martes, 19 de abril de 2016

Alineados: respondieron a la convocatoria 51/55

Asistencia casi perfecta de los intendentes en la reunión con Cristina

Convocó a 51 jefes comunales de la provincia de Buenos Aires. Escuchó críticas, pidió "unidad" y volvió a hablar del Frente Ciudadano. La reacción de los dirigentes.

"Esto no es una demostración de fuerza". Cristina Fernández de Kirchner intentó despojar el éxito de la masiva convocatoria de intendentes de la provincia de Buenos Aires, que tuvo lugar en el Instituto Patria el lunes por la tarde, del sabor a una victoria política propia. Abrió el diálogo, pidió diagnósticos de la realidad social económica y social de los municipios, y escuchó algunas críticas al manejo político que derivó en la derrota de las últimas elecciones.

La asistencia fue casi perfecta. De los 55 intendentes del Frente para la Victoria que hay en la provincia de Buenos Aires, 51 acudieron a la invitación de la ex presidenta al Instituto Patria, ubicado en Rodríguez Peña 80, en el barrio de Congreso, donde Cristina recibió el jueves pasado al bloque de diputados del kircnerismo. Las cuatro ausencias fueron las de los jefes comunales de Ezeiza, Alejandro Granados; de José C Paz, Mario Ishii; de San Martín, Gabriel Katopodis; y de Salto, Ricardo Alessandro.

"Cada uno tuvo la posibilidad de pedir la palabra y expresarse. Hubo algunas críticas conocidas respecto a la necesidad de tener más diálogo, mayor organización, más política. Fue muy bueno, Cristina lo escuchó muy abiertamente", relató a la salida del encuentro el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona.

La reunión comenzó a las 18, pocos minutos después de que la ex mandataria llegara al edificio del flamante Instituto Patria, el búnker que armó para desarrollar su actividad política desde la oposición. Los intendentes habían sido convocados una hora antes. El encuentro duró alrededor de tres horas.

Desde temprano, los mandatarios distritales más referenciados en el cristinismo hacían la previa en el patio techado del coqueto edificio. Allí se los vio al vicepresidente del Instituto y jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, hablar con su par de Navarro, Santiago Maggiotti. Mientras tanto, otro grupo se reunió a almorzar en el restaurante Oviedo, ubicado en la calle Beruti, para luego ir directo hacia Congreso y algunos se dieron cita en el hotel NH Bolívar. Allí conversaron sobre cuáles serían los planteos que le harían a la ex presidenta.

Varios dirigentes definieron "sobre la hora" su presencia en la reunión. Discutieron si no es tiempo de darle paso a un liderazgo que emerja "desde el territorio", lejos de la lógica que expresa Cristina. Además, algunos se mostraron molestos por la forma utilizada para la convocatoria. Según relató un intendente, se enteraron del evento vía whatsapp, por boca de otro mandatario y no por invitación de la ex presidenta. Sin embargo, casi todos fueron a ver a Cristina.

"Fue una buena reunión. Fue un buen gesto la convocatoria y que Cristina haya planteado un diálogo horizontal", destacó uno de los participantes. Los mandatarios municipales valoraron especialmente un detalle: la ex presidenta los recibió sola, sin referentes del llamado kirchnerismo duro y dejó a La Cámpora afuera de la reunión.

Tal como había sucedido durante la reunión con los diputados, Cristina quiso conocer la realidad de los distritos, en función del impacto de las medidas económicas del gobierno. Pero antes hizo su diagnóstico. Fue particularmente dura con Mauricio Macri y María Eugenia Vidal y les pidió a los intendentes que analicen la política con una mirada más "macro" e incluyó en su análisis la situación que vive Dilma Rousseff en Brasil.

"Fue una convocatoria importante, en la que pudimos analizar la situación del país en general, de los distritos, todos con una visión semejante y lo importante es poder generar ámbitos de debate y discusión", explicó el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares. Su par de Hurlingham, Juan Zabaleta agregó que la ex mandataria les pidió que trabajen "juntos" y que "no pierdan el contacto con la ciudadanía". "Habló del desafío de construir un Frente Ciudadano con todas las organizaciones sindicales. Vamos a hablar con Antonio Caló y probablemente con Hugo Moyano", adelantó Zabaleta.

"Se mostró a disposición para hablar con todos. Se expresó en ese sentido, dándonos libertad a los dirigentes bonaerenses de ser nosotros los que podamos dejar de lado algunas diferencias y juntarnos, porque lo que está en juego es mucho más importante que cualquir interés personal", resumió Durañona.

Entre diagnósticos sobre la situación social, Cristina también escuchó críticas por el armado político que derivó en la derrota de octubre tanto en la provincia de Buenos Aires como en la Nación. "Es responsabilidad mía", cortó cuando escuchó que las críticas se dirigían hacia La Cámpora. Para algunos, fue un gesto positivo. Para otros, fue una muestra de que lo que fastidió a los dirigentes peronistas en los últimos años del kirchnerismo, sigue vigente. Según relató uno de los asistentes, la ex presidenta intentó minimizar las críticas hacia la estrategia electoral. Eso no terminó de convencer a algunos dirigentes.

"El pedido que nos hizo fue que nos juntemos, que intercambiemos experiencias. En esta reunión, Cristina fue la conductora del PJ", definió la intendenta de Cañuelas, Marisa Fassi. Aunque no quedó definida cuál será la forma que elegirán para actuar en el futuro, los intendentes acordaron que se volverán a reunir para empezar a delinear la estrategia a seguir. "Esto va para todos: llámenme cuando necesiten", sorprendió la ex presidenta a varios intendentes que solían quejarse de la falta de diálogo por parte de la Rosada durante el gobierno kirchnerista.

Pese a las diferentes miradas sobre el encuentro – el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, salió molesto tras un cruce que tuvo por un problema político en su distrito – los mandatarios salieron con la idea de que "el tono de la reunión fue bueno" aunque ponen algunos reparos hacia el futuro.

"Entienden que Macri consumió buena parte de su capital político, lo ven en los distritos. Ven que nadie tiene la claridad de Cristina y que ella es fuerte en los sectores populares. Pero quedaron heridos en el último cierre de listas y bajo ninguna circunstancia van a volver a ceder el control de las listas el año que viene. Solo aceptarán ir con Cristina en la boleta si ella es candidata, pero no quieren saber nada de su entorno", resumió un dirigente del conurbano, que agregó que varios intendentes "recibieron llamados" de parte del oficialismo, que intentaron "boicotear" la convocatoria de la ex presidenta.

Entre los asistentes a la reunión estuvieron Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora; Gustavo Menéndez, de Merlo; Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas; Verónica Magario, de La Matanza; Juan Patricio Mussi, de Berazategui; Walter Festa, de Moreno; Eduardo "Bali" Bucca, de Bolívar; y Ariel Sujarchuk, de Escobar. También estuvo el presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza.

La ex presidenta seguirá con su ronda de reuniones con dirigentes del Frente para la Victoria - senadores y legisladores del Parlasur- esta semana, antes de volver a Santa Cruz.  

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