martes, 31 de mayo de 2016

EL HELICOPTERO NEGRO DE MACRI


bye Gastón Harispe
Movimiento Octubres
 
EL HELICOPTERO NEGRO DE MACRI
 
   Algunos compañeros preguntan insistentemente "¿cuándo se va Macri?", preocupados por la degradación económica y social producida desde el gobierno nacional en unos pocos meses. Otros dicen saber mes o período del año o tener algún dato del fin del ciclo doloroso que se ha instalado en nuestro país, posteriormente al triunfo en las urnas del actual presidente. Usan supuestos racionales como cierta lógica matemática inverificable que dice que dos más dos son cuatro. ¡Si esto va mal, y anuncian cosas siempre contra los trabajadores!. Es verdad que despiden, hay inflación, bajan los salarios, achican el mercado interno, cae la producción nacional y otras realidades. No queda otra que pensar que se van a ir como De la Rua en el helicóptero, dicen. Lo mismo hacen desde el gobierno, podría ser para no irse, que anuncian que en el segundo semestre les va a ir mejor y que, entre otras cosas, van a parar la inflación (poniendo la economía en el freezer). Abusan de información inverificable.
 
   Los liberales siempre predijeron el futuro, como parte de sus proyecciones infundadas, que inyectaban para influir en la realidad. Vaticinaron la caída de nuestro gobierno durante 12 años sin éxito, analizando variables económicas falseadas sin el contexto político y social. También, como hacen algunos compañeros nuestros, analizan una parte de la realidad, desconociendo el único método posible para verificar el final del rumbo, que es su final mismo. O como deberían hacer ahora los miembros de este gobierno, mostrando pequeños pero constantes éxitos que puedan hacer proyectar la idea, sólo eso, una idea, de que van a tener éxito o no se van a caer. Pero los compañeros estamos obligados a ser rigurosos con las proyecciones políticas a partir del análisis serio de la realidad.
  
   Está el futuro del País en juego, que no es la gobernabilidad misma. Es el futuro de nuestro pueblo y el destino de una alianza social y política llena de contradicciones y que pareciera tener problemas en el presente -nació chica- , con tendencia a agravarse en el futuro. Los pocos puntos de diferencia en el ballotage no dan mucho crédito de ventaja, de una agrupación política organizada por empresarios que caló fuerte entre sectores medios profesionales y del mundo del trabajo como empresarios y trabajadores. Al macrismo no le sobraba nada y ahora está en un momento decisivo, que es terminar de amasar la alianza social que lo sostenga. La construcción de una nueva hegemonía, o irse. No hay terceras opciones: Sin hegemonía perdería las elecciones legislativas y luego las generales, o se caería ante las movilizaciones y estallidos por venir, que abriría las puertas a sucesiones o gobiernos transitorios y un futuro incierto. Inclusive en caso de ganar pirricamente ante un peronismo/kirchnerismo dividido o desdibujado. A la crisis de representación polìtica y la resistencia social la sucedería un clima de inestabilidad institucional –represión, agitación social, violencia- que profundizaría la crisis de gobernabilidad de un gobierno antipopular.
 
     El avión negro fue un mito de la Resistencia Peronista. Quienes esperaban la vuelta de Perón miraban para arriba esperando que llegara, especialmente cerca de 1964, oportunidad en que el Operativo Retorno lo depositó en Brasil, luego devuelto a Europa y no pudo volver a la Argentina hasta 1972. Pero la gente decía que lo veía, esperando que llegue para terminar con el calvario de la proscripción y las consecuencias sociales de la aplicación de políticas antipopulares. Ahora, buena parte del pueblo argentino mira el reloj descontando minutos para que Macri se suba al helicóptero que se llevó a De la Rúa en 2001. La calle de un barrio popular quiere que se vaya Macri. Sobre todo en las colas de un almacén o una carnicería. No hablo de la opinión pública, que es un concepto mediado, prohijado y tamizado por los cientistas políticos, sociólogos o analistas de todo tipo. Ya en los barrios se habla de prontos saqueos y los vecinos buscan mercadería por las iglesias y los movimientos sociales. Además, los trabajadores y los humildes, que saben lo que es perder el trabajo, se solidarizaron rápido y en la soledad de su casa familiar con el despedido. La pérdida de empleo es una situación de indignidad que vuelve a ser masiva e irrita -a la vez que da miedo- a todos los laburantes.
 
