en la etapa macrista (cuatro con la del 9 de diciembre, la despedida de Cristina), lo cual certifica que en la etapa kirchnerista nos privamos de avanzar de la mano de un sector social imprescindible para un proyecto transformador o revolucionario. Si a eso sumamos que el peronismo anida entre los más humildes y los trabajadores, "el macrismo movilizó más al peronismo que el gobierno de Cristina" dijo un periodista kirchnerista un domingo, sin equivocarse. Cristina no dio motivos. Una porción de trabajadores que pagaban impuesto a las ganancias fueron contenidos en las convocatorias de algunas organizaciones gremiales. Pero ahora está en riesgo toda la clase trabajadora, que se moviliza en defensa de sus propios intereses amenazados. Queda la experiencia de que en tiempos de avance, las masas populares deben ser convocadas a ser protagonistas. La lucha y la movilización generan conciencia y organización.
 
    ¿El proyecto político de la oligarquía, ya busca reemplazo para Macri? Hay periodistas muy importantes que ubican a Lorenzetti, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación , como su reemplazo. Está en la línea de sucesión. Es notoria su voluntad y deseo. A poco de asumir Macri mencionó a Massa como el hombre que según él, va a conducir el peronismo, en la Cumbre de Davos, los empresarios más ricos del mundo. El valor de la lista de unidad en la interna del PJ está ahí patentizada. Luego de haber conseguido Macri la ruptura del bloque FPV-PJ en Diputados y lanzado también una corriente interna flaca con Urtubey a la cabeza para participar, la lista de Unidad del peronismo con peso institucional y algunas pequeñas filtraciones digeribles para los históricos, tiene el valor de ser un armado fuera de la "estrategia Davos". 
 
   La única propuesta política seria, emitida como mensaje a la sociedad, de reagrupamiento de los perjudicados por las iniciativas del neoliberalismo, es el Frente Ciudadano. Impulsado por Cristina, es una convocatoria de base, una política de masas, que algunos no entienden y maltratan la propuesta desde el título, primereando y abriendo locales. Pero Cristina hizo una convocatoria "a todos los compatriotas perjudicados con estas políticas", siendo este el "punto de unidad" e invitando "a los que nos hicieron huelga, inclusive". Y si siguen apareciendo iniciativas unitarias y se juntan en distintos puntos los trabajadores organizados, los desplazados de derechos, los ciudadanos afectados en su capacidad de consumo, los organizados en movimientos sociales, el peronismo organizado, los partidos de centroizquierda, la izquierda latinoamericana, los radicales que están enojados con el gobierno liberal y otros grupos detrás de una misma estrategia, se constituirá una mayoría nacional. Al movimiento nacional de la distribución de las riquezas, histórico, de los trabajadores, mayoritariamente peronista, anteriormente yrigoyenista y siempre federal, se le propone una convocatoria de la ciudadanía toda, en el marco de un Frente Nacional. 
 
   Los cuentapropistas y desocupados todavía no son un sujeto social numeroso como en los años '90. El desplazamiento hacia el afuera del mundo del trabajo es un proceso reciente pero viene con todo. Los gobiernos nacional, bonaerense y porteño, macristas, tienen poca voluntad de poner una malla de contención al desempleo y la crisis social. Cuando los movimientos sociales vuelvan -volvamos- a tener presión masiva para ganar la calle por alimentos y planes, habrá sido tarde para el gobierno, que no prevé la crisis humanitaria que está desatando. Muchos vecinos volvieron a pedir comida. Piden bolsas, por ahora. Los comedores populares están a la vuelta de la esquina.
 
   El reclamo de la democracia sindical en muchos casos antecede al de la organización de las agrupaciones sindicales de base. La democracia sindical es garantizada principalmente por la participación sindical de base y la lucha. Sólo debe ser reclamada por un movimiento sindical de base que promueva la democratización de los sindicatos en aras de un proyecto de país que supere la democracia representativa por una participativa. Pero no hay que confundirse. El movimiento obrero organizado es el real, con el cual los trabajadores rechazan las políticas de ajuste. La contradicción principal es vencer a Macri y sus políticas.
 
