lunes, 16 de mayo de 2016

Las reflexiones de Artemio


"Nunca un gobierno hizo tanto daño en tan poco tiempo como el de Macri"

 Artemio López sostuvo que "la pauta inflacionaria que dejó el gobierno pasado era de unos 20 puntos y Macri la llevó al doble"


El consultor político Artemio López sostiene que el gobierno de Mauricio Macri está produciendo una masacre en el plano laboral. Asegura que en estos cinco meses de gestión se perdieron casi 200 mil puestos de trabajo solo en el registro formal, y que si se suma el informal, esa cifra se incrementa a 50 mil puestos de trabajos más destruidos, lo que equivale a que unos 2.000 trabajadores que por día pierden sus puestos. "Nunca, desde la recuperación democrática, un gobierno causó tanto daño social en tan poco tiempo", afirma el director de la Consultora Equis, el laboratorio de estadística más afín al kirchnerismo.


López estuvo en Rosario invitado por la Corriente Nacional de la Militancia, que lidera el diputado del Parlasur Agustín Rossi, para conferenciar sobre la coyuntura política actual y el tema que en estos momentos domina la agenda política y social: la situación del empleo. A contrapelo de lo que argumenta el gobierno, que asegura que no hay una ola de despido, el sociólogo, carpeta en mano, mostró datos que sustentan su visión apocalíptica sobre la gestión de Macri.
—¿Qué evaluación hace de estos cinco meses de gobierno de Macri?
—Desde la recuperación democrática, nunca un gobierno causó tanto daño social en tan poco tiempo. En términos de empleo, las pérdidas de puestos de trabajo es muy intensa. La Uocra acaba de informar que ha perdido 57 mil empleos de casi 450.000 trabajadores que tiene agremiados. La información que tenemos de la Unión de Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART) muestra una pérdida de 90 mil trabajadores asegurados en el lapso enero-abril. Hay 3.000 puestos de trabajo perdidos en la industria petrolera, otros 33 mil puestos de trabajo en el Estado. Si sumamos a las actividades formales nada más, estamos cerca de los 200 mil puestos de trabajos perdidos. Y falta todo el empleo informal. La construcción, cuando expande, por cada puesto directo genera dos indirectos. Si uno agrega el trabajo informal, la pérdida de empleo está cerca de los 250 mil en estos cinco meses.
—¿En porcentaje global cuánto sería?
—En término de población económicamente activa, la tasa pasa de 5,9 por ciento a 7,6 por ciento. Obviamente, es todavía una tasa baja, pero lo que impacta es el ritmo de destrucción de empleo en tan poco tiempo.
—¿Qué factores influyeron para que se acelerara esta situación en el empleo?
—Hay factores concurrentes. La parálisis de la obra pública por parte del gobierno explica una buena parte de la caída. Cualquier provincia que uno analiza, yo vengo de Chaco, sobre 12 mil trabajadores involucrados en la obra pública, 10 mil están parados. También está el deterioro en la capacidad de compra. El deterioro del mercado interno es notable. Para que tengamos una idea, en la inflación que anualiza la CGT de Moyano, es de 41,8 por ciento, y las actualizaciones salariales que se pactaron, por ejemplo Comercio, fueron del 20 por ciento. El gobierno dice que van a reabrir las paritarias, pero más allá de las cuestiones técnicas las actualizaciones salariales están muy por debajo de lo esperado en términos de poder adquisitivo.
—El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, dice que en la devaluación que hizo Kicillof en 2014 destruyó más empleo que la produjo la que hizo este gobierno.
—Voy a abundar en la información de la misma fuente que utiliza el funcionario, que es la Afip, para decir que creció el empleo, donde muestra que el período 2010-2015 la generación de empleo fueron de 850.000, la mitad de privados formales. Con la cual no hubo destrucción de empleo con la devaluación de 2014, al contrario. Aparte, la devaluación de 2014, a diferencia de esta, tuvo mecanismos de compensación muy fuerte. Todos los planes se actualizaron por arriba de la inflación, lo mismo sucedió con las paritarias. Se contuvieron precios a través de planes como Precios Cuidados y Ahora 12. La pauta inflacionaria con la que se retira el gobierno kirchnerista estaba alrededor de los 20 puntos, y Macri la llevó al doble.
