sábado, 9 de abril de 2016

PAPELES DE PANAMÁ: Toma fuerza la pista nazi

PAPELES DE PANAMÁ: Toma fuerza la pista nazi en el trasfondo de la filtración

La "pista nazi" en el trasfondo de la filtración de los papeles de Panamá, va tomando fuerza a medida que se va separando el grano de la paja tras la inmensa polvareda que se ha levantado. Hasta podría ser que el intento de implicación del presidente ruso forme parte de la cortina de humo que intenta cubrir algo más escandaloso que el escondite del dinero sucio, a sabiendas de que los rusos se iban a indignar y los medios de todo el mundo se iban a hacer eco del rifirrafe con titulares sensacionalistas. Desde el primer momento había motivos para pensar  que era una venganza contra la firma panameña Mossack Fonseca. En Panamá gente bien informada afirmaba que la filtración era una venganza contra uno de los socios. El hecho de que Mossack tuviera nacionalidad alemana y el informante anónimo se hubiera dirigido exclusivamente al diario de Munich, Süddeutschland Zeitung, hace pensar que era Mossack el objetivo de la venganza. El pasado nazi de su padre y su radicacción en Panamá fichado por  la CIA, se van revelando como piezas fundamentales  en el inicio de las actividades de Jürgen Mossack, el socio fundador. Preciamente hoy, El Confidencial  publica :  "Ahora sabemos que Mossack Fonseca ayudó a una galería de arte neoyorquina …..a ocultar la identidad de sus propietarios (de un cuadro de Modigliani) ante la demanda del heredero del cuadro que exigía recuperar la obra que le fue expoliada a su abuelo por los nazis". Es decir, la firma se implicó en el ocultamiento de obras de arte robadas por los nazis. A la vista de todos estos datos, cada vez parece menos probable que detrás de la filtración de los papeles de Panamá estén las agencias de inteligencia de EEUU, ya que les podría traer más dolores de cabeza que otra cosa, si llega a salir a la luz alguna más de sus operaciones de reciclado de nazis….¿formaría parte la firma de Mossack de alguna otra Operación Paperclip?  También El Confidencial  publicó el 6 de abril de 2016  que en los archivos de Mossack Fonseca "hay registros de espías, agentes secretos o informadores de la CIA y otras agencias de inteligencia". A la luz de esta información, no se cuánto tiempo los medios occidentales pueden seguir tratando de implicar al presidente ruso, porque ¿quién puede creer que un ex oficial KGB desconociera todo esto y fuera a  esconder dinero a una empresa que es casi una tapadera de la CIA? MM

Jürgen Mossack, de los papeles de Panamá: otro hijo de nazi que triunfa en turbios negocios financieros

Edhard Mossack. A la derecha con galones de Cabo al frente de su unidad. Archivo de guerra

 

El padre de Jürgen Mossack, el socio senior del bufete especialista en offshoring fue un nazi de las Waffen SS adscrito a las temibles Totenkopf y en la Alemania de 1960 fichó por la CIA para "espiar comunistas cubanos en Centro América", llevándose a la familia consigo.

 

JOAN CANTARERO / PÚBLICO

BERLÍN.- Las razones del alumbramiento de los documentos de Panamá precisamente en Munich y la selección previa realizada de los materiales difundidos -donde hasta la fecha se detectan sorprendentes ausencias territoriales- terminarán conociéndose, seguramente, más pronto que tarde.

El primero de los socios del actual bufete del que han salido los " papeles de Panamá", en dedicarse al asesoramiento de empresas fue Jürgen Mossack en 1977, cuando contaba con 29 años de edad, recién llegado de Londres. Y no sería hasta 1985 cuando acuerda con su amigo Ramón Fonseca, cuatro años más joven, trabajar conjuntamente, aportando al común sus respectivas carteras de clientes al nuevo despacho "Mossack & Fonseca".

Muchos de los clientes de este despacho son grandes fortunas acostumbrados a bregar con relevantes profesionales de bufetes suizos, británicos y holandeses para planear y garantizar su anonimato y capitales. Resulta extraño que alguien tan joven como Mossack con 29 años pudiera crecer tanto en tan poco tiempo y contar con una cartera de clientes de tanto postín. Sin lugar a dudas cabe pensar que tanto él como su socio más joven tuvieran en sus inicios buenos padrinos.

Hijo de nazi

Desde luego difícilmente el alemán Jürgen habría montado su negocio financiero en Panamá si su familia no hubiera vivido las experiencias de la postguerra de 1945 en la Alemania derrotada. Jürgen Mossack nació el 20 de marzo de 1948 en Fürth, una localidad situada a 10 kilómetros al norte de Núremberg, casi dos años después de finalizado el macro proceso judicial contra los jerarcas nazis.

