miércoles, 11 de enero de 2012

Redes sociales del siglo XXI

Corría 1961. En Argelia que todavía era una colonia francesa, cuatro generales de la Legión Extranjera al mando del General Salan se sublevan y comienzan un Golpe de Estado contra el presidente de Francia, Charles De Gaulle. El mandatario se dirigió desde Paris a toda la Nación y en especial a las tropas que lo escucharon por medio de los pequeños aparatos de radio portátiles que habían recibido de sus oficiales. En el discurso que se transmitió en cadena nacional, les prohibió a los soldados obedecer a sus jefes rebeldes, y aquellos acataron la orden del presidente. La rebelión militar fue sofocada. La microelectrónica jugó su papel en lo que hoy recordamos como “la batalla de los transistores”, había llegado para quedarse.

Cincuenta años más tarde, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez lidera el ranking de políticos de la región con actividad en las redes sociales, con más de un millón y medio de seguidores en su cuenta de Twitter: @chavezcandanga. Utiliza este medio de comunicación directa para realizar anuncios de gestión, destacar aspectos de su gobierno, convocar a actividades, felicitar a sus funcionarios y saludar a sus colegas. Hace política. Últimamente, también contesta algunos de los más de nueve mil mensajes diarios que recibe.

Hace pocos días, de paso por Caracas para una reunión con el Ministro de Información y Comunicación de ese país, Andrés Izarra, tuve la oportunidad de observar desde una ubicación privilegiada como utiliza su popular cuenta uno de los líderes que mejor ha comprendido el fenómeno de la comunicación en tiempos de los monopolios informativos. Durante el almuerzo que compartimos en su despacho de la presidencia de Venezolana de Televisión (VTV) y mientras conversábamos sobre la situación de la comunicación en nuestros países, las campañas electorales en marcha, la creación de la Unión Latinoamericana de Agencias de Noticias (ULAN) y los avatares de Telesur, el ministro monitoreaba personalmente el modo en que la pantalla de TV del canal presentaba los mensajes de Chávez a sus “seguidores”.

Twitter x TV = Muchos

Izarra es responsable del diseño comunicacional de la gestión de Chávez y uno de los funcionarios que más tiempo lleva con un presidente de la región, asesorándolo en esta temática. Mientras estaba atento a cada mensaje y personalmente indicaba a los responsables de la puesta en el aire del canal el tiempo que debían permanecer en pantalla los tweets presidenciales, contaba como los venezolanos se adaptaron con naturalidad a estas formas de comunicación directa y hoy están muy atentos a los mensajes.

Comenté que el hecho de presentar en la pantalla de la televisión los mensajes que el Presidente envía desde su ya famosa Blackberry, hace que el término “seguidores”, que originalmente remite a quienes tienen una cuenta de Twitter vinculada a otra, cambie rotundamente de sentido. Son numerosas las experiencias de medios híbridos, y quizá esta sea una más. Pero lo cierto es que la combinación de sus dos fortalezas: la masividad de la televisión, y la repentización y ubicuidad de Twitter, sorprende por lo que promete en un mundo con abundancia de pantallas y cada vez mayor conectividad.

Así, en Venezuela no es necesario tener Twitter para seguir los mensajes de Chávez, cualquier televidente puede hacerlo, solo hay que tener la tele prendida en VTV, que tiene cobertura en casi todo el país. Deja de ser imprescindible tener un dispositivo móvil con acceso a Internet para seguir al Presidente.

La rodilla mediática

El mandatario bolivariano sufrió hace algunos días una lesión en su rodilla izquierda que lo obligó a suspender una gira por Latinoamérica y lo tiene alejado de algunas actividades. Lo notable es que la lesión no le impide tener una intensa actividad política de alcance nacional: Chavez está en campaña -desde 1998-, de hecho un repaso por sus estadísticas nos muestra que la media diaria de mensajes aumentó desde que su rodilla lo tiene a mal traer, en mayo lleva un promedio de casi 5 tweets por día, frente a no más de 10 mensajes en todo abril y marzo. La cercanía que le brinda el Twitter hasta le permite tener al tanto a su pueblo de la evolución de su lesión, el diagnóstico de los médicos y hace especulaciones sobre si lo tienen que operar o no.

En Argentina es cosa de todos los días escuchar críticas al uso de estas herramientas por parte de funcionarios públicos. Todavía se escuchan cada vez que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner envía un tweet desde @cfkargentina. Tengo la impresión de que el establishment mediático no se resigna a estos tiempos en que se puede llegar sin mediaciones a buena parte de la sociedad. Los nuestros son líderes que asumen riesgos en lo político. También lo hacen cuando se comunican de manera directa, ya que se exponen del mismo modo a las réplicas.

Frente a la polémica, ésta ya parece una razón valedera para defender dicha práctica, siempre y cuando sean los propios líderes los que la realicen. Quiero decir: no reemplacemos una mediación por otra, juguemos en serio a la comunicación directa sin fatuos asesores de marketing, la impostura se nota, tanto como cuando no hay nada para decir.

¿Moda o recurso?

Mientras que los chicos en edad escolar están recibiendo netbooks y avanzamos hacia la conexión del país con fibra óptica, es cada vez más alta la presencia de smartphones con Internet móvil. Según las últimas investigaciones, las dos terceras partes de la población cuentan con acceso a la red[i], el valor más alto de la región. Con todo eso, más los nuevos medios que emergen de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de la democracia y la futura integración de Internet con la TV Digital, la Argentina avanza hacia una distribución social del acceso a la información más igualitario.

A principios de este año la Plaza Tahrir de Egipto mostró una cara de las posibilidades que abren las redes sociales, la convocatoria de los “indignados” en la Puerta del Sol y muchas plazas de España en estos días, otra. ¿Estaremos asistiendo a la batalla de las redes sociales? ¡Quién sabe! La política no puede basarse solo en ellas, pero no son herramientas para descartar.

En estas tierras, allá por 2008 cuando se libraba “la batalla de la soja”, la Presidenta habló al pueblo argentino desnudando a los generales multimediáticos[ii]. Esos episodios dispararon abundante militancia en las redes sociales. Visto a la distancia, podemos entender que pese a la abundancia de medios que deformaron su mensaje, el contenido logró llegar a quienes estaba dirigido. Prueba de ello es que aún frente a la derrota parlamentaria de la resolución 125 y el resultado del 28J al año siguiente, el gobierno logró profundizar el proceso con apoyo popular. Esa masa crítica construida al calor de las disputas políticas proyecta hoy un promisorio escenario electoral, no solo por el uso de las redes sociales, Cristina en 2008 aún no tenía Twitter. A diferencia de aquel De Gaulle que era un líder autocrático, Cristina cuenta con una organización política compuesta de cuadros que acompañan, se comprometen y actúan de vasos comunicantes entre la conducción y el pueblo. Hacen política. Enhorabuena.

* Gerente de Comunicación Audiovisual de la Agencia Télam.
Guayaquil - Centro de Estudios en Política y Comunicación para América Latina.

[i] Informe de Mercado de Informática y Telecomunicaciones – Indicadores Tecnológicos de Argentina. Elaborado por Prince &Cooke. Disponible en: http://tinyurl.com/informeinternet.
[ii] Discurso del 1 de abril de 2008.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario