jueves, 5 de mayo de 2011

El Peronismo de los 50 no alcanzó a hacer ninguna revolucion; solo pudo mejorar la distribución de la riqueza

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La mirada de los nabos
Fecha:09 Jan 2011 





El Peronismo de los 50 no alcanzó a hacer ninguna revolucion; solo pudo mejorar la distribución de la riqueza, el fifty-fifty con los beneficios empresarios, casas para sus obreros, mejores condiciones de salubridad, escuela para todos los chicos, condiciones laborales dignas, vacaciones en lugares vedados para la "negrada", proteger a la industria nacional, para que posibilite la obtencion de empleos para los migrantes del país profundo que solo recibian migajas, para levantar la cosecha. 

Si, todo esto que parece mucho y lo es, pero también algo decisivo para la memoria histórica que contiene un valor dificil de mensurar y que es la raiz de las pasiones de desencuentros: 
otorgo en conjunto a los beneficios materiales descriptos, la dignidad al trabajador, que a partir de su nueva identidad de personas, pudo mirar de igual a igual al patrón.
IMPERDONABLE
Asi llegaron los alimentos, la ropa, las casitas, el aguinaldo, las vacaciones, el pleno empleo, todo aquello que Evita tan bien supo definir como la epoca de la felicidad.
Pero conjuntamente tambien llego el contacto personal, en lugares antes vedado para los "grasitas" y esa visualización de personas, que antes eran solo cosas para el servicio, dejó una marca indeleble.
Pero algo sustancial No cambio.
No cambiaron las reglas profundas del juego capitalista. El patron siguió siendo patron, el terrateniente con lo suyo,
los mismos proceres de carton de una historia oficial elaborada para justificar las desigualdades y la propiedad regalada por el primigenio Estado, la matanza de aborigenes, la misma Iglesia de siempre, las mismas lecturas en los colegios, no toco nada de las conquistas agraviantes de los colonizadores y de sus descendientes.
Y aun asi, esa política reivindicatoria, desató un odio visceral que todavia a 50 años, sigue proclamando la necesidad de volver al pais del Centenario con sus exaltaciones de clases dominante.
Haciendo natural, la explotacion humana, la reduccion a la servidumbre, el uso de la ley del mas fuerte, las diferencias raciales, etnicas, educacionales.
Eva tenia razón: o se defendia el poder a sangre y fuego, o las conquistas obreras, eran hojas al viento que se desparramarían ante la primera ventolina.
La fusiladora fue esa ventolina.
Hoy queda patente una enseñanza para los tiempos venideros, que bueno sera no desvalorizar:
No se puede transformar la Nación, si no se tocan los privilegios que otorgan la propiedad, la ley, los usos y costumbres de una sociedad arcaica, que se nutre de valores inmóviles para beneficios de los mas poderosos y aprisiona culturalmente a otros sectores que funcionan como servicio de aquellas, colonizadas por el mensaje del establishment.
Donde se ponga el ojo, aparecerá como el pus, la injusticia, la desigualdad, la indignidad.
Asi son las reglas de juego, en una sociedad todavia hibrida, que no sabe, si alcanza con los cambios conquistados, o si debe avanzar hacia nuevos horizontes, o si hay que pedir permiso para cada cambio.
Lo mas notable, no es la defensa a ultranza de los todopoderosos, sino la mirada de los nabos, servidores de aquellos, horrorizados por las consecuencias de una estructura patriarcal, que solo concede migajas, cuando la aprietan, pero jamas se cuestiona las causas de las injusticias, del dolor o de la inseguridad.
¿repartir beneficios a los trabajadores? ¿disminuir las ganancias? ¿pagar impuestos? 


¿aplicar retenciones para equilibrar el descomunal desfasaje de utilidades, balancear el costo de los alimentos y proteger la industria?
Eso es comunismo, leninismo, trotskismo, castrismo, chavismo, o sea Kirchnerismo.
En tanto los partidarios del Partido Obrero en las calles, o Proyecto Sur en el Congreso, declaman su solidaridad con los explotados, pero comparten proyectos legislativos con los mismos garcas de todos los tiempos.
Tenia razon EVA, cada vez se nota cuanta mas razon tenia ella, que los burocratas o tecnocratas del viejo Peronismo:
A los grasitas, no los salva nadie, que no sean ellos mismo. 
Y esos grasitas, deberan aprender que lo que recibe sin lucha, se pierde sin oponer resistencia.
Asi se fueron las conquistas de los 50.
Eva, en su "fanatismo" decia que nos tenian que matar a todos para anular las conquistas.
No mataron a todos, solo a 30.000, algunos incluso perejiles, otros destemplados, que se atrevieron a gritar su descontento.
El peligro ya no es que vuelvan los oligarcas, el peligro es que los representantes populares, actuen como oligarcas, olvidandose del Pueblo. 
Aceptando reformas en dosis homeopaticas, con tiempos de carretas, con arreglos bajo la mesa, con concesiones "amigables", con acuerdos estrategicos, con transas electorales, con dialogos de sordos, con consensos que esterilizan.
No nos preocupan los representantes del poder oligarquico, ni sus fieles servidores.
Nos preocupan los nuestros.
Asi con defecciones, es que se escurren de los dedos, como el agua, las mejores intenciones de cambio.
Asi se mantiene todavía la estructura bancaria, la explotacion agricola, la indefension del medio ambiente, la injusta distribucion de los ingresos, la regresiva forma en que se aplican los impuestos, asi se sigue castigando el consumo y no se castiga el exceso de ganancias, asi se mantiene la salud en manos privadas, la educacion subvencionando a sectores privados en demérito de una educación estatal universal, asi se sigue a un ritmo moroso en la construcción de viviendas.
No todos parecen tomar conciencia, que todavia, no se tocaron las estructuras de poder y una ventolina como aquella, ahora con el peso de los medios y la instrumentación electoral, puede barrer con las conquistas obtenidas, y despues como en el 55, vendran años de obscuridad, por no haber defendido con uñas y dientes el poder popular a tiempo.
 
En el 2008 no se intentaba modificar la propiedad, solo aplicar un % adecuado para que las retenciones cumplieran una función acorde con los tiempos. 

Y vean la reaccion que hubo. Tal vez en los 50, se pudo hacer cambios, que hoy necesitaria una potencia de fuego para aplicarlas, que no existe. 
¿Se imaginan lo que resultaria de una modesta pretencion de reforma agraria que permitiese mejorar las condiciones del pequeño arrendatario?

Seamos realistas, pidamos algo imposible, y hagamos pié en el promedio.
No pretendemos revoluciones, solo un ritmo de cambios que impida volver al pasado, nada más.
El resto debera hacerlo la sociedad, exigiendo, controlando, debatiendo, comprometiendose.
No aceptando "dadivas" del poder, sino logrando conquistas, que son las que se defienden.
Estas noticias, son solo muestras gratis y pudieron y pueden existir, por complacencia, por complicidades, por debilidades ideológicas, por intereses particulares. 
Por todo eso nos preocupan, los nuestros.
NIdo DE RAtas




 
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TIBURON

2 comentarios:

  1. JORGE, UUUH, TENGO EL HONOR DE HACERTE EL 1º COMENTARIO, ES DE ESPERAR QUE LOS DEMÁS CONTINÚEN.
    EL ESCRITO ES EXCELENTE, CLARIFICADOR. LASTIMA QUE ALGUNOS SIGAN CON LAS OREJERAS PUESTAS.
    MALALA

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  2. Buenísimo Tiburón, así con mayúscula.
    Es exactamente mi pensamiento expuesto en un texto.
    Felicitaciones amigo.
    Rubén

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