   El grupo gobernante es lo peor del sistema financiero mundial, parasitario, depredador y cortoplacista. El economista Jorge Beinstein dice que vinieron a rapiñar todo lo posible y rajarse cuando la cosa no dé para mas. Paralizado primero el motor económico externo con la baja del precio de la soja y el petróleo, frenaron luego el segundo motor del desarrollo: el mercado interno. Con el argumento de bajar la inflación contrajeron la actividad económica hasta un decaimiento que todavía desconocemos sus consecuencias. Esta lumpenburguesía financiera no ofrece futuro ni vende alegría -como en la etapa menemista- sino que se muestra amarga y cruel desde el comienzo. Vende tristeza a futuro y no lo oculta. 
 
   Este gobierno de especuladores desbocados e improductivos está lejos de la concepción humanista del Papa Francisco, líder del movimiento antiliberal global. El Papa es argentino y en este territorio de paz se hacen los peores ensayos de fragmentación social, augurando persecusiones y represión, como en el caso de Milagro Sala. Francisco denunció revanchismo e hizo saber de su "visión de sangre" en el futuro argentino. El procesamiento a Cristina fuerza los límites.
 
La Resistencia
 
   Al carecer de antecedentes de crisis como en los años 90, que veníamos de la hiperinflación promovida por los empresarios formadores de precios, tuvieron que inventar una necesidad de ajuste a partir de ficcionar una realidad negativa. Dijeron que veníamos de un período inflacionario, corrupto, de inseguridad, e iniciaron un brutal ajuste que no terminó. Hoy dicen algo así: Culpa de Lázaro Báez tuvimos que desmantelar Atucha o desactivar el plan satelital o conectar igualdad. El objetivo principal: devolver a Argentina al patrio trasero y pagarle a los buitres para volver a la estrategia de endeudar a la Argentina y sostener el crecimiento de los Países dominantes. Pero eso genera resistencia. ¿Están evaluados por los responsables del rumbo económico y los poderosos saqueadores las vibraciones en la ingeniería social que ellos intentan controlar?. Ellos crearon el choque y esperan tener controlada la resistencia social, que para las ciencias que estudian la electricidad sería un fenómeno de disipación energética asociado a la fricción. Esa resistencia genera calor, la cual puede ser prevista mediante el aparato adecuado en un acontecimiento, el flujo de energía, para su control como calefacción. Pero el consentimiento, que es la base de todo acontecimiento de control programado mediante la acción desde las clases dominantes, no aparece. Las huelgas en el Estado, las universidades, las escuelas, los hospitales, son el resultado de despidos y recortes presupuestarios. En el sector privado, los trabajadores son presionados por las patronales tratando de alcanzar mejores índices de productividad en un contexto inflacionario que licua los rendimientos. Los medios dicen una cosa y la calle otra. Hay manifestaciones por todos lados, que recuerdan a los días previos y posteriores a la caída de De la Rúa. Pocos prestan consentimiento. Crece la tristeza y el enojo. Pocos confían en el futuro y la fe es un bien escaso. Hoy está condicionado el sostenimiento del proceso de ascenso social, y cada individuo percibe un retroceso posible en su posición en la estructura social, lo que obviamente genera inseguridad e incertidumbre.
 
   La chispa que encienda la pradera en la Argentina macrista vendrá sólo del correcto análisis de las condiciones. El aparatismo invadió la forma de constuir abajo. La construcción social lleva tiempo. Hay que dar tiempo individual en reuniones y asistencias, escuchar a la gente, coordinar y practicar toda clase de esfuerzos gratificantes. La militancia de base es un acto de amor y solidaridad que requiere entrega. Pero las necesidades de los últimos años impusieron otras prácticas que compitieron con el trabajo de base, que arrojaron otro tipo de militante y actor social. Esos prefieren acciones aisladas y en escenarios nacionales -todavía hay militantes que están acostumbrados al gobierno y sus comodidades-, antes que la práctica solidaria y la disputa a partir del establecimiento del control territorial por parte de las organizaciones libres del pueblo.
 
