jueves, 17 de agosto de 2017

kirchnerismo y panperonismo


Según un recorte al trabajo del politologo e investigador del CONICET. Diego Reynoso, se puede observar que en las internas de las PASO nacionales del domingo, y enfocando a la oposición analiza que "la otrora coalición "panperonista" (FPV) hoy se encuentra divida entre al menos dos grandes opciones electorales: el Kirchnerismo y el Partido Justicialista. Esta división no es nueva, fue la tensión fundamental del FPV, pero que se mantuvo latente mientras se articulaba desde el control del estado nacional. No obstante, en la actualidad sumadas ambas opciones, cómo mínimo suman un 37% aproximadamente. Esto las ubica muy parejo con Cambiemos y muy estable en relación al idéntico 37% (9 millones de votos) que obtuvo Daniel Scioli en la primera vuelta electoral del año 2015".
También se podemos agregar a grandes rasgos que al peronismo opositor al gobierno nacional le ha ido mejor que al peronismo más dialogista con el poder mostrando dónde debe ubicarse la centralidad estratégica.
¿Cuál es el desafío entonces?. Cómo reconstruir una mayoría electoral de cara al 2019 que sea una opción de poder y no un cuadro testimonial y fragmentado.
Teniendo siempre en cuenta que en la vida y la política no se vuelve para atrás. Se hace hacia adelante. Digo, para después de octubre donde tendremos los resultados definitivos. 
Ahora hay que consolidar lo logrado. 

Sombra terrible de Cristina, yo te evoco

No queremos aguar el éxito del macrismo en estas elecciones. Nos gustan las fiestas democráticas y entonces no echaremos cenizas sobre el asado. Pero para comer la carne se necesita algo más que decir que hay carbón. Se necesita saber prender el fuego. Y saber cuándo la carne está a punto. No vale sacarla antes. O después. Ocurrió que la madre de todas las batallas, la elección en la provincia de Buenos Aires, se pareció más a un asado con carne cruda por parte del macrismo porque se anticipó a festejar un triunfo que no tuvo. No hizo fraude, pero manipuló la carga de datos –no vale la pena insistir con un detalle que ya todos los analistas y testimonio demostraron– hasta lo indecible para la historia electoral argentina del último medio siglo. Una sombra de década infame y fraude patriótico que no merecen los republicanos, claro, aunque muchos de los integrantes del macrismo sean sus descendientes. Lo cierto es que la operación de posverdad armada hasta las once de la noche del domingo 13 de agosto por la cual festejaban con globos y papel picado una victoria no parida tenía por objetivo no sólo evitar que Macri saludara como corresponde a Cristina por el triunfo sino para la instalación de una percepción global: que la alianza de la derecha vernácula se imponía en todo el país sin oposición. Hubo republicanismo cero en esa manipulación. Ni qué hablar en que como una verdadera fuerza política deberían haber felicitado al contrincante nacional: Unidad Ciudadana. El problema del régimen macrista –un estado sostenido por la tríada poder económico-político-mediático-judicial–, con un comando indelegable y unificado por primera vez en cien años, es que esa oposición es el kirchnerismo, su archienemigo demonizado en la figura desafiante de Cristina Fernández de Kirchner. El régimen macrista explotó la técnica de la posverdad como pocas veces se vio en escena. La desesperación por vender un triunfo que ya sabían que no tenían –nunca admitieron ni María Eugenia Vidal ni Esteban Bullrich que habían ganado– comenzó a desmoronarse hacia las 23 horas, cuando no se podía ya retener el conteo de votos de las zonas donde el kirchnerismo arrasó. Y esa operación de posverdad desesperada, que engarza con mentir a sabiendas para lograr engañar al otro, empañó lo que fue evidente: el macrismo se transformó en estas primarias en la primera minoría política nacional con un comando unificado, con unos 8 millones y medio de votos. Pero también reveló que enfrente se levantó como una muralla –a pesar del fuego demoledor de persecución y estigmatización– la sombra terrible de Cristina como líder de la oposición con unos 6 millones y medio de votos a nivel nacional, quedándose con dos de los territorios más importantes: PBA y Santa Fe. Ni los macristas deberían seguir mintiendo, ni los kirchneristas llorar porque son la segunda minoría efectiva del país. Los problemas del macrismo están en curso: el saqueo, endeudamiento, arrasamiento de derechos sociales –sumado a un indisimulable montaje del un aparato represivo pertinaz que tiene una presa política como Milagro Sala y un desaparecido como Santiago Maldonado– tarde o temprano disipará la nube de la propaganda goebbeliana sobre la cabeza de la gente. El kirchnerismo tiene el problema de la dispersión del comando político. La vasta avenida del medio entró en colisión con lo extremo del momento del capitalismo: se trata de un comando de tareas en estos pagos del capital financiero que busca primarizar y desindustrializar la Argentina arrasando el siglo XX. No se trata, como señaló Jorge Giles en una nota, de terminar con el empleo. Se trata de hacer desaparecer la categoría trabajo. Por tanto, quedan en pie los dos modelos históricos que se enfrentaron desde 1825, cuando fue derrotada la Revolución de Mayo y sus próceres muertos o perseguidos o exiliados, con la era rivadaviana. Dos modelos, la grieta histórica que expresan sin duda Macri y Cristina: el agroexportador financiero; el de desarrollo industrial basado en el mercado interno, integrado nacionalmente y regionalmente, con altos salarios. Un modelo de deuda externa y saqueo donde sobran 20 millones de argentinos o un modelo inclusivo socialmente. Puestos frente a frente, esta batalla política no puede ser vista como una foto. Es la película de la Argentina la que sigue rodándose: desde la Guerra Gaucha hasta los búnker de Costa Salguero donde Macri bailó e hizo que festejaba un triunfo que no tuvo o de Arsenal donde una mujer, entera por cierto, cabal por cierto, esperó hasta la madrugada acompañada no por voluntarios sino por militantes que la operación que intentaba enviarla al exilio fracasara hasta la irrisoria cifra de 0,01 décima con la cual pararon el cómputo de los votos para que no ocurriera en la pantalla lo que ya había ocurrido: ganó la madre de todas las batallas y se prepara desde allí para reunir a los millones que están dispuestos a que no les roben no sólo los bienes sino la historia.


miércoles, 16 de agosto de 2017

DE COLUMNA VERTEBRAL A RUEDA DE AUXILIO



La previa de las PASO del domingo pasado sorprendió a la CGT sumida en la parálisis interna, la discusión de su nueva conducción con el fantasma de otra ruptura a la vista y sin haber tenido peso específico en la discusión de la oferta electoral de "los peronismos".

Salvo -paradojalmente- la lista de "Unidad Ciudadana" encabezada por Cristina en Buenos Aires; en cuyo gobierno (y con el respaldo popular del 54 % de los votos obtenidos en el 2011) el sindicalismo cegetista hizo múltiples paros reclamando por Ganancias, una demanda que hoy es de una sofisticación tal que ha sido olvidada por los propios popes sindicales, para atender cuestiones más apremiantes; tal como la propia CFK lo advirtió el 9 de diciembre de 2015: empleo, salario, condiciones de trabajo y amenazas flexibilizadoras. 

Por contraste con aquéllos, una dirigencia sindical de la CGT donde abundan los sectores con pocas ganas de movilizar (viendo como les fue con el acto del atril y la última convocatoria en Ferro, se entienden los motivos) parece que se aferrará a los resultados del domingo como la justificación perfecta para seguir haciendo lo mismo que vino haciendo hasta acá, en 20 meses de gestión de Macri.

O sea, fungir de rueda de auxilio social del gobierno de los CEO's, encapsulando el  conflicto social, o contribuyendo a mantenerlo focalizado, contenido, controlado y en consecuencia, más fácil de quebrar, reprimir o diluir.

Macri consiguió todo eso hasta acá con mucho menos que el 54 % de CFK con el cual buena parte de ésta misma dirigencia se le paraba de manos por Ganancias; y todo indica que lo seguiría obteniendo, con los resultados del domingo: le darían más changüí para que avance, y los pase por encima.

