jueves, 12 de septiembre de 2013

El "Chicho" y sus circunstancias

Honorables contertuli@s:

   
Allende nos dejó experiencias, trayectoria y admiración.
    Fué fiel seguramente, a aquella definición del "Hombre y sus circunstancias".
    Murió sin abandonar ninguna de sus convicciones y murió por ellas.

    Mucho y bueno, se ha escrito en estas ultimas horas, sobre la tragedia política que vivió el pueblo chileno, hace 40 años, como fruto del consiguiente golpe cívico-militar que impulsaba el Hermano Mayor desde Wahington y se concretaban en todas las regiones del continente cuando no se seguía su libreto colonial de exacciones, modelo al que tan sumisamente se adherían periódicamente las burguesías de cada región.

    Dentro de poco tiempo, también se cumplirán los mismos 40 años del golpe civico-militar en Uruguay.
    Y en algo mas de dos años y medio, el correspondiente aniversario de uno similar en la Argentina.

    Claro que las características puntuales difieren, pero en todos los quiebres constitucionales, hubo un común y sostenido apoyo de los sectores tradicionales del empresariado vinculado con el sector externo, de los sectores financieros, de la Jerarquía Católica, y de los medios de comunicación, lo cual no sorprende, pués son los sectores que fueron beneficiados en las naciones latinoamericanas con esas políticas económicas, y otros privilegios y supieron sostenerse entre sí.
    Dueños y señores del dogma ortodoxo, mal pueden cobijar algún interés en que se produzcan cambios en la reglas de juego, que les pueda hacer perder sus décadas de privilegio.
    Distinta es la actitud de aquellos sectores que estan sumergidos y sufren, como las clases medias urbanas dependientes económicamente, los sectores más amplios y diversos del proletariado y los pertenecientes a la creciente marginalidad nacida bajo esas políticas de exacción y violencia institucional.

    En las luchas de reivindicación, suele llegar un tiempo, en que todos esos sectores castigados se aglutinan en un solo movimiento, que los representa social, cultural y politicamente.

    Es el tiempo de la maduración de la conciencia nacional, que tiene como bandera, el paradigma del desarrollo económico autónomo y la justicia social, como las herramientas para focalizar el único rumbo capaz de beneficiar al conjunto del pueblo,
    Esa conjunción de fuerzas, que generalmente se alcanza en un contexto de crisis extrema, donde aparecen quienes son capaces de encabezar sus demandas, transforma las distintas miradas hasta entonces solo testimoniales de sus parcialidades, en aportes sustantivos de poder popular.
    En la práctica política es la aparición de un herramienta electoral confiable, que incorpora diversidades hasta entonces dispersas, bajo una conducción lúcida, que se transforma bajo esas condiciones, en una opción real para disputar con ciertas posibilidades de éxito, una cierta porción del poder real, poder para transformar en parte, lo establecido, lo injusto, lo discriminatorio, lo dogmático.
    Hablamos de cierta porción de poder, no del poder; con el mismo realismo que hablamos de transformar en parte y no del todo.

    Por que les proponemos maduramente hablar de realidades posibles, no de deseos.

    Hablamos del poder que proviene del reconocimiento de la Constitución a las mayorías, que adquieren de esa forma capacidad para instalar en el ejecutivo y en el legislativo mandatarios que representen sus intereses y que por ello deben inevitablemente confrontar, con los que inequitativamente los detentan.
   
    El acceso al poder politico No significa por si mismo cambios en la relación de fuerzas económicas, ni cambios culturales, ni que el cambio se produzca por decantación. Hay que sudar, trabajar, sacrificar, debatir y convencer.
    El cambio también es un aporte cultural y de esa apoyatura deviene su sostenimiento en el tiempo.
    Es solo un paso, en un largo y difícil camino para aumentar el poder para hacer posible los cambios, en donde debe enfrentar al establecido poder económico.

    Habrá innumerables zigzagueos, ya que lo posible, no siempre va de la mano de los deseos y mucho más allá de traiciones a sus mandantes, como pasó sin ir demasiado atrás en la memoria con los gobiernos de mayorías, como fueron lo del peornismo menemista y el de la Alianza radical-socialista.

    Pero también suelen aparecer tempranamente dudas y defecciones en el campo propio, ya que no todos tienen la misma mirada cooperativa y solidaria, como para poner sus propios intereses dentro del mismo interes comunitario, ni todos aprecian por igual los plazos requeribles para materializar ciertos cambios.

