lunes, 11 de noviembre de 2013

OREJEANDO LO QUE SE VIENE

Honorables contertulios:

Sin que nos de respiro, han pasado en estos ultimos 60 días, cimbronazos que dejan huellas para los tiempos venideros.
Enfermedad y operación presidencial, elecciones legislativas, y sentencia de la Corte, sosteniendo la constitucionalidad de una ley del Congreso, se sucedieron sin dar en algunos casos espacio para la reflexión.
Y es a própósito de uno de ellos, hablamos de aquel traumatismo, transtornos derivados, operación y reposo absoluto post operatorio de la Presidenta, ligado a otro como fue la elección legislativa, lo que nos mueve a procesar todo lo sucedido, y lo que vendrá.
Ya estan los resultados de las urnas, y ya termina el período de reposo de la presidenta.

La reaparición en el ejercicio del Ejecutivo de CFK, conlleva no solo un trámite institucional, sino mas importante aún, es el símbolo del inicio de su último tramo presidencial, al que llega con todas las energías intactas, con todo su "imperator" republicano, y con el total y notorio dominio del escenario político.

Cuatro grandes conflictos atravesaron la década ganada, que fueron consecuencia de politicas básicas para transformar el eje histórico de dependencia al que estuvo sujeto el poder político durante largos períodos históricos, que nos sumieron en un final de siglo de catastrofe.
En medio de una dispersión cultural con una identidad cuestionada, una disgregacion politica que atravesaba todo el espectro partidario, un vaciamiento industrial que determinaba la instalacion de un modelo de usufructo para muy pocos, y una desesperanza generalizada que parecía imborrable e irreversible.

La primera se basó en las politicas de reparacion, memoria y justicia por los genocidios de la dictadura civico-militar, y el encubrimiento eclesiástico,  con el consiguiente rechazo provenientes de minúsculos pero activos sectores pro-dictadura, que se oponen al imperio de la ley y de las politicas de derechos humanos, traducido en la ampliacion de los juicios a los genocidas directos y a sus cómplices empresarios.
Le siguió la definición sobre la resolucion de la permanente dependencia con organismo financieros, proponiendo y logrando una quita sin precedentes de la Deuda Externa, que pesaba para futuras generaciones como la mochila mas pesada y agraviante que nos inmovilizaba para un desarrollo con equidad.
La siguiente fué la resolucion 125 sobre la reformulación de las retenciones a las exportaciones agrarias, beneficiadas excepcionalmente por el valor de la moneda de intercambio, que era sostenida por el peso total de la poblacion, poniendo sobre el tapete, que las rentas extraordinaria serían un sustento más, para la industrializacion del pais, la defensa del empleo y para ampliar la demanda interna.
La ultima ha sido el debate publico a lo ancho del país, para culminar en el Congreso en una voluntad abrumadoramente favorable, para aprobar una ley de Servicios Audiovisuales, que abriera nuevas voces que socializaran y democratizaran la palabra, para beneficio de estas generaciones y futuros gobiernos.

Las cuatro medidas, que traducen una coordinada política de apertura, tuvieron una compleja trama de actores opositores que se enancaron detrás de los intereses de los reales beneficiarios, que apelaron, incluso desde las sombras o a traves de testaferros, a cuanto medio, institución o sector estuviera disponible, para mantener sus atacados privilegios.
Algunas veces hasta se apeló y se sigue apelando a no tener Memoria ni Justicia para dejar que las víctimas queden sin reparación.

Recordemos la defensa que se hizo de hacer honor a la deuda, enmascarando detrás de una supuesta defensa del pago de obligaciones espurias esgrimida por los sectores financieron, el negocio de la bicicleta financiera que desde los tiempos del 1800, nos condenaba a una hipoteca sucia y denigrante, o el desguace de la industria nacional o la rapiña sobre las empresas del Estado, como FFCC o YPF, fruto del ahorro nacional.
 
Al mismo tiempo nacía aquella amenaza de quedar afuera del mundo, si unilateralmente arreglabamos un default del cual el pueblo y el gobierno de turno, eran ajenos.
Recordemos el alzamiento de los sectores altos, y medios altos, base social y sustento de los agroexportadores para que no se toquen sus rentas extraordinarias.
Tengamos presente las mil y una artimañas que demoraron con el beneplácito de los mismos sectores la vigencia de la ley, con la anuencia de sectores conservadores enquistados en el poder judicial, impugnada vanamente por inconstitucional.
Acaso en un tono de conflicto apenas menor, pero tambien con su "impronta" de cambio y consiguiente conflicto, asistimos al debate sobre la estatizaciónes de las AFJP y la de YPF, la AUH, la movilidad jubilatoria, el matrimonio igualitario, aquel debate para no olvidar, donde un Bergoglio desbordado demonizara al gobierno.
Y no fué una mera anécdota la actitud frontal del establishment, hoy alineado como su mejor opción detrás del Frente Renovador (Redrado dixit) resistiendo a que el pago de deuda se hiciera con Reservas del BCRA, y no refinanciando esa deuda, o reflotando una maxidevaluación, o "ajustando los beneficios sociales", insistentemente pedida "para mejorar la competitividad" por los sectores "gurkas" de la UIA, via De Mendiguren como mascarón de proa, licuando con ello la "carga" de pagar esos salarios justos obtenidos en paritarias.
De esas políticas de cambio y conflicto, nace el Kirchnerismo como una anomalía dentro del universo de la chatura politica que nos rodea, "siempre dispuesto a acordar con el enemigo para no levantar polvareda", ofreciendo una nueva oportunidad para crecer en un proyecto de desarrollo y equidad autónomo.
De esos debates y tomas de conciencia, nace el Kirchnerismo como una identidad propia dentro del universo peronista, re-asumiendo el historico rol de justicia social e independencia economica que esta en los genes desde el nacimiento en el 45, que venia destrozado e ignorado ideologicamente después de las experiencias de Menem- Duhalde.

Y del conglomerado que ejerció presión para desbaratar esas políticas, de esta nueva "Union Cacerolera Democratica  ", o su sigla UCD, nacen las distintas opciones para congelarlo.
Fin de ciclo claman, para autoconvencerse, suponiendo que repitiendo la consigna como jaculatoria, lao veran hecha en la realidad.

Si el Kirchnerismo es lo mas "izquierdista y progre" que resiste la sociedad, estamos en una dificil situación ideológica.
Pareciera que solo es el gobierno, el que sostiene, alienta y construye alternativas de cambio, y cuando éste toma aire o se detiene en su andar, o se equivoca, nada revulsivo ocurre desde el Nac & Pop.

La experiencia histórica nos indica que debiera ser la sociedad, sus distintos actores sociales, politicos, sindicales, intelectuales los que empujen los cambios, y con ello desafíen al gobierno a adoptarlos.
La soledad del gobierno, acaso traducida en votos, parte de una sociedad que se acostumbró a recibir, como un hecho natural e irreversible, sin demandar previamente, sin estar preparada para defender sus conquistas.
Me remito al gobierno de Peron del 46, un dador excepcional de derechos sociales, que cuando estaba al caer y quedaban en peligro las conquistas obtenidas, el pueblo en su conjunto no se movilizo para defenderlas, y solo años posteriores tomó conciencia de lo cuantioso de su pérdida, retomando tardiamente desde el llano o desde la resistencia, los planes de lucha, que permitieron el Regreso, tardiamente y con un Líder ya sin fuerzas, un lider que habia dejado de ser el "Padre Eterno".

En la vereda de enfrente, bien enfrente y sin posibilidad de un punto de encuentro, confluyen los opositores de derecha en sus muy diversas etiquetas.
La más sutil y mas efectiva, la encarna el viejo "peornismo bonaerense", depositario de los sectores mas derechosos, atendiendo a las maniobras de la estrategia Duhaldista, que con un discurso light, pretende encarnar el cambio, sin .........confrontación, un oximorón superlativo, apelando al masomenismo vacuo como meollo de un discurso, que parece dictado por el Ejército de Salvación.