   El escenario de las movilizaciones a Plaza de Mayo es tentador. Las plazas de las principales ciudades fueron una inmediata reacción. Cristina llenó las avenidas de Comodoro Py. Pero "Dios no puede estar bajando a cada momento" para resolver los problemas, como decía Perón. El 20 de diciembre se resolvió en Plaza de Mayo, pero posteriormente a puebladas y acciones en todo el territorio, con una creciente capacidad de movilización popular.
 
   Organizar la base; establecer el poder popular en barrios y lugares de trabajo; realizar transformaciones; engrosar la estructura de cuadros organizando los ámbitos; los frentes; los distritos, las provincias desde una concepción de participación, pensando en grande, sin burocratismos ni "mesas chicas". 
 
   Perdimos el gobierno, pero están relativamente fuertes la organización popular y la participación de las masas. El enemigo tiene problemas con hacer protagonista a algún sector social importante de sus políticas y no cuenta con acompañamiento de organizaciones del pueblo. Está débil. Solo lo sostiene el consenso de un grupo minoritario que no logró constituir hegemonía sobre el conjunto social popular. Tienen poder económico pero menos consenso social en sus medidas. 
 
La vuelta
 
   La capacidad de trabajo y militancia se recuperarán rápidamente, con pequeños triunfos. Superaremos la pasividad de los sectores militantes golpeados por la ofensiva liberal. Pero hay que aprovechar el momento para revisar las concepciones y conductas organizativas, de todos los cuadros y militantes. Más rigurosidad en los análisis y más elasticidad en las alianzas. 
 
   El macrismo trabaja para dividir al peronismo/kirchnerismo metiendo cuñas donde hay fisuras. Una política de poder y ganar las elecciones en 2017 no parecen lejanas ni imposibles. Unidad, programa y buenos candidatos son tareas para lo que viene. Control del Comercio Exterior; logística para la producción con flota de bandera argentina; Ley de Minería; reforma del sistema financiero y temas de participación ciudadana y medios de comunicación aparecen como algunos de los temas obligados. Raúl Zaffaroni sostiene que es necesaria una Segunda República, lo que implica una reforma constitucional.
 
   Hay que prepararse para volver. ¿Cuándo? ¿Como? No sabemos. Podemos ver la tendencia, el proceso, pero no somos adivinos. Por ahora, el helicóptero negro de Macri no salió -debe crecer la resistencia-. Ese que los argentinos a los que nos duele la destrucción y la entrega nacional miramos para arriba buscando. Pero las elecciones del 2017 son ganables, y con eso las de 2019. A medida que construimos la resistencia social, fortalecemos la organización y nos estiramos en todo el territorio, a cada barrio, lugar de trabajo y establecimiento educativo, para pelear y ganar.
 

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Depresión o con la cabeza de los dirigentes???








​​ ​Excelente reflexión de Mempo, ... pero ... ¿Cuál es la dirigencia, o los dirigentes aislados, que están saliendo al paso de la aplanadora de la destrucción? ¿El 51% lo sigue bancando? ... Creo que la depresión es resignar las posibilidades de supervivencia ...

 bye Miguel Ferraris


 

EL PAIS › OPINION

La Gran Depresión

 Lunes, 30 de mayo de 2016

Por Mempo Giardinelli

Igual que en 1930 –y la literatura norteamericana lo mostró en célebres novelas de John Steinbeck, Erskine Caldwell y otros grandes escritores– cuando la economía se derrumba la política también se degrada, la justicia es ganada por la corrupción y el cinismo, y la moral "missing", como dicen ellos. La sociedad, entonces, queda planchada, y en el desconcierto pierde todos sus logros y sueños. Es lo que la Historia del Siglo XX reconoce como "La Gran Depresión".

