jueves, 21 de abril de 2016

Las barbas del vecino


Todavía no hace un año de esta nota, vale la pena releerla

______________
Gonzalo Carbajal

4/27/2015

Brasil: el dilema de Dilma y la flexibilización laboral

Brasil: "Ley de tercerización es la mayor derrota popular desde el golpe del 64". Entrevista
Ruy Braga · Wanderley Preite Sobrinho · · · ·


Por 230 votos a favor y 203 en contra, la Cámara de Diputados aprobó la semana pasada el proyecto de ley 4330/04, que permite a las empresas la tercerización, una modalidad de flexibilización del contrato laboral.  La iniciativa, que ahora debe considerar el Senado, ha sido rechazada por los Sindicatos,  la CUT y otras organizaciones;  lo que fue expresado en las calles de las principales ciudades brasileñas por múltiples manifestaciones de protesta.  El ex presidente Lula, luego una reunión con dirigentes sindicales, instó al veto de la  Ley.  De este modo la presidenta Dilma Rousseff  se enfrenta a la disyuntiva de confrontar con los grandes empresarios, entusiastas promotores de la flexibilización laboral o abandonar a los trabajadores, que fueron la base histórica de su gobierno. En un contexto económico recesivo,  más el escándalo de la Petrobras (Lava Jato), que envuelve a las grandes empresas y a toda la clase política, incluyendo prominentes figuras de su partido, Dilma ha decidido, un rumbo de ajuste clásico, comandado por el ministro de Hacienda, Joaquín Levy, hombre de confianza del mundo financiero La duda en toda la izquierda brasileña es si ya la pólvora está demasiado mojada como para que Dilma, dando un giro de 180 grados,  pueda estar a la cabeza de un combate por la historia y los principios. (SP)
Especialista en sociología del Trabajo, Ruy Braga traza un escenario delicado para los próximos cuatro años: salarios 30% más bajos para 18 millones de personas. Hasta 2020, la recaudación federal en baja, afectando el consumo y los programas de distribución de la renta. De un lado estaría el desempleo. Del otro, ganancias, desvinculadas del aumento de la ventas. Para el profesor de la Universidad de San Pablo (USP), la aprobación del texto base del Proyecto de Ley 4330/04, que facilita la tercerización de trabajadores, completa el despiece de los derechos de los trabajadores iniciado por el presidente Fernando Henrique Cardoso en la década del 90. "Será la mayor derrota popular desde el golpe del 64" asegura el profesor en esta entrevista de Wanderley Preite Sobrinho para Carta Capital.
Aunque el proyecto no sea del gobierno, Braga no salva a la presidenta y al PT por el escenario político que propició su aprobación. El cita las restricciones al seguro de desempleo, sancionadas por el gobierno a finales de 2011, como el combustible usado por el PMBD para amarrar otras propuestas desfavorables a los trabajadores e ironiza: "Ese proyecto será el fin del gobierno del PT y el inicio del gobierno del PMDB. El gobierno está tercerizando su mandato".
Carta Capital: ¿Una ley para regular el sector es realmente necesaria?
Ruy Braga: No.  La Súmula del TST [Tribunal Superior del Trabajo) restituyó en la Justicia el consenso de que lo se puede tercerizar en las actividades-fin. Lo que ocurre es que las empresas no se conforman con ese hecho. No hay un problema legal. Ya hay regulación.  Lo que existe son intereses de las empresas que desean aumentar sus ganancias.
CC: ¿Cuál es la diferencia entre actividad-medio y actividad-fin?
RB: Una empresa está compuesta por diferentes grupos de trabajadores. Algunas cuidan el producto o el servicio vendido por la compañía, mientras que otros gravitan en torno de esa finalidad empresarial. En una escuela, la finalidad es educar. El profesor es un trabajador-fin. Quien se ocupa de la seguridad, la limpieza, la informática, por ejemplo, trabaja con actividades-medio.
CC: ¿El desempleo, cae o aumenta con las tercerizaciones?
RB: El desempleo aumenta. Basta decir que un trabajador tercerizado trabaja un promedio de tres horas más. Eso significa que menos funcionarios son necesarios: habrá reducción en las contrataciones y probables despidos.