    Allí es donde debe aparecer la mano de la conducción política y mostrar su capacidad para vertebrar una organización que sepa dialogar y dar respuestas.
    También pesan las limitaciones y el desgaste del poder político, y por eso es tan importante tener una fuente de gestación de nuevos dirigentes y funcionarios técnicos-políticos, con real validación en la vida cotidiana.
    No todos los estamentos responsables de los proyectos y de la administración son ajenos a errores conceptuales, ni a ventajas personales o de grupos, ni a transas ilegales, todas acciones condenables, algunas politicamente y otras, acaso las menos, penalmente.
    Superar esa defecciones obliga a un  largo trayecto donde debe primar la mirada del beneficio del conjunto sobre lo individual, y es una conciencia que solo se logra con años de formación solidaria y colectiva.
    No es extraño entonces que un sector con capacidad de movilidad económica ascendente, en cuanto aparecen los conflictos sociales inherentes al tiempo de cambio, como son las pujas distributivas, las luchas por nuevos derechos, la reacción de sectores afectados en sus privilegios, se retraigan en sus compromisos y renieguen de su primaria adhesión, y en consecuencia debiliten su pertenencia al proyecto de transformación, si al tiempo que acceden a cierta plataforma desde la cual comienzas a superar sus necesidades, dejan de tener demasiado en cuenta que lo lograron como sujetos de un proyecto colectivo, no por méritos solamente individuales.
    La herencia de una cultura neoliberal, de exaltación del individuo, más un bombardeo mediático que hace foco en falencias de un proyecto colectivo, les hace trastabillar rapidamente en sus convicciones políticas.
    Es en esos sectores donde más rapidamente penetra un mensaje disociador.

Pero NO todo el debilitamiento de un proyecto popular, es una consecuencia de los sectores externos al movimiento popular.
También dentro del propio sector se producen las contradicciones que facilitan esas aflojadas.

    ¿Por que estas disquisiciones vinculadas con los días de Allende?

    Por que creo que en un contexto de intento de transformación, esos días nos dejan alguna enseñanza, que es bueno tomar en cuenta para nuestros días.

    Por ello voy a tomar algunas característica del gobierno de Allende  como un homenaje a sus esfuerzos no comprendidos para conciliar opuestos.
    Aprovecharé para vincular los conflictos entre cierto sector de la sociedad chilena y de su gobierno, más allá de la ingerencia vital externa, con las propias debilidades de su Frente Popular, que esterilizaran muchas de sus posibilidades de mantener el poder, a partir de extremar sus contradicciones internas.

    Allende era el representante de un Frente de Izquierda, en el cual, él, el presidente era una minoría.
    Allende tenía una escasa fuerza propia como para homogeneizar su frente interno que le permitiera darse una política de acuerdos con otras fuerzas políticas ajenas al frente de izquierda que lo sostenía y le permitiera hacer posible políticas de reformas que fueran consolidadas por la adhesión de otros sectores de la sociedad política.
    Tampoco tenía ni la fuerza ni el eco necesario en sectores ajenos a los propios de la sociedad para hacer una revolución, aunque su autoridad moral y trayectoria estaba fuera de toda duda y era su mayor capital político. Nadie le concedió tiempo para estabilizarse.

    Esas contradicciones suele pesar en los países que declaman una revolución socialista sin tener el poder total para llevar a cabo dicha revolución, aunque se expresan con un discurso extremo al que no llegan a plasmar en la realidad, y solo consiguen auyentar a sectores medios.
    Son precisamente esos sectores medios, los que aportan su diversidad y son tan imprescindibles para consolidar cambios que no tengan retroceso en sistemas democráticos, como siempre lo han sido los sectores mas homogéneos de los trabajadores, que de eso se trata prioritariamente la conformación de "Frentes políticos", que el resto vendrá por añadidura solo con el tiempo y la aceptación cultural de los cambios, y con el éxito mensurable con una mejora en el nivel de vida de la población en general.
    Vale tomar nota de ello, por que de lo que se trata, es que saber que posibilidad cierta existe de consolidar un movimiento con raíces nacionales, populares y democráticas, que tenga fortaleza en el tiempo para ser una herramienta verosímil para el cambio.

    Volviendo a Allende, los sectores mas duros e intransigentes provenian del partido socialista adonde convergían una mixtura de variado izquierdismo donde existía una gran influencia de los sectores trotskistas gravitantes desde los inicios de la izquierda y de las nuevas corrientes guevaristas, muy vigentes para la época.
    Lo que significaba que el gobierno como tal no era una unidad de pensamiento y acción que se logra, con las necesarias divergencias internas fruto de la diversidad que enriquece, cuando todo se encolumna bajo la conducción de un liderazgo que unifica.
    En la realidad se asistía a una gestión que parecía vacilante, pues los sectores internos enfrentados, tenían sus propias parcelas de poder, desde las cuales acometían con más entusiasmo y compromiso que inteligencia, sobrepasando la misma estrategia dialoguista del Presidente al cual le impedían con sus intransigencias conciliar intereses, resaltando de sus resultados más contradicciones que logros.
    El resultado fué que la gestión fué perdiendo espacio y apoyos.
    Así más que cierta parálisis en la gestión, reinó una cierta confusión, que El Mercurio y sus repetidoras, (todo esta inventado, Clarín) no se cansaban de resaltar, para lo cual el fogoneo de la huelga de camioneros fue decisiva para horadar la paciencia y confiabilidad de los sectores medios.