  La representación política y social empieza a estar cuestionada por dos motivos básicos. Los medios de comunicación golpean actualmente sobre nuestro gobierno popular, el de Cristina, resaltando casos de corrupción, mientras que entre los que votaron a Macri hay decepción. Tristeza. Aplicaron la receta liberal del ajuste contra los trabajadores, a fondo. Este es un punto central para el análisis de cómo está la sociedad. El tarifazo, la inflación y los despidos impactaron fuertemente, no hay dudas. Pero además de analizar lo que sucede con los sectores más cercanos al peronismo-kirchnerismo, hay que ver lo que pasa con los que votaron al PRO. ¿Hay todavía fuertes sectores que dan consenso al gobierno? ¿Cuántos votantes del ballotage lo acompañan actualmente? ¿y los de la primera elección presidencial, que se suponen son los únicos que hay que tomar seriamente como tropa macrista optando originalmente por la propuesta del PRO? ¿Los que lo abandonan quieren que se vaya?. En el 2001 se expresó la crisis de representación con el "que se vayan todos", lo cual tratan de instalar con la propaganda televisiva. El destinatario es el votante macrista que está arrepentido y sobre eso se apoya la acción de mostrar la  denunciada corrupción de Lázaro Báez en un ruido ensordecedor, repetitivo. Si mostraran las 4040 cuentas en Suiza por las que se llevaron miles de millones de dólares todos los grupos económicos, el resultado no sería el mismo. O el límite de compra de 5 millones de dólares diarios para atesoramiento que puso Macri para que los exportadores de cereales se lleven la plata del País. Y si no pusieran dinero en los medios a través de publicidades públicas y privadas, no podrían esconder de ninguna manera el caso de Panama Papers por el que dos Presidentes ya tuvieron que renunciar y otros están procesados. El manejo de los medios de los grupos económicos hay que anotarlo en la lista de las condiciones favorables del enemigo del pueblo argentino, según definía Evita a la oligarquía.
 
   ¿Quién le da poder a Macri? "Cuando usted asume la apariencia del poder, las personas se lo dan pronto" Rothschild, 1920. Con la apariencia de bien plantado para gobernar y el crédito que le dio parte de la sociedad los primeros días, hicieron una revolución liberal y antipopular y gastaron crédito mas de la cuenta. Los sectores financieros y exportadores de materias primas son su principal sostén. Los votos colectados entre los trabajadores medios y de altos ingresos parecen estar licuándose detrás de la pérdida de capacidad de consumo. Igualmente con los que recogió en los barrios populares que habían perdido esperanzas en el gobierno de Cristina, el nuestro, o que habían sido seducidos por la campaña de los medios insoportable, a pesar de algunas cadenas. Se está condicionando su sustento electoral; pero lo que es peor para su gobierno, crece la idea de que "mejor que se vaya ahora porque esto no va a aguantar" o "lo tenemos que sacar porque no van a dejar nada". 
 
   Los gobernadores e intendentes son parte de una institucionalidad que tiene la responsabilidad de pagar los sueldos a fin de mes y mantener el empleo privado mediante la obra pública. Las gestiones locales pueden ser muy eficaces en el desarrollo de condiciones especiales en el territorio. Pero necesitan financiamiento nacional para que se mantengan o se desarrollen las economías regionales y un contexto económico favorable. La mayoría de las semillas no crecen en el desierto. Ese es el miedo de la gobernanza local: Que el ajuste nacional arrastre a toda la institucionalidad a la recesión y los conflictos sociales. Rutas, calles, puertos, escuelas, cloacas, agua, esperan ser financiados por un Estado nacional que abandonó la estrategia de aportes federales, porque se descapitalizó entregando las retenciones, regalías mineras y otros mecanismos; pero además optó por pagar a los buitres y volver a colocar bonos endeudándose a tasas altas. Los bancos que operan en nuestro país prestan dinero caro y afectan la obra privada porque nadie quiere endeudarse a estas tasas. Ahora intentan bajarlas pero muy poco. Miles de puestos de trabajo en la construcción se perdieron con la paralización del Procrear y la obra pública. Macri, con poca base social de sustentación propia, compra poder prestado y temporal pasando dinero a cuenta gotas a gobernadores e intendentes, hasta que no tenga mas. Esa es otra fuente de poder: compra tiempo y alterna relaciones transitorias con gobernadores e intendentes.
 