CC: ¿Cuántas personas pueden perder la estabilidad?
RB: Hoy el mercado formal de trabajo tiene 50 millones de personas con la tarjeta firmada /1/.De ese total, 12 millones son tercerizados. Si el proyecto fuera transformado en Ley, ese número debe llegar a 30 millones en cuatro o cinco años. Estoy descontando de esa cuenta la masa de trabajadores del servicio público, cuya tercerización es menor, las categorías de hecho obtienen representación sindical fuerte, que pueden minimizar los efectos de la tercerización y los trabajadores calificados
CC: ¿Por qué los trabajadores no calificados corren mayor riesgo?
RB: El mercado de trabajo en Brasil se especializó en mano de obra semi calificada, que paga hasta 1,5 salario mínimo. Cuando las empresas tercerizan, ellas empiezan por esos empleados. Cuando se permite a la empresa tercerizar todas sus actividades, quien fuere poco calificado cambiará de estado profesional.
CC: ¿Cómo les fue a los países que facilitaron la tercerización?
RB: Portugal es un ejemplo típico. El Banco de Portugal publicó a fines de 2014 un estudio informando que, de cada diez empleos creados después de la flexibilización, seis fueron dirigidos a formas de trabajo precario. El resultado fue un aumento exponencial de portugueses emigrando. Contrariamente a lo que dicen las empresas, esa medida cierra puestos de trabajo, disminuye la remuneración, perjudica la sindicalización de los trabajadores, bloquea el acceso a los derechos laborales y aumenta el número de muertes y accidentes en el trabajo, porque la rigidez  de la fiscalización  también es menor en las empresas subcontratistas.
CC: ¿Y no hay  ganancias?
RB: Hay, la de las empresas. No hay ningún otro beneficiario.  Ellas disminuyen los costos y aumentan sus ganancias.
CC: ¿La recaudación de impuestos puede verse afectada?
RB: En Brasil, el trabajador tercerizado recibe el 30% menos  de aquellos que están contratados directamente. Con el avance de la tercerización, el Estado naturalmente recaudará menos.  La recaudación de PIS, Cofins y del FGTS también declinarán porque las contratistas son famosas por descontar del trabajador pero no pasar a la Unión. El Estado también tendrá más dificultad para controlar la cantidad de empresas que pasarán a subcontratar empleados. El gobierno lo sabe.
CC: ¿Por qué la tercerización aumenta la rotación de los trabajadores?
RB: Las empresas contratan  jóvenes, aprovechan la motivación inicial y al poco tiempo  aumentan gradualmente las exigencias. Cuando la rutina derrumba la productividad, esos trabajadores son despedidos y otros son contratados. Esa práctica presiona la masa salarial porque a cada despido alguien es contratado por un salario menor. La rotación viene aumentando año tras año. Hoy está alrededor del 57%, pero alcanza el 76% en el sector servicios. El proyecto de la Ley 4330 prevé la llamada "flexibilización global", un incentivo a esa rotación.
CC: ¿Cuál es el perfil de trabajador, que debe ser tercerizado?
RB: En los últimos 12 años, el público que entró en el mercado de trabajo se compone de mujeres (63%), no blancos (70%) y los jóvenes. Hubo un gran avance de contratados con edades entre los  18 y 25 años. Estos son los más afectados. Aunque los últimos años han sido un periodo de inclusión, la estructura social y económica brasileña no exige calificaciones raras. El perfil de la agro-industria, el comercio y el empleo en la industria pesada, por ejemplo, es menos calificado y sufrirá bajo la nueva ley porque las empresas tercerizan sus trabajadores menos calificados.
CC: El consumo impulsó la economía en los últimos años. ¿Puede ser afectado?
RB: Este cambio es perjudicial para el consumo, lo que inevitablemente afectará la economía y a la recaudación. Con menos impuestos es probable que también el dinero para transferencia de renta también disminuya.
CC: ¿Cuál es la responsabilidad del PT y del gobierno de Dilma por esa derrota en la Cámara?