—Sin embargo, el ministro de Trabajo de Santa Fe aportó datos de que la situación laboral no sólo no empeoró, sino que creció en la provincia. ¿Cómo explica el contraste?
—Puede ser que sea un caso específico y no sé a qué se refiere y cuál es la muestra que utiliza el ministro de Trabajo de Santa Fe para decir que en la provincia crecieron los puestos de trabajo. Pero la verdad es que el volumen a nivel nacional ha caído de manera drástica. No quiero desmentir al funcionario porque no tengo elementos, pero me parece que todas las estadísticas dicen lo contrario. Tal vez como en Santa Fe no hubo despidos en el sector público, explique en parte esa estadística.
—El gobierno nacional, cuando se refiere a este tema, sostiene que la administración anterior disfrazó las estadísticas con el empleo estatal...
—Eso es un concepto ideológico. Cuando uno crece en término de gestión y prestación estatal necesita mayor nivel de empleo público. De hecho, Argentina está en la media de la región. El empleo público no es problema en la Argentina, lo que pasa es que hay una concepción ideológica que es desmeritoria, pero esa es una concepción típica del paradigma neoliberal. A mí me parece una política plausible apelar al empleo público cuando se contrae la economía, que es lo que sucedió a partir del 2008.
—¿Cómo visualiza toda la discusión que se está dando en el Congreso con la ley antidespidos?
—La primera cuestión es que las leyes ni generan ni destruyen empleo, son los modelos socioeconómicos lo que lo hacen. Pero respecto a esta ley, la impugnación que hace el gobierno de que la doble indemnización impide la generación de empleo genuino, la verdad es que la desmiente la realidad temprana. Argentina tuvo doble indemnización en el lapso 2003-2007 y el desempleo pasó del 23,7 por ciento a 8,9 por ciento, y fue ahí donde Néstor Kirchner decide sacarla. Es decir, se generaron 2.500.000 puestos de trabajo cuando estaba la doble indemnización. Por lo tanto, la impugnación que le hace el presidente es de carácter ideológico.
—¿Y el juego político que hay en torno a este tema?
—Bueno, Sergio Massa, por ejemplo, está haciendo un juego que lo pone en el centro de la discusión. Eso está bien dentro de su propia lógica. Pero me parece que lo que finalmente va a saldar la cuestión es si esta ley pasa a Senadores o no, y si la veta o no el presidente. Lo concreto es que Macri puede inaugurar el veto. Bueno, en Capital Federal lo llaman el "Capitán Veto", porque lo utilizó como herramienta de gestión cuando fue jefe de Gobierno. Y a pesar de que las leyes que vetó las aprobó su propio bloque, lo que representa toda una novedad. Con lo cual Macri va perdiendo atributos. El de la transparencia ya lo perdió con el tema de Panamá Papers, y ahora, si veta la ley, también perderá el atributo democrático, porque pasará por arriba la voluntad del Parlamento.
—¿Cree que las causas judiciales contra Cristina pueden hacer mella en su base de apoyo político?
—Hay una reconfiguración de la oposición y del propio gobierno a partir de la reaparición de Cristina. Todas las teorías de fin de ciclo han quedado acotadas. La centralidad de Cristina en el universo opositor es insoslayable y la movilización que hubo corrobora esa circunstancia. La figura de la ex presidenta ha resistido ya varios embates judiciales, no es el punto más débil de Cristina. Insisto: la reconfiguración que produce Cristina en el conjunto opositor es notable,y al interior del Frente para la Victoria también. Me parece que la corrupción no es tema por el cual la ex presidenta vaya a perder caudal electoral.

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