Mientras "los mercados" y el poder económico reaccionan exultantes porque entienden que el gobierno logró respaldo ciudadano para ir...por reformas que caguen aun más al ciudadano. 

Nada que no se supiera antes de votar, o que no se hubiera dicho: después del domingo pasado habrá que archivar definitivamente la teoría del "engaño" que algunos acunaron en el balotaje, y que les permitía intentar un puente con los "arrepentidos" de haber votado a Macri.

Sin embargo, mientras muchos dirigentes sindicales siguen sosteniendo (en público o en reserva) la aversión a CFK y esperan para ver si las urnas en octubre escriben su epitafio (al menos hacia la disputa por el liderazgo del peronismo), saben que llega seguro al Senado; y que desde allí será también seguro la abanderada del rechazo a la reforma laboral, que más o más temprano se viene. Lo que son las vueltas de la vida.

Muchas se ha criticado la falta de una construcción sindical del kirchnerismo, o de un vínculo más permanente y coordinado con parte del movimiento gremial, incluso con razón; pero poco se lee o escucha de la escasísima visión política de buena parte de la dirigencia de la "columna vertebral": con los mismos números de las PASO en la mano con la que se sienten legitimados para levantar -otra vez- el pie del acelerador de la protesta social, se pudo comprobar adonde terminó el experimento "post kirchnerista" del Frente Renovador de Massa, en el que muchos de ellos tenían puestas sus fichas.

Se abre a partir de agosto una coyuntura política más crítica aun y de cara a las elecciones de octubre, donde todos deberán barajar y dar de nuevo, para acertar con la estrategia más adecuada para afrontar lo que se viene; que seguramente será peor si el gobierno mejora sus resultados en las elecciones definitivas.

Y al igual que pasa con la dirigencia política opositora, habrá que ver que sectores del sindicalismo están a la altura de las circunstancias, porque ya no queda espacio para seguir adoptando posturas exclusivamente basados en rencillas del pasado; hoy superadas claramente por otro tiempo político, económico y social.

Lo que se proyecta para el 10

Hay certezas razonables, después de estas PASO. Una es que estamos a dos meses y días de un corte decisivo. A partir de la noche del 22 de octubre, todos los que se interesan en política, todos los que aspiran a gobernar o, por lo menos, a conseguir un buen conchabo en el Estado, sólo van a pensar en una cosa: Quiénes se postularán para Presidente en el 2019.

Y el dirigente peronista, el dirigente opositor, que más votos suma hoy se llama Cristina Fernández de Kirchner. Es cierto que también suma muchos votos en contra. Pero el Sr. "En contra" no puede ser candidato. Y la dirigencia del peronismo, aún la que no la quiere a Cristina, no tiene ningún otro nombre para encabezar la boleta.


Perfil admite el secuestro


SOCIEDAD  SIGUE SIN APARECER

El crudo relato de los mapuches que vieron por última vez a Santiago Maldonado

Miembros de la comunidad dieron una entrevista en donde relataron un salvaje tiroteo de la Gendarmería, donde vieron por última vez al joven desaparecido acorralado.

15|08|17

18:34

Santiago Maldonado, defensor de la lucha mapuche                    desaparecido.
Santiago Maldonado, defensor de la lucha mapuche desaparecido. Foto:Twitter

Mientras continúa la búsqueda del joven militante de la causa Mapuche, Santiago Maldonado, la comunidad se acercó a dar una entrevista donde relataron una brutal lucha contra la Gendarmería Nacional y el momento en el que vieron por última vez a su compañero, acorralado.

En el relato, contaron cómo comenzaron una protesta en la ruta que terminó con una persecución con balas: "Entraron a punta de pistola disparando y disparando. Aguantamos todo lo que pudimos hasta que en un momento hicieron un ingreso todos los efectivos. Y ahí nos corren hasta el río, unos setenta metros. Donde nos tirábamos por diferentes partes, por donde podíamos, porque la lluvia de balas no cesaba. Ahí es donde el compañero Santiago no logra cruzar. Porque mientras nosotros íbamos nadando por el río, la Gendarmería igual nos seguía tirando adentro del agua", narró uno de los entrevistados.