RB: El gobierno inauguró esta nueva fase de restricción de los derechos de los trabajadores. Al final de 2014, el gobierno dictó las medidas provisorias 665, 664, que endurecieron el acceso al Seguro de Desempleo, por ejemplo. Evidentemente que la base gobernante - con el PMDB y el PP- se sentiría más a gusto avanzando sobre  derechos. Fue entonces que (el presidente de la Cámara) Eduardo Cunha rescató el PL 4330 de Sandro Mabel, que no es más diputado.
CC: ¿Para un partido de izquierda, esta derrota en la Cámara de Diputados puede ser considerada la mayor que el PT haya sufrido?
RB: Yo diría que si este proyecto se convierte en ley, será la más grande derrota popular desde el golpe del 64 y el mayor retroceso en la legislación laboral desde que el FGTS (Fondo de Garantía de Tiempo de Servicio) fue creado en 1966. Esta es la mayor derrota de los trabajadores en los últimos años. Sella el fin del gobierno del PT y marca el inicio del gobierno del PMDB. Dilma está tercerizando su mandato.
CC: ¿La presión del mercado es realmente inevitable?
RB: Dilma  dejó de ser neodesarrollista a partir del segundo año de su primer mandato. Su gobierno privatizó los puertos, los aeropuertos, intensificó la liberación de créditos para proyectos dudosos y ahora está haciendo de todo para reducir el costo del trabajo. El gobierno se volvió contra los intereses históricos de los trabajadores. Lo que yo veo es la intensificación de un proceso y no un cambio de ruta. Si había alguna duda, ahora la gente se da cuenta que el gobierno está rendido al mercado financiero.
CC: La tercerización fue uno de los temas preferidos en los años 90, pero ¿no pasó? ¿No es contradictorio que esto ocurra ahora?
RB: Fernando Henrique Cardoso trató de acabar con la CLT (Consolidación de Leyes del Trabajo) a través de una reforma laboral que no fue totalmente aprobada. Consiguió hacer pasar la reforma de las pensiones del sector privado y la regulación de contratos por un tiempo determinado. El gobierno de Lula aprobó la reforma de las pensiones del sector público y ahora, con años de retraso, el segundo gobierno de Dilma concluye la reforma iniciada por FHC.
CC: ¿Pero el CLT no protege también a los trabajadores tercerizados?
RB: La protección de la CLT es formal, pero no sucede en el mundo real. Quien es tercerizado, además de recibir menos, tiene dificultad para organizarse sindicalmente porque el 98% de los sindicatos, que representan a esta clase, protegen a las empresas en perjuicio de los trabajadores. Un simple dato lo ejemplifica: según el Ministerio Público de Trabajo, de las 36 principales liberaciones de trabajadores en situación análoga a la de esclavos, en 2014, 35 eran empleados tercerizados.
CC: La bancada patronal tiene 221 parlamentarios, según el DIAP (Departamento Intersindical de Asesoría Parlamentaria) ¿Hay alguna relación entre el tan hablado fin de la financiación privada de las campañas y la aprobación de este proyecto?
RB: No hay la menor duda. Hoy en día es muy simple percibir lo que ocurre en el país. Para elegir un concejal en Sao Paulo se pagan 4 millones de reales. Para elegirse un diputado estadual, son 10 millones. ¿Quién banca? Quién financia cobra sus intereses y esa hora llegó. Mientras el Presidente de la Fiesp [Federación de las Industrias del Estado de São Paulo), Paulo Skaf, estaba circulando en el Congreso durante los últimos dos días, dando entrevistas, hablando con los diputados y defendiendo el proyecto, los sindicalistas recibían bastonazos de la policía. Esa es la foto del Congreso brasileño hoy: conservador, conformado por los empresarios, los evangélicos radicales y la bancada de la bala. /2/
Notas:
1) Carteira assinada se llama en Brasil a la tarjeta que acredita como trabajador formal.
2) bancada de la bala se dice en el Congreso brasileño a los parlamentarios vinculados a la industria de los armamentos, a la policía y a los militares.

Ruy Braga es sociólogo, profesor en la Universidad São Paulo, Brasil. Wanderley Preite Sobrinho es periodista de la Revista Carta Capital.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario