Los exportadores de granos, que venían liquidando el 50 % de lo prometido, incrementaron levemente las liquidaciones en la medida en que el dólar empezó a subir. Hoy cerró a 14,80 y sigue para arriba. De esta manera el gobierno logrará tener más dólares para pagarle a los buitres y así llegar al éxtasis del sentir oligárquico argentino que es el de endeudarse. El problema es que la suba del dólar arrastra tras de sí a las principales variables de la economía ¿Cómo se explica el tremendo saqueo del bolsillo popular que se desató en noviembre de no ser por la certeza de todos los actores de que la divida norteamericana se iría a 15 pesos?

Mientras tanto, el gobierno de los CEOS sólo atina a rezar y sugerirle a la gente que no consuma carne y otros productos.

El tarifazo en la electricidad irá directo al consumidor, como también el de los combustibles ya anunciado para marzo. No hay que ser un genio de la economía para concluir que esto cierra con una brutal recesión y expulsión de miles de familias del consumo. Este es el modelo del cambio, lo que sabíamos que iba suceder. Marzo será el comienzo del rigor y ahí se iniciará la cuenta regresiva de los votantes en contra propia para ver cuándo empiezan a sentir en bolsillo propio el cambio y qué reacción tendrán. La primera será obvia: "la fiesta hay que pagarla". Lo que no entienden estos pobres diablos es que la fiesta que en realidad están pagando no es la del kirchnerismo sino la de los grandes exportadores y los grupos económicos.