Nadie puede apostar a que en un plazo corto no tengan éxito.
Menem lo hizo, claro que también mintiendo sobre sus intenciones.
Las salidas cómodas, tienen su corte de adeptos.

Se cuentan de a miles, quienes en cuanto pueden tener un respiro, creen estar en el paraíso y se olvidan de los infiernos de donde provienen, sin evaluar la necesidad de consolidar lo ganado, y para cuando adviertan el cambio de rumbo, se habrá recorrido un camino difícil de remontar nuevamente.
Pero es la naturaleza humana, que no es un dato a despreciar.
Entender esas particularidades, y saber como comunicar las propias posiciones, es un saber que a veces excede los voluntarismos, sobretodo en épocas donde la tecnología de punta y los medios económicos, están en manos de las propias corporaciones afectadas por los cambios.

Así que estos dos últimos años del mandato de CFK, que en las próximas horas retomará la gestión política-administrativa activa, estarán impregnados por la estrategia para consolidar en un nuevo período el proyecto de transformacion, y por la gestión para darle sustento a las futuras decisiones ciudadanas, y será impiadosamente atacada por los medios pasibles de ser afectados por la consolidación de las politicas de cambio.

El resultado final que se dilucidará en octubre del 2015 es abierto, pero el gobierno tiene una ventaja estratégica; TIENE LA INICIATIVA.
Si la mantiene, si redobla las apuestas, si impone su agenda, si es creativo, si auna esfuerzos, si sabe ser convocante, es favorito.

Gestión, acuerdos provinciales, coincidencias sectoriales, aperturas políticas, remozamiento del gabinete, serán preanuncios que perfilarán no solo, cuales serán los temas movilizadores y quienes serán las primeras espadas hasta el fin del mandato y que seguramente también serán los candidatos a portar con mayor potencia la identidad kirchnerista en el 2015, sino fundamentalmente expondrán la voluntad de poder del Kirchnerismo.

Abrimos pues un parentesis para analizar "que y quienes" seran protagonistas.
La conduccion del peronismo de CFK, es evidente que sobresale por sobre cualquier alternativa.
De lo que se trata, es de imprimirle a ese universo tan amplio y  a veces tan contradictorio de un nuevo volumen, mas abarcativo, mas inclusivo y más confrontativo, que garantice el ADN kirchnerista, en la dilucidacion de la interna peronista.
Que la elección de la formula presidencial para el 2015 en el peronismo (Frente de la Victoria, mediante) se definira institucionalmente en las PASO de agosto del 2015, es un hecho incontrovertible.
Y que habra dos posiciones antagónicas, con sus respectivas candidaturas que expresarán esas posiciones muy nitidamente, también.
Una será la que expresa el gobernador Scioli, de alguna manera en sintonía con el peronismo "masomenista" que expresa el peornismo disidente que encabeza Massa, pero peleando adentro del partido, y acaso pactando con los restos del DeNarvaismo, que está en camino a su extinción.
Si pierden, en la generales votarán a Massa, no los separa nada ideologicamente.
El otro candidato sera la expresión del proyecto Kirchnerista.
El candidato saldrá de quienes ejercen poder territorial, sean ganadores y respondan a una percepción de la pertenencia al kirchnerismo, esto es del manual del poder.
Se perfilan acaso un par de actores con similares, aunque no iguales perfiles: Uribarri y Capitanich.
Por algunas razones y señales, que me reservo destacar, me inclino a creer que el candidato será Uribarri, a quien prefiero largamente sobre el chaqueño.
Si así fuera, que el candidato sea el gobernador Uribarri, estará solidariamente acompañado por los gobernadores kirchneristas actuales.

Seguramente Scioli llevará algún compañero de formula de las provincias norteñas, Urtubey, con buenos enganches con el establishment mas tradicional y conservador, incluida la Jerarquia, parece un candidato posible para acompañarlo.
Por otro lado, Uribarri llevará a algun bonarense en la fórmula, que no debieran salir del ex ministro de Agricultura y actual Pte. de la C. de Diputados, Dominguez o del actual Ministro de Interior y Transporte, Randazzo (y el que no sea compañero de fórmula, acaso podrá ser candidato a gobernador o viceversa).
Para ello hay que posicionar a esos potenciales primeros actores en el escenario nacional y darle libreto, es decir poner en acción, políticas que les exijan protagonismo decisivo, que se traduce, en conocimiento público.
El candidato debe estar en primera linea del nuevo Gabinete.
Si fuera Uribarri deberá saltar al escenario nacional, antes que tarde.
Y ese lugar debe ser preeminente y potencialmente protágonico.
Creo que el cambio de figuras en el gabinete nacional, es un hecho necesario en que coincidimos la mayoria de los observadores.
Creo que en el próximo gabinete habra nuevos espacios para los nuevos actores y el mas importante, sería la asuncion en la Jefatura de Gabinete de Uribarri.
En ese caso, acaso se desdoble el actual Ministerio de Interior y Transporte, un engendro creado fruto de la necesidad y de las circunstancias.
Interior recibiria a Abal Medina y Randazzo asumiria la totalidad de la conducción y responsabilidad a través del nuevo ministerio de Transporte, de la transformacion de todo su espectro, una tarea ciclópea, y que parece le cae al dedo.
Dominguez es muy posible vuelva al Ministerio de Agricultura, un enclave  estratégico para tener una mirada total de la provincia de Buenos Aires.
Ya Agustin Rossi, un potencial (acaso teoricamente el mejor) que no llega por no tener en su haber gestión en su terruño, alcanzó un lugar en el gabinete y nos quedan incógnitas a resolver.
El area de Salud pide a gritos una figura de relieve a su frente, y ya que Manzur fue electo diputado ¿por que no volvemos con el mejor, el ya probado Gines Gonzales Garcia?
Economia debe emprolijar su elenco. Hay demasiado ruido entre pares que a veces emiten señales contradictorias.
La vuelta de Taiana a la política pública es alentadora, aunque todavía lejos de los niveles de  decisión.
Y un cuadro como Filmus, acaso de los mejores que dió la nueva democracia, debe tener su espacio de gestión; es imperdonable perder su talento, experiencia, conocimiento y compromiso, por haber tenido que competir y casi naturalmente que perder, en un territorio hostil para los cambios.
Se hablará menos de la Campora como factor de poder interno, y más de la Liga de Gobernadores, de los movimientos sociales y de los Intendentes del Conurbano, los posible titulares del "Gran juego del poder".
Enfrente lo de siempre, el republicanismo que vive de la denuncia y el escandalo, y el menemismo que se encarna en el PRO y se circunscribe a la Autónoma, ambos con acotados escenarios.
Lo nuevo en materia electoral, aunque tan viejo como que se puede remontar a diversas etapas de variables "de oportunistas para arreglar con el enemigo", como supo ser el vandorismo, la "patria metalúrgica", el pacto militar-sindical, la entrega de Menem, la aquiescencia y mafias conurbanas del Duhaldismo, sale de las entrañas del peornismo bonaerense, con la etiqueta de un envase contradictorio: un llamado Frente Renovador que es el envase electoral en que se convierte el "Masomenismo Renovador", nutrido de distintas capas geológicas de ese peornismo anquilosado: menemismo privatizador, barones del duhaldismo sectario, gremialismo corporativista y cerrado, más el kirchnerismo ligth de ocasión, y una porción nada despreciable de cómodos instalados, que nada quieren de confrontar y arriesgar.

Aqui hay variables que sobrevendrán inexorablemente.
La imposibilidad de reelección de Cristina es la más importante y decisiva, y de ella devienen todas las situaciones que nos dan pié para especulaciones análiticas que podrán tener alguna, o ninguna realidad.
Que si Cristina pudiera ser candidata, ¿de que estariamos hablando?
Que el kirchnerismo dará pelea, es una verdad de perogrullo.
Hay puntas para sacar conclusiones; que después se conviertan en realidades, es otro cantar.
Hasta el proximo cimbronazo.

Jorge Carbajal






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