domingo, 1 de mayo de 2016

QUE ES UN TRABAJADOR PARA ESTE GOBIERNO

La variable del ajuste, se dice comunmente.
El trabajador es para este gobierno la oportunidad exacta para descargar el costo de la fiesta que se propina. Toneladas de guita para el sector rentista que compone y representa cuyo costo de traslado paga el trabajador con su comida misma.



El mundo tomó un giro siniestro. Los grandes capitalistas decidieron que para qué trabajar si se puede hacer guita de la guita misma y colocarla como un numerito mágico en una computadora.
Por eso Paul Singer tiene pánico de que acontezca un apagón informático.

Y los gobiernos que les hacen soporte encuentran a su vez soporte en esos monjes de la economía que siguen con la espasmódica teoría de la emisión y el déficit como único atentado hacia las llamadas metas de inflación que desesperan por alcanzar.

Ateniéndonos a ese verso, este gobierno estaría emitiendo a lo loco para llegar el país a la inflación que actualmente padecemos. Y esto no es cierto. Porque los dogmáticos no comprenden la realidad. Y no hay nada más dogmático en este momento de la historia que un liberal que sigue inmutable repitiendo por años la misma perorata cuando el dinero en el mundo ha llegado a límites de falsificación insólitos.

El trabajo no representa ningún respaldo para la mega emisión a que asistimos y sin embargo del trabajo y la producción siguen extrayendo plusvalía para profundizar este infortunio que nos tiran por la espalda y engrosar las cuentas de los grandes acaparadores.

Hasta que se multipliquen, perfeccionen y se hagan cada vez más específicos y utilitarios los robots, claro.
Y las corporaciones envíen directamente a la marginalidad a esa clase mayoritaria que representa una significativa molestia en su paisaje. 

Que las corporaciones son la que mandan ya es un hecho incontrastable. Y con los medios de comunicación a su servicio se han cargado los gobiernos populares de nuestra región de un plumazo. Y con ellos, todo el esfuerzo por sostener con políticas sociales, desarrollo de programas e incentivos a la producción y el consumo popular a nuestra clase trabajadora.



Hoy hay un trabajador más que no puede hacer el asadito del 1° de Mayo para que un crápula más sume numeritos en sus cuentas en paraísos fiscales.

Estos tipos lo único que invierten en nuestros países son calamidades.
Ahora repiten ellos y sus comunicadores sobornados que el anterior gobierno fue un desastre.
Ellos, que nos están haciendo pelota en tiempo récord tienen la cara de cemento para emitir semejante difamación sin ningún basamento.
Por los billetes que se llevan a bolsillo son evidentemente capaces de cualquier cosa. 

Finalmente, el trabajador tendrá bien presente a quien por tantos años lo bancó y le dio marco para sudesarrollo personal. 
Allí se jugará su destino a riesgo de convertirse de otra manera, en una máquina desechable.
  

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