En diálogo con la revista Cítrica, contaron el último momento que lo vieron a Maldonado: "Nos tiraban con nueve milímetros, con escopetas y con piedras algunos. No les importaba nuestra vida a la Gendarmería. Ellos vinieron a matar a uno acá. El compañero nadó hasta una parte y al ver que las piedras llovían de arriba y los tiros no cesaban, decidió volverse para la orilla. Y ahí es donde hay otro peñi que lo ve al compañero Santiago agarrado de una rama, con el agua hasta las rodillas y los gendarmes arriba. Y después hay otro peñi más que también ve a tres efectivos de la Gendarmería que están golpeando a alguien que no logra reconocer".

Y continúa: "Ahí sale el Unimog cargado. Sube hasta el cruce de allá. Y vemos cómo se atraviesa una camioneta blanca junto al Unimog. Varios gendarmes hacen una pantalla para que no se vea lo que están haciendo. Y la camioneta blanca de Gendarmería sale para allá, como rumbo a Esquel. Por eso no hay la menor duda de que se lo llevó la Gendarmería. Que ellos lo tienen y que ellos son los responsables de que el compañero no aparezca".

Cuando les consultaron por cómo era Santiago, contaron que "le decíamos el Brujo y el Vikingo". "El decía que tenía descendencia vikinga, siempre hablaba de eso y que le gustaba mucho el mar, como a los vikingos. De hecho tenía la barba así, y nosotros en joda le decíamos que se la tenía que cortar porque iba a asustar a cualquiera. Ese día también jodíamos que si venía la represión lo mandábamos al Vikingo adelante, que con esa barba asustaba y capaz no nos reprimían tanto. Nos reímos mucho esa noche. Santiago nació en 25 de mayo y aunque no era mapuche era muy consciente de nuestra historia y se ocupó de recuperar también la del lugar donde vivía", concluyó.




Acaso diferente de nuestra morsa?

En 2016, el presidente de Bolivia, Evo Morales, perdió un referéndum que lo hubiera habilitado para un cuarto período presidencial. La corporación mediática provocó en Bolivia un ruidoso escándalo acusando a Evo Morales de tener un hijo no reconocido. Esa campaña fue clave para la derrota de Evo. Ayer, dieciocho meses después, la Justicia determinó que el hijo no existió y que fue un invento de los medios.



Agustín Rossi y Cristina Fernández analizaron las PASO 2017




En el Patria

Agustín Rossi y Cristina Fernández analizaron las PASO 2017

En un encuentro que fue transmitido por Facebook Live, el candidato a Diputado Nacional del Frente Justicialista Santa Fe, Agustín Rossi y la Candidata de Unidad Ciudadana Provincia de Bs As, Cristina Fernández de Kirchner analizaron los comicios llevados a cabo el pasado domingo 13 de agosto. 

Allí, evaluaron "la manipulación  planificada de datos electorales que llevó adelante el Gobierno Nacional" en la carga de información tanto en Provincia de Buenos Aires como en Santa Fe al tiempo que destacaron que "nunca se vivió una experiencia de este tipo".

Además, durante la charla, Cristina Fernández, felicitó especialmente a todo el Frente Justicialista de la provincia "por el triunfo obtenido" como así también a la militancia que trabajó en los comicios. 