Eso sucede hoy aquí. La velocidad con que todo se desmorona –el empleo, el salario, la industria nacional, las pymes, la pujanza cultural– no necesariamente desata el malhumor social como en 2001, cuando el hartazgo se generó de a poco, y desde la cima de un gobierno estúpido se cometieron torpezas en catarata que desembocaron en una matazón infame. Cuando el gobierno, como ahora, no es estúpido sino astutísimo y además es malvado en lugar de distraído, lo que se produce en el pueblo no es rebeldía sino depresión. Que digan los psicólogos si esto no es de libro.

Por eso lo único que crece a la par de las medidas que toma un gobierno desalmado como el actual, es el desconcierto en su perfecta acepción de desorientación y perplejidad. Y sobre todo, ya que de política se trata, la falta de conducción. Sí, la ausencia de un liderazgo claro, presente y activo que convoque a que la ciudadanía salte del estupor y la pasividad depresiva hacia la resistencia popular que todo lo puede.

No hay ese liderazgo. Y qué lástima si esta columna inoportuna lo declara una vez más, pero no lo hay si lo que se escucha es silencio. No lo hay si persiste el encierro y ensimismamiento que nos llevó a la derrota. Habrá, sí, una justificada memoria, preciosa y emotiva, pero que será pasado en la medida en que el presente siga en manos, como escribía en 1810 el enorme Manuel Belgrano, de "hombres que, desprendidos de todo amor hacia sus semejantes, sólo aspiran a su interés particular".

En su primera declaración jurada como Presidente, el Sr. Mauricio Macri declara súbitamente el doble que el año pasado cuando era candidato: 110 millones de pesos en lugar de 52. A lo que hay que sumar los millones que admite tener en las Bahamas, más lo nunca bien confesado en el escándalo de los Panamá Papers, y quién sabe cuánto más que ha de tener en otras cloacas financieras a las que sus mentimedios llaman paraísos fiscales.

Ante el silencio inexplicable de la ex presidenta y de sus principales espadachines, la tortuosa imaginación de estos tipos sin alma hoy en el gobierno los lleva a inventar un "blanqueo" que dicen que es para que retornen miles de millones de dólares que según ellos se fugaron "porque no confiaban en el Estado". Y a los que ahora se perdonará y se destinarán esos dineros a "una reparación histórica de la deuda con los jubilados". El Sr. Prat-Gay, desde el Palacio de Hacienda, subraya que el blanqueo "va a ser para todos", o sea, naturalmente, para "todos los funcionarios del gobierno nacional que quieran aprovechar esta oportunidad".

He aquí la traducción de esta artera maniobra: el Number One en el poder, igual que la mayoría de sus funcionarios, sacó muchísima guita del país durante años. La ponían toda y en secreto en los supuestos paraísos, evadiendo impuestos y ocultando sus fortunas. Y a la vez acá, en el país, acusaban a sus adversarios de corruptos, fingiéndose moralmente escandalizados. Todo les fue bien, hasta el día en que el mundo conoció la lista Mossack Fonseca, versión gigante de las 4040 cuentas negras del HSBC descubiertas un año atrás.

El escándalo se revirtió contra ellos: se les iniciaron causas penales y un par de fiscales no integrantes de la tropa judicial amiga se puso a investigar las cuentas secretas del Number One y sus familiares y amigos. Y como lo que encontraban eran puras evidencias de afano, alguien del poder, seguramente experto en los vericuetos del derecho penal, aconsejó: primero, decretar un blanqueo urgente; segundo y simultáneamente, que Number One declare que tiene millones en una o varias cuentas secretas, y se acoja al blanqueo.

