miércoles, 1 de junio de 2016

Acaso en estos mundos es diferente?

Los ricos en Florencia son los mismos desde hace 600 años

Una investigación fiscal demuestra que las mismas familias adineradas del año 1427 coinciden con las de la actualdiad. Después de 25 generaciones, no hubo movilidad social

¿Existen las dinastías con rentas y patrimonios por los siglos de los siglos? Sin duda. Al menos en Florencia las familias más ricas hoy son las mismas que en el año 1427. Los Bernardini son más ricos que los Grasso, y así desde hace 600 años. Lo sostiene un sorprendente estudio realizado por dos investigadores de la Banca de Italia (el banco central), Guglielmo Barone y Sauro Mocetti, con este significativo título: «¿Cuál es tu apellido? La movilidad intergeneracional en los últimos seis siglos».
Los Ferragamo, familia de zapateros - ABC

Es la primera vez que dos expertos, con métodos científicos, comparan las rentas y riquezas de hace seiscientos años con las de hoy. En el 1427 Florencia, una ciudad-estado, que necesitaba dinero porque estaba al borde de la quiebra por una guerra contra Milán, creó un censo para poner un impuesto en base a la riqueza de las familias.

El estudio de los dos investigadores cruza o compara los registros de unos 10.000 contribuyentes de Florencia en ese año –apellido, profesión, renta y patrimonio- con los del 2011. En el elenco se encuentran nombres conocidos en la historia y toponimia florentina: Medici, Strozzi, Tornabuoni, Bernardini, Panciatichi, Portinari, Bardi, Peruzzi, Barbadori, Giacomini, Ferragamo. Cerca de 900 de esos apellidos están todavía presentes en Florencia, con unos 52.000 contribuyentes que tienen esos nombres.

El resultado es que, después de 584 años, la movilidad social en Florencia ha estado parada: durante 25 generaciones, la situación no cambió y las familias más ricas en la Florencia del Renacimiento, dominada por los Medici, son las más ricas en el 2011. Hasta los mismos autores del estudio se han visto sorprendidos: «Los resultados son realmente llamativos. La correlación entre los antepasados y los descendientes no decae después de un periodo de tiempo tan amplio», escriben Barone y Mocetti.

Los cinco primeros contribuyentes de hace cinco años pertenecen a las familias que hace ya seis siglos se encontraban en el 7 % más rico de la población. Por el contrario, las familias de los cinco contribuyentes más pobres en el 2011 formaban ya parte de los menos ricos de la población de Florencia en el 1427.

Al hablar de ricos, no se trata solo de familias nobles que han preservado castillos, sino de apellidos ligados a gremios, como orfebres, juristas, comerciantes de la seda o de zapatos. Con el tiempo, los apellidos de esas categorías se han transformado en abogados, banqueros, notarios, farmacéuticos. Gracias a ciertos mecanismos de protección han mantenido su poder económico.

Hasta ahora, la evidencia sugiere que las riquezas y ventajas del patrimonio suelen desaparecer después de varias generaciones. A este respecto, escriben los investigadores Baroni y Mocetti: «Por ejemplo, Becker y Tomes (1986) sostienen que "casi todas las ventajas o desventajas de riquezas de los antepasados son eliminadas en tres generaciones"». Pero en Florencia, emblemática ciudad de dimensión media de la Unión Europea, la realidad demuestra que ni los profundos cambios políticos, demográficos y económicos han hecho desaparecer las diferencias de riqueza entre las capas altas y bajas de la sociedad. Los dos investigadores de la Banca de Italia consideran que este hecho, es «ineficaz e injusto, ya que se desperdician los conocimientos de las personas de entornos desfavorecidos».

Se podrá argumentar, como hacen muchos expertos, entre ellos Thomas Piketty, especialista en desigualdad económica y distribución de la renta, que «los ricos son cada vez más ricos». Pero lo que demuestran los dos economistas de la Banca de Italia es más sutil: Los ricos son siempre los mismos. En Florencia bastaría preguntar: ¿De qué familia eres?


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