jueves, 16 de junio de 2011

El bautismo de fuego de la aviación naval

1955, 16 de junio, bautismo de fuego de la aviación naval.
Nada feliz su nacimiento, sin honores y con estigmas indelebles.
Cruel, cobarde, emboscado, dejó un saldo de 365 muertos y cerca de 1000 heridos.
La acción artera comenzó cerca del mediodía, cuando el centro de la indefensa capital fue sobrevolada por cerca de 40 aviones artillados con bombas y ametralladoras.

Su objetivo, matar a Perón, a cualquier costo. Y los costos fueron argentinos inocentes, impunemente masacrados por golpistas, que llevaban en sus alas pintado una cruz y una V, que simbolizaba su ideología fundamentalista: Cristo Vence, asumida después de leer a San Agustín, que prometía el cielo para los que matasen al tirano.
Los muertos, se repartieron entre transeúntes sorprendidos en sus actividades habituales, que caminaban en las cercanías de la Casa Rosada y trabajadores que fueron convocados por radio por sus dirigentes para defender al gobierno, y todo terminó, con llanto, dolor, sorpresa e indignación alrededor de las 17 horas.

Por menos, Guernica pasó a la historia como un símbolo universal del genocidio.

Nos falto un Picasso para trascender al mundo, y ya hace años, un lúcido historiador dejó inmortalizada esa comparación.
Fue comandado por el almirante Toranzo Calderón, con la complicidad tortuosa del ministro de marina, Angel Olivieri.
Detras, estaban los jefes civiles que se iban a hacer cargo del gobierno provisional, que no eran otros que los cabecillas 
de las fuerzas politicas opositoras a Perón:
el radical Miguel A. Zabala Ortiz, el socialista Américo Ghioldi, y el conservador Oscar Vicchi.

Solo el odio mas profundo, pudo motorizar una acción tan cobarde a una ciudad abierta, como era Buenos Aires, y contra un gobierno popular y pacífico, elegido constitucionalmente.

En abril el gobierno ante el ataque de la Iglesia, como punta de lanza de los partidos opositores, presenta proyectos de ley que la Curia rechaza con indignación, apoyada por las fuerzas del establishment: eliminación de la enseñanza religiosa en las escuelas, eliminación de subsidios a la iglesia y la promoción de una convocatoria a una constituyenye para modificar el articulado que define el sostenimiento de la iglesia católica por parte del Estado y materializar la consiguiente separación.

Dos obispos
se sintieron voceros y atacaron publicamente al presidente y ambos, los obispos Tato y Novoa fueron deportados.
Unos dias después de esta pública controversia una procesion encabezada por politicos, demandó el alzamiento contra el gobierno y vivó un golpe de Estado, reclamando que los militares asumieran el gobierno.

Odio de clase se ha dicho tantísimas veces que fue la causa movilizadora del golpe, tal vez esa explicación sea solo parcial; tan importante o más aún, lo fueron el cercenamiento de privilegios de antigua data que tenia la Iglesia y el recorte de los beneficios económicos que se trasladaban a las clases dominantes, al habersele eliminado el poder sobre algunos resortes de la economía.

Se percibía una profunda modificación del poder de cada sector.
Distribucion de ingresos
que permitía repartir 50 y 50 el PBI, alguna tibia reforma agraria y la ley de arrendamientos que favorecía a pequeños agricultores; la ley de alquileres, la reforma de la ley de entidades financieras, nacionalizando la banca y poniendo un freno al vaciamiento del país, la estatización del comercio exterior, quitando ese bocado a los agro-exportadores, la financiación a
los emprendedores
que creaban la industria liviana, políticas de pleno empleo, altos salarios, jubilaciones, planes de viviendas populares, construcción de escuelas y hospitales, derechos de la ancianidad, del trabajador y de los niños, fueron todos ladrillos de la construcción del odio, que desde la vereda de enfrente edificaron los establecidos.

La solución era no dejar que se consolide la transformación económica, e impedir llegar a una situación de no regreso.
Allí se dividió en dos la sociedad, y después se sintetizó en que el origen de la división, fue el odio de clase, ocultando la verdadera raíz: impedir que las transformaciones estructurales, deviniesen en una consolidación definitiva de una nueva distribución del poder, con el odio consiguiente a los sujetos que hacían factible, esa modificación de la matriz del poder en la Nación, que venía de
la organización del siglo IXX y festejada ante el mundo, por los fastos del Centenario.


Ya hemos visto en la historia reciente, que cualquier modificación del poder, por mínima que sea, tiene implicancias económicas, toca el bolsillo de los poderosos y automáticamente reaparece el odio, Mesa de Enlace dixit.

Hoy sabemos lo que nos costó, a partir de esa masacre, la posterior derrota de setiembre del 55.
Lo impresionante es que 55 años despues, pese a que pasaron los nombres de antaño, siguen vigentes con otros voceros los mismos intereses particulares, los que hoy fogonean los disensos, apelan a una supuesta crispación y son alineados por " la verdad de los medios dominantes ".

A falta de aviacion naval, de batallones de la infanteria de marina, y de algunos jefes de cuerpos de ejército que se alzaron posteriormente en Setiembre, hoy otros actores asumen el mismo rol, aunque estamos lejos de las posibilidades destituyentes de antaño.

Después, aquella cobarde génesis de la aviacion naval se prolongó con los fusilamientos del 9 de Junio del 56 y estalló sin pudores en el 76 con sevicias, torturas, asesinatos, expropiación de identidades y la fenomenal deuda externa para someternos.

El corolario digno de los laberintos borgeanos, es que esa misma aviacion naval, fue la única fuerza que peleó con dignidad en la guerra de las Malvinas.

En el 55 despues de asesinar a los argentinos en la Plaza de mayo, huyeron a Montevideo, de donde despues volvieron, llenos de la gloria que los medios de comunicación al unísono le brindaron.
En el 82, cayeron en el mar o en las playas de las Malvinas y sufrieron como parte, el silenciamiento que los medios le brindaron a la aventura descabellada de la Junta Militar.

A los años, en nuestro tiempo, la civilidad, pudo separar la paja del trigo, condenado a la conducción oportunista, ineficaz, torpe y cobarde y rindiendo honores a los soldados heroicos que fueron actores en el 82, que dieron todo, hasta su vida.

Todavía nos debemos un examen profundo, de los actores de junio del 55, y como su odio sin fisuras marcaron una época miserable.

Cacciatore, uno de los aviadores de aquella masacre del 55, fue intendente de la dictadura del 76, y en estos tiempos volvemos a ver un video, donde Macri, un analfabeto político, exponente fiel de los sectores enemigos del Pueblo, dice de él, que fué el mejor intendente de la capital, solo le faltó reivindicar su rol en el 55, seguramente mas por carencia de conocimiento que por discordancias

ideológicas .

Todavía algunos interesados en que nada cambie, baten el parche de la búsqueda de consensos.
¿No es tiempo que de nuevo la sociedad se aboque a la tarea de separar la paja del trigo?

De acuerdo estamos en que es imprescindible la necesidad de emblocar a las fuerzas populares y nacionales, que mas allá de diferencias puntuales pueden coincidir con el rumbo, ya que no estamos para preguntar de donde viene cada quien, sino hacia donde se dirige... pero y 

¿con estos, con aquellos, eternos saboteadores, que hacemos?


TIBURÓN

Agradecemos la colaboración de Instituto Nacional Juan Domingo Perón, por permitirnos compartir estas imágenes.



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