   Tanto cuestionaron la inflación del kirchnerismo, que ahora son rehenes de su prédica. Si no lo logran en el tan mencionado segundo semestre, habiendo afectado seriamente el mercado interno y abierto las exportaciones a toda clase de productos afectando la industria nacional, se lo va a recordar no sólo la calle popular, sino la opinión pública. Slotozwiazda, un periodista opositor moderado a Cristina y opositor moderado ahora a Macri, pone un contador en pantalla ironizando con que "faltan X días para el segundo semestre". 
 
   La hipótesis de financiamiento externo mediante inversiones productivas se desmoronó con la visita de Obama. Vino para darle las gracias por la batalla ganada en el Congreso argentino y prometió 2500 millones de dólares de empresarios norteamericanos. Pero ese reingreso al mundo yanqui nos costó 16 mil millones de dólares y un montón de velas prendidas para que no fallen a favor de otros bonistas de la deuda reestructurada que pudieren pedir igual tratamiento, con lo cual el monto hubiera sido o sería de 500 mil millones de dolares y el quiebre definitivo de nuestro querido país. 
 
   Los trabajadores encabezaron la última gran movilización de las tres enormes que ya se llevaron a cabo en la etapa macrista (cuatro con la del 9 de diciembre, la despedida de Cristina), lo cual certifica que en la etapa kirchnerista nos privamos de avanzar de la mano de un sector social imprescindible para un proyecto transformador o revolucionario. Si a eso sumamos que el peronismo anida entre los más humildes y los trabajadores, "el macrismo movilizó más al peronismo que el gobierno de Cristina" dijo un periodista kirchnerista un domingo, sin equivocarse. Cristina no dio motivos. Una porción de trabajadores que pagaban impuesto a las ganancias fueron contenidos en las convocatorias de algunas organizaciones gremiales. Pero ahora está en riesgo toda la clase trabajadora, que se moviliza en defensa de sus propios intereses amenazados. Queda la experiencia de que en tiempos de avance, las masas populares deben ser convocadas a ser protagonistas. La lucha y la movilización generan conciencia y organización.
 
    ¿El proyecto político de la oligarquía, ya busca reemplazo para Macri? Hay periodistas muy importantes que ubican a Lorenzetti, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación , como su reemplazo. Está en la línea de sucesión. Es notoria su voluntad y deseo. A poco de asumir Macri mencionó a Massa como el hombre que según él, va a conducir el peronismo, en la Cumbre de Davos, los empresarios más ricos del mundo. El valor de la lista de unidad en la interna del PJ está ahí patentizada. Luego de haber conseguido Macri la ruptura del bloque FPV-PJ en Diputados y lanzado también una corriente interna flaca con Urtubey a la cabeza para participar, la lista de Unidad del peronismo con peso institucional y algunas pequeñas filtraciones digeribles para los históricos, tiene el valor de ser un armado fuera de la "estrategia Davos". 
 
   La única propuesta política seria, emitida como mensaje a la sociedad, de reagrupamiento de los perjudicados por las iniciativas del neoliberalismo, es el Frente Ciudadano. Impulsado por Cristina, es una convocatoria de base, una política de masas, que algunos no entienden y maltratan la propuesta desde el título, primereando y abriendo locales. Pero Cristina hizo una convocatoria "a todos los compatriotas perjudicados con estas políticas", siendo este el "punto de unidad" e invitando "a los que nos hicieron huelga, inclusive". Y si siguen apareciendo iniciativas unitarias y se juntan en distintos puntos los trabajadores organizados, los desplazados de derechos, los ciudadanos afectados en su capacidad de consumo, los organizados en movimientos sociales, el peronismo organizado, los partidos de centroizquierda, la izquierda latinoamericana, los radicales que están enojados con el gobierno liberal y otros grupos detrás de una misma estrategia, se constituirá una mayoría nacional. Al movimiento nacional de la distribución de las riquezas, histórico, de los trabajadores, mayoritariamente peronista, anteriormente yrigoyenista y siempre federal, se le propone una convocatoria de la ciudadanía toda, en el marco de un Frente Nacional. 
 