Jürgen era hijo de Erhard Mossack, un activo miembro del PNSD, el partido nazi, al que se afilió en Múnich en 1933, según informaciones recogidas por periodistas alemanes. Al desencadenarse la II Guerra Mundial con la invasión alemana de Polonia Erhard entró a formar parte de las Waffen SS como miembro del partido nazi, siendo destinado a las unidades Totenkopf, identificadas por la calavera negra, cuya actividad abarcaba tanto el control de los complejos de los campos de concentración y exterminio. Diversas fuentes apuntan a que Mossack padre estuvo destinado como "rottenfueher" (cabo primero) en uno de los campos de exterminio de Polonia, sin poder especificar cual, para a continuación pasar a formar parte de las unidades de combate de la Tercera División Waffen SS Panzer Totenkopf.

Una de las compañías de esta División -la 14- protagonizó la matanza de Le Paradis. Los hechos ocurrieron el 27 de mayo de 1940, durante la Batalla de Francia, cuando el cuerpo expedicionario británico estaba tratando de retirarse a través de la región de Pas-de-Calais durante la batalla de Dunkerque.

Un grupo de soldados del 2º Batallón, del Regimiento Real de Norfolk, se había quedado aislado de su regimiento, ocupando y defendiendo una casa de campo contra un ataque de las Waffen SS en el pueblo de Le Paradís. Tras quedarse sin municiones, los soldados británicos se rindieron a las tropas alemanas. Pero los nazis los ametrallaron una vez hubieron salido todos, matando a los supervivientes a bayonetazos.

Finalizada la guerra Erhard se incorporó a las "Werwolf", las unidades de "lobos solitarios", que llevaban a cabo ataques y sabotajes contra los nuevos gobernantes de la Alemania de la postguerra y contra quienes los nazis denominaban "fuerzas de ocupación". Fue la unidad creada in extremis por Himmler, tras el "Discurso Werewolf" que lanzó Hitler el 23 de marzo de 1945, donde se llamaba "a la lucha clandestina contra el invasor peleando hasta la muerte", cuando los nazis lo tenían todo perdido y a poco más de dos meses del suicidio del Führer.

Erhard fue capturado por tropas norteamericanas en Múnich, su ciudad natal, donde se había refugiado, ya que su nombre figuraba en una lista de miembros activos de este grupo de "lobos solitarios". Diversas informaciones señalan que Erhard Mossack decidió colaborar durante los interrogatorios a los que fue sometido por el ejército de Estados Unidos, lo que le permitió abandonar el campo de prisioneros de guerra poco tiempo después.En ese tiempo decidió escribir un libro contando desde su punto de vista la destrucción de Núremberg en los últimos días de la II Guerra Mundial. Este libro se tituló "Die letzten Tage von Nürnberg" ("Los últimos días de Núremberg") y salió a la venta en 1951. Aún quedan ejemplares a la venta.

Mientras escribía su libro Edhard Mossack rehacía su vida dedicándose a cubrir eventos deportivos como freelancer para diversos medios, especializándose en la lucha libre, donde se habían puesto de moda los enmascarados.

La remuneración por las crónicas deportivas no daba para mantener a la familia y Mossack se puso en contacto con los servicios de inteligencia estadounidenses a los que ya conocía y tratado años atrás, ofreciendo sus servicios en cualquier lugar a cambio, seguramente, de una remuneración.

Y parece que las gestiones fueron positivas y los norteamericanos decidieron darle una oportunidad. En 1960, cuando su hijo Jürgen ya contaba con 12 años de edad, su padre tomaba un avión rumbo a Panamá, junto a su familia. Su nuevo trabajo iba a consistir en tareas de espionaje para la CIA "desenmascarando comunistas cubanos en Centro América".

Sudamérica en general y Argentina, Chile, Bolivia, Brasil y Panamá fueron los destinos finales de muchos criminales nazis que huyeron tras la II Guerra Mundial, gracias a la Red Odessa. En estos países se asentaron, montaron sus negocios con las riquezas del saqueo de Europa y rehicieron sus vidas.

Pero la experiencia de Erhard no fue muy fructífera. Apenas duró dos años en su "nuevo empleo" como cazacomunistas. Su actividad como espía no fue precisamente satisfactoria para los intereses de EEUU y en 1962 terminó la aventura panameña, regresando de nuevo con su familia a Múnich.

Una vez de vuelta en la Alemania occidental Erhard se ofreció a los servicios secretos de su país y al parecer debió mantener algún tipo de vínculo o colaboración con el BDA, el "Bundesnachrichtendienst" (Servicio Alemán de Inteligencia) que compaginó con su actividad como periodista deportivo. No hace falta tener mucha imaginación para deducir cuales podrían haber sido los destinos y las misiones encomendadas. Es por esta razón por la que se desconoce gran parte de sus datos de guerra y otros aspectos más precisos vinculados a su presunta actividad de espionaje, ya que como recordaba el Süddeutsche Zeitung su ficha oficial es secreta por su seguridad y su familia, como les informaron desde el gobierno alemán. Erhard Mossack murió a principios de los años 90 del pasado siglo.
http://www.publico.es/internacional/juergen-mossack-hijo-nazi-triunfa.html

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