lunes, 11 de enero de 2016

El peronismo Country, comentarios de sobremesa


La mejor frase la disparo el "gaucho Sola":
"Estás anunciando la unión de las dos Coreas, pero no podemos mostrar ni un puto asiático", le dijo a Sergio Massa sobre la cena de la noche del viernes en el quincho de La Herradura, al que asistieron una treintena de dirigentes del peronismo de todo el país que boyan entre la oposición rabiosa y el colaboracionismo.
Los unió su diferenciación del kirchnerismo y del camporismo, de la cual cada uno debió dar explicaciones a los demás.

El armador original pareció ser Diego Bossio quien a la hora de los discursos quiso marcar distancia con el dueño de casa: "Soy claro opositor al gobierno de Macri". Massa se adueñó de una iniciativa, de la cual informó este sitio por primera vez, como una reunión de Daniel Scioli y Juan Manuel Urtubey promovida por el ex director del Ansés para este fin de semana también en Pinamar.

El llamado se amplió cuando Bossio le dio la gerencia de la convocatoria a Mauricio Mazzón, con quien maneja el sello Gestar que tiene como bastonero mayor a José Luis Gioja y que hasta el 10 de diciembre fue una marca oficial del kirchnerismo. Era la única agrupación interna del PJ creada expresamente por Néstor Kirchner para agrupar peronistas del todo el país y es la que recibe los fondos del Estado para el auspicio de las actividades de formación política del PJ.

Fue una jugada audaz ésta de Bossio de usar el llamador de Gestar, pero nadie le iba a regalar el cetro de convertirse, en un instante, del "enfant gâté" de Cristina, al árbitro del peronismo del siglo XXI.

Los que fueron usaron el llamado en beneficio propio pero quedó todo en un encuentro de semblanteo más que de reparto de baraja. Fue también hábil Massa en apurar su presencia en esa cita porque fumigó la posibilidad que estuvieran otros dirigentes del peronismo de primera línea como Scioli o José Manuel de la Sota, que lo último que querrían es subirse a una convocatoria del tigrense.

"De Vichy", le dijo uno de los asistentes a Massa en la noche de la Herradura. "¿De qué?", preguntó el diputado. "Nada, dejalo, de Villa del Sur", le respondió al entender que Massa no sabía de esa referencia al colaboracionismo y al agua mineral.
Poco agil o poco conocimiento historico el de Massita?

Massa es autor de gestos como habilitarle a María Eugenia Vidal un control negociado de la legislatura de La Plata a través del massista Jorge Sarghini.
También de aceptarle a Macri la invitación al viaje a Davos que rechazó Scioli.

La respuesta que da a sus compañeros cuando le piden explicaciones, dice que es porque él viene del desierto y no puede exponer a su fuerza al desamparo del poder que ha tenido el año pasado, y que esa cercanía al neo oficialismo le provee de armas y bagajes para seguir existiendo.

La reunión consistió en una larga serie de exposiciones sobre el futuro del peronismo que transitó por casi una veintena de oradores que ensayaron propuestas para enfrentar el futuro del peronismo como oposición.

No hubo casi menciones a Scioli, como tampoco nadie se ensañó con la figura de Cristina de Kirchner, como si dieran por sentado que el futuro de ellos está en la otra vereda de esos dos dirigentes a quienes todos miran ya como los candidatos estrella a senadurías en 2017. Lo más que hubo fue una crítica al llamado patagónico a José Ottavis para voltear el acuerdo para sancionar el presupuesto provincial: "Ella, recordó alguno, había dicho que nunca iba a dejar a un gobierno sin presupuesto".

Ese silencio sobre los protagonistas principales de la última elección lo ilustró con saña uno de los asistentes: acá dividimos el mundo entre quienes le tienen miedo a Cristina y los que no. Nosotros estamos de este lado; muchos de los que no quisieron venir, todavía le tienen miedo a Cristina.

Como todo intento de sacar a una organización del estado gaseoso, la cita planteó convivencias forzadas bajo el mismo techo entre dirigentes de procedencias cruzadas como el salteño Gustavo Saénz (compañero de fórmula de Massa y adversario de Urtubey), el senador Carlos Caserio, los diputados Héctor Daer,  Alejandro Grandinetti, Juan Amondarain y Carlos Selva, los intendentes Germán di Césare (Miramar), Emir Félix (San Rafael, Mendoza) y  Joaquín de la Torre (San Miguel), Malena Galmarini, Mauricio Mazzón, el operador Guillermo Piuma.
Cada cual sacó del encuentro conclusiones positivas. Por eso se fueron todos contentos hasta la nueva reunión de este grupo, que será en febrero en Villa Carlos Paz.

El rosario de exposiciones abundó mucho en lo metodológico y ahí estuvieron las diferencias:

    Sobre el PJ. Urtubey sostuvo la idea de pelear la conducción del PJ nacional en las internas que habrá antes de junio. El mismo criterio sostuvo el enviado de De la Sota, Carlos Caserio. Este peronismo disidente delasotista gobierna Córdoba y conserva la marca PJ.
Massa, en cambio, insistió en que el PJ es un sello muerto y que hay que avanzar hacia otras referencias como la que él sostiene en el Frente Renovador.

    Solá, el más experimentado de la mesa, salió por arriba del laberinto y dijo que hay que trabajar pensando en el mediano y largo plazo, no en lo inmediato, con espíritu movimientista y que después se sabrá qué hacer con los partidos. "Acá no se trata de irse a pelear con Landau, y mucho menos de arreglar con él". Despistó a todos con algunas citas de Francisco: hay que trabajar siguiendo lo que quiere hacer este Papa y recomendó leer lo que escribió en la exhortación Evangelii Gaudium y en la encíclica ecológica Laudato Si. Ya que de pontífice se habla, Solá mencionó al llorado Juan Carlos Mazzón – quien esa noche del viernes hubiera cumplido 72 años – como constructor de política a largo plazo, sin apresuramientos".  (completo aquí)

A Urtubey le sirve para hacerse conocido fuera de su Salta. Al resto... no compartirán la fe de los kirchneristas más puros, que dice que "los votos" son de Cristina, pero saben que un porcentaje tan alto de los votantes del 22/11, y del 25/10 se referencia en ella, que cualquier estrategia de unidad que no la contemple es un delirio.

Pero CFK reaparece en Febrero, cuando inaugure la Fundacion que nucleara al centro del Kirchnerismo.
Alli vamos a ver si son tan taitas, los que desafian hoy en un asado la conduccion de CFK.

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