VIDEO Charla Agustín Rossi-Cristina Fernández: https://www.youtube.com/watch?v=ZPe7LRdrSyk








Hasta ahora hay 270 mesas con cero votos de Unidad Ciudadana


http://www.eldisenso.com/politica/ahora-270-mesas-cero-votos-unidad-ciudadana/
Desde El Disenso hace más de un año que venimos avisando que se estaban organizando los actos preparatorios para que las legislativas estuvieran teñidas de color fraude. Ayer te contamos lo que pasó en el

martes, 15 de agosto de 2017

Candidatos de Stolbizer en Cba


Test
 

Candidatos de Stolbizer en Cba: un ex legislador expulsado y un colaborador de las dictaduras

La lista de pre-candidatos para diputados que propone en Córdoba el GEN de Margarita Stolbizer en alianza con Sergio Massa, se alejan bastante de sus discursos sobre la ley y la moral. La nómina la encabeza el abogado mestrista Miguel Ortiz Pellegrini, quien entre otras acciones a cual más lamentable, se auto expulsó precipitadamente con su renuncia al cargo de legislador provincial y presidente de la bancada de Luis Juez, para evitar ser destituido. Lo secunda otro abogado, Juan Carlos Vega, quien fue secretario de su suegro, el intendente de facto Ramón Crucet, en plena dictadura de Lanusse; y participó de la intervención del gremio de empleados públicos en la última dictadura militar.

Por Lea Ross

 
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lunes, 14 de agosto de 2017

EL PROBLEMA NO ERA EL CHIVO, ENTONCES


Santa Fe fue protagonista nacional de la elección de ayer, y por las mismas razones que la provincia de Buenos Aires: el bochornoso intento del oficialismo nacional de disfrazar una derrota a manos del peronismo (con predominio kirchnerista), escamoteando la carga de datos en los distritos que le eran adversos. Y al igual que pasó en Buenos Aires, a temprana hora trataron de instalar que en la bota había ganado "Cambiemos" por un amplio margen: Corral salió exultante a hablar de un 40 %, y una gran diferencia sobre el segundo. 

Como pueden ver en la imagen de apertura, los datos fueron muy distintos, y el lentísimo escrutinio (más lento aun que el bonaerense) se detuvo a poco del final, cuando el PJ pasó al frente en los cómputos, y faltando escrutar casi en su totalidad mesas de Rosario, en las que la diferencia a su favor era de más de 5 %; por lo que todo indica que la ventaja final será mayor aun.

Y hablando del peronismo santafesino: la candidatura de Alejandra Rodenas fue orquestada por los senadores provinciales bajo el supuesto de que era necesaria una "renovación del peronismo" tras las sucesivas derrotas a manos del FPCyS, y que Agustín Rossi era un candidato perdedor, pese a que de las tres últimas elecciones a gobernador solo compitió en una.

De allí que Rodenas centrara más su campaña en hablar de Rossi que en cuestionar a Macri o a Lifschitz, y sus respectivos gobiernos; mientras que el candidato de "Unidad Ciudadana" se centró en el cuestionamiento central a las políticas del gobierno nacional, y la representación de los afectados por ellas. 

Los resultados están a la vista: el discurso correcto y la militancia personal de Agustín y de todos los candidatos de la lista y compañeros del espacio, le ganaron a la "construcción colectiva de base territorial" que representaba a la inmensa mayoría del peronismo "institucional"; pero que hace muchos años (demasiados) perdió la costumbre de hacer política del modo tradicional, acaso por depender en demasía de la campera roja de Reutemann primero, y de los acuerdos tácticos con el socialismo después, como con la instauración de la boleta única.

Pero además las PASO de ayer sirvieron para que en su conjunto el peronismo retuviera más o menos la cantidad de votos que obtuvo Omar Perotti (el gran ausente en ésta campaña electoral, que por ende no podrá capitalizar ahora el triunfo) para gobernador en el 2015, y superara a "Cambiemos" y más ampliamente aun (casi tres a uno) al oficialismo provincial del FCyS. En la ciudad de Santa Fe y para la elección de concejales el peronismo volvió a ser la fuerza más votada en las PASO, pero con 14 listas compitiendo entre sí; lo que determina la necesidad de hacer un enorme esfuerzo de unidad en la acción para asegurarse el triunfo en octubre. 

