jueves, 19 de mayo de 2011

DEUDA EN MANOS DE ORGANISMOS PUBLICOS



19 de mayo de 2011

Acreedor amigo


Por Roberto Navarro
El 46,8 por ciento de la deuda pública es intrasector público. La mayor parte es con la Anses, Banco Central, Banco Nación y Pami. Esta característica de los pasivos suele recibir críticas de economistas de la city con el argumento de que la estrategia de la Secretaría de Finanzas es beneficiosa para aliviar el peso de la deuda, pero es perjudicial para esos organismos públicos. En cambio, la inversión en títulos públicos que, como se señala en la nota principal, tiene una excelente capacidad de repago, resulta una muy buena opción de rentabilidad para esas dependencias estatales. Analizando uno por uno a los inversores, surge lo siguiente:
- Anses. En cada ocasión que la Anses invierte en títulos públicos, los principales medios suelen titular: “El Gobierno usa plata de los jubilados para pagar deuda”. La realidad es que los principales fondos de pensión del mundo invierten la mayor parte de sus recursos en títulos públicos de sus países. En Estados Unidos se invierte el 100 por ciento de los fondos de pensión en bonos del Tesoro, igual que en España y Francia. La Anses invierte relativamente poco en títulos del Estado. De hecho, la participación de los títulos públicos en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) viene cayendo desde la estatización del régimen previsional. En 2008, la participación de los títulos públicos nacionales en las carteras de las AFJP y la Anses era del 62,3 por ciento; en la actualidad representan el 54 por ciento de la cartera del FGS de Anses. Esta caída se verificó a pesar del fuerte incremento del precio de los títulos públicos. La razón de la menor participación es que, al contrario de lo que afirman en la city, en los últimos años el Estado sólo refinanció con la Anses la deuda preexistente; no tomó deuda nueva. De los 182.600 millones de pesos con que cuenta el FGS, 96.160 son títulos públicos.
- Banco Central. En 2010 y 2011 el Banco Central le prestó dinero al Tesoro Nacional para que cancele deuda privada. La entidad monetaria estaba recibiendo por las reservas un 0,5 por ciento anual de interés en bancos del exterior. El Tesoro entregó bonos al 4,79 por ciento anual en 2010 y al 4,51 por ciento este año.
- Pami. Durante los noventa, el Pami, a pesar de brindar una pésima atención, tenía déficit operativo, que se cubría con fondos del Tesoro. Desde 2004 el Pami tiene un pequeño superávit anual que acumula en un fondo anticíclico, previendo que, ante una eventual crisis económica, la obra social mantenga su cobertura. De los 4100 millones de pesos de ese fondo, el 38 por ciento está invertido en títulos públicos y el resto en plazos fijos en el Banco Nación.
- Banco Nación. El Tesoro ha recurrido en varias oportunidades al Banco Nación para financiarse vía títulos públicos. Pero el Estado tiene depositados en el Nación fondos por un monto muy superior a la tenencia de bonos nacionales del banco oficial. En total, los depósitos del Estado Nacional suman 72.000 millones de pesos, y el Nación cuenta en su cartera con bonos por un valor de 12.850 millones de pesos.

Deuda Pública


-El gobierno que asuma en diciembre próximo se encontrará con un escenario de vencimientos de deuda inédito en las últimas décadas, por lo accesible de su repago.

-La mayor parte de los vencimientos de los próximos cuatro años es intrasector público y con organismos financieros internacionales.


-Se podrá seguir cancelando deuda sin tener que recurrir a los mercados financieros. 


-En 2002 la deuda pública representaba el 166 por ciento del Producto Bruto Interno; en la actualidad significa el 45,8 por ciento.


-En el 2000 el plazo promedio de los vencimientos de la deuda era de 2,5 años; en la actualidad es de 11 añosEn Brasil es de 4 años.

Por nuestra parte decimos, que el cambio del peso especifico de los acreedores hostiles y de los acreedores amigos, no es gratuito ni casual:
Por lo contrario. Es consecuencia de una idea de soberanía económica, es fruto de una ingeniería financiera idónea, del aprovechamiento
inteligente de causas externas favorables y de un profundo convencimiento, de que la reactivación interna es motor y garantía de una sustentabilidad necesaria.
Podemos agregar, como una característica propia de los gobiernos Kirchner:

1.- Que no solo se redujo en un 65% la deuda, sino que ademas se extendieron los plazos y en gran porcentaje , se modificó la moneda 
de origen.
2.- Que los pagos no afectaron al presupuesto, NO HUBO AJUSTES, ni se redujeron sueldos, ni jubilaciones, ni se eliminaron obras
comprometidas con las provincias, ni se dejaron de atender los requerimientos por los compromisos contraídos con las provincias para
para pagos de obras, ni de servcios, NI SE DEVALUO, ya que se hicieron con reservas legítimas del Banco Central, gracias a los superavits gemelos, resultados de una muy cuidada administración y no con reservas obtenidas por préstamos de organismos crediticios 
internacionales, como bajo los gobiernos de Alfonsín, Menem y de la Rúa.

y podemos mencionar como una característica de los partidos opositores al gobierno:
que ambas decisiones fueran votadas negativamente por sus representantes en el Congreso Nacional
, y demonizadas ante la opinión 
pública
 por los medios hegemónicos de
 comunicación, por los representantes del establishment, incluyendo las Cámaras Corporativas 
de la UIA y Sociedad Rural y por los eternos gurúes, que deambulan entre los periodistas televisivos empleados del grupo Clarín y columnistas graficos, y efectúan doctoralmente, pronósticos que jamás se cumplen. 

Cuando los especialistas en encuestas de opinión, que empiezan a estar convocados a diario para hacer la fotografía del momento, comienzan ante la interpelación periodística, a dar razones por las cuales interpretan, la Presidenta obtiene porcentajes de adhesiónaltísimos, que se traducen paralelamente en que lleva una luz apreciable de ventaja en intención de voto, suelen menear como causas
fundamentales: el fallecimiento de Néstor, un cambio en los gestos y lenguaje de Cristina, la dispersión opositora, la mejora en la politica
comunicacional del gobierno, el favorable humor social, etc, todas causas que seguramente y tal vez en alguna medida, muy menor a la que le adjudican, crean una imagen mas favorable a la Presidenta, no lo negamos.
Pero la sociedad en su conjunto no se alimenta de ilusiones, se alimenta de efectividades conducentes.
Subestiman la realidad que se palpa en todas los sectores, en todos los dias, y que beneficia a una gran mayoria de habitantes, y eluden
tener en cuenta las fisuras que esa relidad produjo en el blindaje comunicacional 
a que estuvo sometida durante estos últimos años la sociedad.
Y no comprenden que para ese sector que todavia está fuera del circuito de beneficios, que constituye una deuda injustamente impaga,
cruel, onerosa y vergonzante, la presencia del Estado, tan denostado, es su único vínculo con la esperanza.

Jorge Carbajal
Tiburon

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