Así lo hizo Number One, de inmediato y sorpresivamente, madrugando a los fiscales curiosos que tiraban del piolín del delito de evasión, con el argumento limpiador: "Señores: yo he blanqueado los dineros ocultos, he pagado el 5 o 10 por ciento de impuesto sobre sus montos, y me he acogido a la ley que permite mostrar esa fortuna que a partir de ahora será legal".

La genialidad es que entonces ya no hay delito. Si se blanquea, el delito queda "saneado". Ahora esos fondos fugados están a la vista y son "legales". El blanqueo opera como una suerte de indulto. Que se cierra con un juez federal amigo y/o una cámara servicial. Y si hace falta, una corte suprema gentil, que también para eso la están reorganizando. Y se le pone un moño a semejante robo con alevosía y ventaja declarando que ese dinero ahora "legalizado" se destinará a los jubilados...

Por si fuera poco el reputado economista neoliberal Sr. González Fraga, sin ponerse colorado y en fabuloso sinceramiento, condenó al gobierno anterior porque "les hicieron creer a los empleados medios que podían comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior".

Impresionante frase que merecería releerse y memorizarse en infinidad de hogares argentinos mientras saborean, claro, mate amargo y siguen esperando una reacción de su líder que ni asoma, porque al igual que en otros tiempos, y como si no se hubiera aprendido nada, quizás sabe pero no contesta.

 

lunes, 30 de mayo de 2016

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TEORÍAS Y TÉCNICAS DE CONTROL MENTAL UTILIZADAS POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS

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Desagravio a Adrián Paenza







Desagravio a Adrian Paenza

Adrián Paenza es un gran divulgador de la ciencia, de gran prestigio internacional, ganador del premio Leelavati como mejor divulgador de matemática del mundo.Adrián Paenza no es, ni pretende aparecer como, un científico en actividad y no tiene por qué conocer la letra chica de los distintos tipos de subsidios para la investigación.Adrián Paenza actuó de buena fe, y muchos medios afines al gobierno lo están demonizando, porque en su entrevista al presidente del CONICET en su programa "Científicos Industria Argentina" dijo que "se enteraba" de que no se estaba pagando a tiempo una línea de subsidios particular (llamada PIP) que, si bien es importante para muchos investigadores, no representa el grueso del gran apoyo económico que hubo en CyT en la administración anterior. En todo caso pecó de honestidad intelectual. El Ministerio, había acordado con las autoridades de CONICET postergar dichos pagos para priorizar obras de infraestructura llevadas a cabo en decenas de institutos del CONICET de todo el país.

Además, algunos periodistas confunden a la población dando a entender que en la administración del gobierno anterior no se pagaban los sueldos, lo cual es una mentira flagrante.

En este contexto, expresamos nuestra más profunda solidaridad con el periodista y matemático Adrián Paenza, cuya conducta intachable y constante defensa de la ciencia y la educación públicas están siendo cuestionadas por varios medios de difusión mediante la mentira, la difamación y la estrategia de la lapidación mediática. Entendemos que el ataque a Paenza es porque es una persona íntegra, respetada e insospechada de corrupción, que contribuyó durante más de una década, desde la divulgación de la ciencia, a un desarrollo científico con soberanía en el país y que valientemente se atreve a expresar su oposición a las políticas del gobierno actual.

Atentamente.

Grupo "Ciencia y Técnica Argentina (CyTA)"
"Investigación y Desarrollo para la Inclusión"

Integrantes que firman esta declaración: Alberto Kornblihtt; Ana Franchi, Carolina Mera; Daniel Filmus; Diego Hurtado; Dora Barrancos; Eduardo Dvorkin; Felix Requejo; Graciela Morgade; Hugo Aimar; Jorge Aliaga; Jorge Geffner; Juan Pablo Paz; Marcelo Ruiz, Mirta Susana Iriondo; Osvaldo Uchitel; Raquel Chan; Roberto Salvarezza; Rolando González-José; Sandra Carli