grafico                                                          anses

El tema "los jubilados", o, más cariñosamente, "los abuelos", se presta muy bien para boleros, telenovelas y discursos políticos. El problema es que es también un desafío a la estructura económica actual -muestra sus elementos irracionales- y a la "gobernanza" -es uno de los que más votos mueve. En el F.M.I. y en Japón han dicho, informalmente, que la culpa la tiene la gente por vivir demasiado, lo que no ayuda.

Comparto con ustedes un trabajo técnico de Juan Manuel Telechea. Estaría en la línea de "Posteos recomendados", porque es una de las muy pocas cosas que ha subido a su blog en los últimos tiempos (se lo extraña, como a los buenos blogs de economía).

Para los que gustan de resúmenes, la clave es ésta "En los últimos años aumentó mucho el número de jubilados, a la vez que se alcanzó un haber mínimo elevado tanto en términos históricos como en su comparación regional. Esto pudo sostenerse en buena medida por un menor incremento para aquellas jubilaciones que se encontraban por encima del mínimo. Este costo motivó una serie de demandas judiciales..." O, más resumido todavía: Nada es gratis.

Impacto del proyecto macrista en la sostenibilidad de las jubilaciones

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 Junto a varios colegas lanzamos el Instituto de Trabajo y Economía (ITE) de la fundación Germán Abdala. El objetivo del instituto es llevar a cabo un seguimiento de la economía y aportar información para el debate público, tan necesario en estos tiempos.
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Les adjunto el link al primer trabajo que realizamos, y más abajo un resumen del mismo:
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Los sistemas previsionales suelen analizarse en base a tres dimensiones: cobertura, nivel de jubilaciones y sostenibilidad en el tiempo. Existe una clara tensión al buscar un sistema con elevada cobertura, elevado nivel de jubilaciones y que al mismo tiempo, sea financieramente sostenible en el tiempo.

En los últimos años se ha logrado un notorio incremento en la cobertura previsional, a la vez que mediante la movilidad jubilatoria se alcanzó un haber mínimo elevado tanto en términos históricos como en su comparación regional.

Ahora bien, estas políticas pudieron sostenerse en buena medida producto de un menor incremento para aquellas jubilaciones que se encontraban por encima del haber mínimo. Este costo motivó una serie de demandas judiciales que fueron encontrando sentencias a favor de los demandantes y llevó a que el Estado pague, si bien con considerable demora, la recomposición de haberes que ordenaba la justicia.

El proyecto de Ley que el Poder Ejecutivo envió reconoce una deuda previsional con aquellos haberes por encima de la mínima. Implica el pago de forma masiva a un gran número de jubilados, que incluye a los jubilados que tienen sentencia judicial, a los que habiendo realizado la demanda aún no cuentan con aquella y también a los jubilados que potencialmente podrían realizar una demanda similar.

El debate público sobre este proyecto se ha orientado a discutir cuánto y cuándo se paga, mientras que poco se está discutiendo sobre el efecto que tendrá sobre la sostenibilidad del sistema una vez que se hayan recompuesto los haberes como lo establece el proyecto.

Las consecuencias más profundas del pago de sentencias tendrán efectos que se extenderán a las próximas décadas, y comprometen seriamente las posibilidades de plantear una reforma al sistema previsional en 2019 que beneficie a los futuros jubilados.

Aun considerando una proyección macroeconómica optimista, la dinámica detrás del proyecto conduce a un escenario para 2019 en el que el FGS se habrá reducido en un 60%, consumiendo en solo 3 años más de la mitad del stock con el que se cuenta actualmente. A su vez, producto de la ausencia de nuevas moratorias y de altas en la pensión universal, se induciría a una caída en la cantidad de adultos mayores cubiertos por el sistema a partir del 2020.

En caso de avanzar con este proyecto, en unos años la situación financiera de ANSES podría alcanzar tal deterioro que llevará a colocar sobre la agenda pública el debate de temas tan sensibles como la edad jubilatoria, la cantidad mínima de años de aportes, la regla de actualización de jubilaciones o el propio carácter público y solidario del sistema actual.