Un esfuerzo que ahora será encabezado por Marcos Castelló, que derrotó claramente a Sebastián Pignata (actual presidente del Concejo Municipal), que acumuló su tercera derrota consecutiva en las últimas elecciones en las que participó, lo que prácticamente liquida sus intenciones de encarnar la candidatura del PJ a la intendencia municipal en 2019. Justamente el ocaso electoral del sector de UPCN que se profugó al PRO en 2015 y retornó al PJ "indultado" por los órganos partidarios es la nota saliente de la interna, junto con la derrota de los senadores provinciales a manos de los candidatos de "Unidad Ciudadana".  

Claro que no es la primera vez que el PJ es la fuerza más votada en la primera instancia, y luego se diluye en la elección general porque hay sectores internos que no respetan el resultado de la interna, y dispersan votos. En ese sentido, si bien fue una buena señal que anoche mismo muy temprano Rodenas reconociera el triunfo y saludara a Agustín Rossi, por el contrario hubiera sido deseable que los sectores que perdieron la interna acompañaran en la madrugada a los referentes del kirchnerismo en el reclamo por las irregularidades en el escrutinio; porque estaban defendiendo los garbanzos de todos, y no solo los propios.

En la vereda de enfrente, Corral salió triunfante de la ruptura del FPCyS llevándose la mayor parte del voto radical, porque leyó correctamente la composición del voto mayoritario de la alianza  que gobierna Santa Fe desde el 2007: básicamente gorila y antiperonista; de allí que cuando apareció una opción que representa con más nitidez esa visión como "Cambiemos", hacia allí marcharon buena parte de los votos radicales, y del pseudo "progresismo" gobernante.

Sin embargo, la obediencia debida a las órdenes de la Casa Rosada de evitar una interna a toda costa, dejando fuera del sello oficialista a Jorge Boasso, le impidió disfrutar de una victoria en Santa Fe, frente al PJ. Y en la elección local a concejales, si se consideran los números que obtuvo cada fuerza, quedó segundo detrás del PJ; y solo pudo superar al FPCyS (con la candidatura de Emilio Jatón) por un puñado de votos, y gracias al decisivo aporte de Ulrich Lehmann, el candidato al que hasta le negaron una silla en los actos de Macri en Santa Fe.

Los grandes perdedores de la jornada, sin duda alguna y por donde se lo mire, fueron el socialismo y el gobernador Lifschitz: su candidato a diputado y ministro Luis Contiggiani quedó tercero lejísimos de las dos primeras fuerzas, obteniendo menos votos que la debutante Rodenas y registrando un porcentaje similar al desastre de Binner con las "tijeritas" en la elección presidencial del 2015.

Con Binner precisamente jubilado por el propio socialismo, con Alicia Ciciliani al borde de no renovar su banca (si los números de ayer se repiten en octubre), con Bonfatti guardándose para la disputa de la Casa Gris en dos años, con una "purga" interna que virtualmente expulsó al sector de Rubén Giustinianni, el peso de la campaña del FPCyS recayó en los hombros del gobernador; que además eligió a los dos candidatos que encabezaron las listas de concejales en Rosario (Pablo Javkin) y en Santa Fe (el actual senador provincial Emilio Jatón), con magros resultados: en Rosario el socialismo hizo una de las peores elecciones de su historia y el rechazo a la gestión de Mónica Fein fue contundente, y en Santa Fe no lograron el golpe de efecto de derrotar a los candidatos de "Cambiemos" en la elección municipal. 

Hay una fuerte sensación de agotamiento de ciclo y "boleto picado" en los actuales inquilinos de la Casa Gris, que hasta ven amenazado su reducto municipal en rosario a manos del PRO. Y Bonfatti (que no miraba mal que su rival Lifschitz se estrellara) puede ver comprometido su retorno a la gobernación en 2019, a poco que la oposición (en especial el peronismo) acierte en una candidatura competitiva.

Como se dijo en su momento acá cuando se cerraron las listas, el peronismo tenía un conjunto de circunstancias a su favor para volver a ganar en Santa Fe, si las sabía aprovechar mediante una estrategia inteligente. Los resultados de ayer lo empezaron a confirmar, así como también demostraron que el impedimento para conseguirlo no era Agustín Rossi.