   Los cuentapropistas y desocupados todavía no son un sujeto social numeroso como en los años '90. El desplazamiento hacia el afuera del mundo del trabajo es un proceso reciente pero viene con todo. Los gobiernos nacional, bonaerense y porteño, macristas, tienen poca voluntad de poner una malla de contención al desempleo y la crisis social. Cuando los movimientos sociales vuelvan -volvamos- a tener presión masiva para ganar la calle por alimentos y planes, habrá sido tarde para el gobierno, que no prevé la crisis humanitaria que está desatando. Muchos vecinos volvieron a pedir comida. Piden bolsas, por ahora. Los comedores populares están a la vuelta de la esquina.
 
   El reclamo de la democracia sindical en muchos casos antecede al de la organización de las agrupaciones sindicales de base. La democracia sindical es garantizada principalmente por la participación sindical de base y la lucha. Sólo debe ser reclamada por un movimiento sindical de base que promueva la democratización de los sindicatos en aras de un proyecto de país que supere la democracia representativa por una participativa. Pero no hay que confundirse. El movimiento obrero organizado es el real, con el cual los trabajadores rechazan las políticas de ajuste. La contradicción principal es vencer a Macri y sus políticas.
 
   El grupo gobernante es lo peor del sistema financiero mundial, parasitario, depredador y cortoplacista. El economista Jorge Beinstein dice que vinieron a rapiñar todo lo posible y rajarse cuando la cosa no dé para mas. Paralizado primero el motor económico externo con la baja del precio de la soja y el petróleo, frenaron luego el segundo motor del desarrollo: el mercado interno. Con el argumento de bajar la inflación contrajeron la actividad económica hasta un decaimiento que todavía desconocemos sus consecuencias. Esta lumpenburguesía financiera no ofrece futuro ni vende alegría -como en la etapa menemista- sino que se muestra amarga y cruel desde el comienzo. Vende tristeza a futuro y no lo oculta. 
 
   Este gobierno de especuladores desbocados e improductivos está lejos de la concepción humanista del Papa Francisco, líder del movimiento antiliberal global. El Papa es argentino y en este territorio de paz se hacen los peores ensayos de fragmentación social, augurando persecusiones y represión, como en el caso de Milagro Sala. Francisco denunció revanchismo e hizo saber de su "visión de sangre" en el futuro argentino. El procesamiento a Cristina fuerza los límites.
 
La Resistencia
 
   Al carecer de antecedentes de crisis como en los años 90, que veníamos de la hiperinflación promovida por los empresarios formadores de precios, tuvieron que inventar una necesidad de ajuste a partir de ficcionar una realidad negativa. Dijeron que veníamos de un período inflacionario, corrupto, de inseguridad, e iniciaron un brutal ajuste que no terminó. Hoy dicen algo así: Culpa de Lázaro Báez tuvimos que desmantelar Atucha o desactivar el plan satelital o conectar igualdad. El objetivo principal: devolver a Argentina al patrio trasero y pagarle a los buitres para volver a la estrategia de endeudar a la Argentina y sostener el crecimiento de los Países dominantes. Pero eso genera resistencia. ¿Están evaluados por los responsables del rumbo económico y los poderosos saqueadores las vibraciones en la ingeniería social que ellos intentan controlar?. Ellos crearon el choque y esperan tener controlada la resistencia social, que para las ciencias que estudian la electricidad sería un fenómeno de disipación energética asociado a la fricción. Esa resistencia genera calor, la cual puede ser prevista mediante el aparato adecuado en un acontecimiento, el flujo de energía, para su control como calefacción. Pero el consentimiento, que es la base de todo acontecimiento de control programado mediante la acción desde las clases dominantes, no aparece. Las huelgas en el Estado, las universidades, las escuelas, los hospitales, son el resultado de despidos y recortes presupuestarios. En el sector privado, los trabajadores son presionados por las patronales tratando de alcanzar mejores índices de productividad en un contexto inflacionario que licua los rendimientos. Los medios dicen una cosa y la calle otra. Hay manifestaciones por todos lados, que recuerdan a los días previos y posteriores a la caída de De la Rúa. Pocos prestan consentimiento. Crece la tristeza y el enojo. Pocos confían en el futuro y la fe es un bien escaso. Hoy está condicionado el sostenimiento del proceso de ascenso social, y cada individuo percibe un retroceso posible en su posición en la estructura social, lo que obviamente genera inseguridad e incertidumbre.
 
   La chispa que encienda la pradera en la Argentina macrista vendrá sólo del correcto análisis de las condiciones. El aparatismo invadió la forma de constuir abajo. La construcción social lleva tiempo. Hay que dar tiempo individual en reuniones y asistencias, escuchar a la gente, coordinar y practicar toda clase de esfuerzos gratificantes. La militancia de base es un acto de amor y solidaridad que requiere entrega. Pero las necesidades de los últimos años impusieron otras prácticas que compitieron con el trabajo de base, que arrojaron otro tipo de militante y actor social. Esos prefieren acciones aisladas y en escenarios nacionales -todavía hay militantes que están acostumbrados al gobierno y sus comodidades-, antes que la práctica solidaria y la disputa a partir del establecimiento del control territorial por parte de las organizaciones libres del pueblo.
 
   El escenario de las movilizaciones a Plaza de Mayo es tentador. Las plazas de las principales ciudades fueron una inmediata reacción. Cristina llenó las avenidas de Comodoro Py. Pero "Dios no puede estar bajando a cada momento" para resolver los problemas, como decía Perón. El 20 de diciembre se resolvió en Plaza de Mayo, pero posteriormente a puebladas y acciones en todo el territorio, con una creciente capacidad de movilización popular.
 
   Organizar la base; establecer el poder popular en barrios y lugares de trabajo; realizar transformaciones; engrosar la estructura de cuadros organizando los ámbitos; los frentes; los distritos, las provincias desde una concepción de participación, pensando en grande, sin burocratismos ni "mesas chicas". 
 
   Perdimos el gobierno, pero están relativamente fuertes la organización popular y la participación de las masas. El enemigo tiene problemas con hacer protagonista a algún sector social importante de sus políticas y no cuenta con acompañamiento de organizaciones del pueblo. Está débil. Solo lo sostiene el consenso de un grupo minoritario que no logró constituir hegemonía sobre el conjunto social popular. Tienen poder económico pero menos consenso social en sus medidas. 
 
La vuelta
 
   La capacidad de trabajo y militancia se recuperarán rápidamente, con pequeños triunfos. Superaremos la pasividad de los sectores militantes golpeados por la ofensiva liberal. Pero hay que aprovechar el momento para revisar las concepciones y conductas organizativas, de todos los cuadros y militantes. Más rigurosidad en los análisis y más elasticidad en las alianzas. 
 
   El macrismo trabaja para dividir al peronismo/kirchnerismo metiendo cuñas donde hay fisuras. Una política de poder y ganar las elecciones en 2017 no parecen lejanas ni imposibles. Unidad, programa y buenos candidatos son tareas para lo que viene. Control del Comercio Exterior; logística para la producción con flota de bandera argentina; Ley de Minería; reforma del sistema financiero y temas de participación ciudadana y medios de comunicación aparecen como algunos de los temas obligados. Raúl Zaffaroni sostiene que es necesaria una Segunda República, lo que implica una reforma constitucional.
 
   Hay que prepararse para volver. ¿Cuándo? ¿Como? No sabemos. Podemos ver la tendencia, el proceso, pero no somos adivinos. Por ahora, el helicóptero negro de Macri no salió -debe crecer la resistencia-. Ese que los argentinos a los que nos duele la destrucción y la entrega nacional miramos para arriba buscando. Pero las elecciones del 2017 son ganables, y con eso las de 2019. A medida que construimos la resistencia social, fortalecemos la organización y nos estiramos en todo el territorio, a cada barrio, lugar de trabajo y establecimiento educativo, para pelear y ganar.
 

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