    Lo cual trae a nuestro tiempo y lugar para entender que nos pasa, cuando en algun sector de poder prima una característica definible como propia del pensamiento de izquierda pero no excluyente de ella, como puede ser confundir deseos con realidad.
    En nuestra historia si un movimiento político ha sabido demostrar que "sabe de acumular poder", es el peronismo.

    En nuestras tierras, y por extensión hablamos de Latinoamerica, los pueblos han expresado contundentemente su hartazgo de las propuestas neoliberales.
    Pero ello no significa automaticamente su adhesión a determinadas opciones electorales, que historicamente han sido la columna vertebral del Nac & Pop.
    Todo en política exige reválida.
    Traemos a colación, a propósito de la fecha y de sus recordaciones, que la experiencia chilena tiene que habermos dejado enseñanzas.

    "Tanto se consolida el avance de los sectores populares, cuanto avance su retaguardia".

    Y la retaguardia son aquellos sectores medios y proletarios, que aunque menos ideologizados, menos homogéneos en su interior, menos blindados a la penetración cultural, menos organizados, con menores experiencias colectivas, con débiles vínculos de solidaridad, están dispuestos acompañar experiencias de cambios.
   
    Pero si no están dentro del movimiento Nac & Pop, aún con sus dudas, sus retracciones, sus condicionantes, sus idas y vueltas, no será el Nac & Pop una mayoría con capacidad de homogeneizar un proceso de cambio y transformación.
    Así como nunca debe dejarse al voluntarismo disperso la estrategia para el poder, tampoco se debe creer a libro cerrado que las verdades exitosas, son para todos los tiempos.

    Cuando son las élites iluminadas las que quieren ser vanguardias populares, o grupos menores enquistado dentro de un movimiento de masas los que dictan estrategias, o cuando falta una conducción unificadora, las experiencias son traumáticas y de alcance limitado.
    Como también tienen plazo fijo de extinción las recetas magistrales que creen tener todo resuelto, y los objetores a la crítica interna, que cuando se pierde su práctica, se congela el pensamiento creativo.

    Entonces......ni tanto, ni tan poco.

    Nadie tiene una receta inviolable para el éxito, si lo sabrán radicales, conservadores, socialistas, liberales y peornistas, que intentan cuanta alquimia se les ocurre a los hombres del círculo rojo, y miren que tienen a su favor todos los "fierros mediáticos y económicos".

    También en estos aspectos de luchas desiguales, ha sido siempre muy rica la experiencia peronista, como lo ha demostrado en estos años el kirchnerismo, aunque con baches perceptibles en estos tiempos, que se advierte se ha propuesto remediar.
    Habrá que ver en que plazo se espera revertir resultados electorales; si es para este Octubre nos parece irreal, pero si es para el 2015, apostamos a su éxito.

    Es decir, ha escuchado, ahora hay que conocer la devolución y como reaccionan n los jugadores.

    Que escuchar en un buen puente para entender y conducir, cuando se trata de los intereses y preocupaciones del pueblo argentino.

    Ya nos lo dijo el General cuando confesó que se llevaba en sus oidos la música más maravillosa.

    De aquel tremendo día del 11 de setiembre del 73, de aquellos sucesos históricos que siempre vuelven a estar presente, no puedo agregar mucho más.


    Acaso que en paralelo de historias grandes, suelen desenvolverse historias menudas, medidas ciertamente por la trascendencia de los protagonistas.

    Debo confesar que para esas horas mucho más que el destino de don Salvador, que ciertamente me desgarraba, me preocupaba el devenir de mi familia, la cual me merecía mi máxima atención.
    Justamente en la víspera, el 10 nacía mi hijo Rodrigo, mi mujer estaba con el crío en la clínica y yo amanecía con la alegría de otra nueva vida.
    Ya tenía dos hijos, vivíamos todavía en democracia y otra vida más llegaría en el tiempo de la dictadura.

¿Será eso lo que significa "el hombre, y sus circunstancias"?.

Jorge Carbajal
TiBU


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