Militancia

Ya se sabe que se termina el Fútbol para Todos. Ya se sabe que Aerolíneas Argentinas marcha a un final que se llama privatización. Ya se sabe que el macrismo va a terminar haciendo lo que sabíamos que haría. No hay sorpresas, todo ha sido anticipado a su tiempo. La pregunta es qué se hace para no sólo ponerle límites sino para construir una mayoría dispuesta a sostener políticas de estado como éstas, ante la evidencia de que buena parte de lo que llamamos PJ, objetivamente apoya la iniciativa PRO. Creo que no hay que caer en simplificaciones tontas, tipo "La unidad del peronismo frenará el ajuste", entre otras cosas porque buena parte de los gobernadores están entrando en el sistema macrista para salvar sus administraciones, y no por mera necesidad sino por convicción, la misma que los llevó a apoyar a Cristina cuando tenía poder.

El desafío es crear estructuras nuevas, con las dos patas bien metidas en el pueblo, pero con la cabeza abierta a las transformaciones necesarias que demandan los tiempos actuales. Mal que nos pese, Massa existe ¿Qué se hace? ¿Se lo niega? Creo que lo que se impone es construir algo distinto, tarea por cierto compleja, pero creo que necesaria. De lo contrario seguiremos siendo la base electoral y militante de un sistema político que lo primero que tiene firmado es que quien saque los pies del plato (consensuado con el gran capital) padecerá amputación sin más.

Sé que esto de "crear nuevas estructuras" suena a trillado, pero no encuentro una formulación mejor. También podríamos coincidir en que están trillados conceptos como "bienestar para el conjunto del pueblo" y otros similares, pero sin embargo los seguimos sosteniendo pues ese puñado de utopías son los que nos motorizan y dan sentido a nuestras vidas.

Sabemos que hay una porción importantísima del pueblo que se identificará con una propuesta alternativa, son miles personas dispuestas a militar y votar una propuesta que recoja lo mejor del kirchnerismo y tenga la templanza para marcar sus déficit. Sabemos que el macrismo es algo mucho más poderoso que los balbuceos del presidente.

¿Vamos?