macripeña

La cifra de un pobre cada tres argentinos que determinó el Indec Pro, fue hasta celebrada por los periodistas más amarillos de los medios monopólicos que responden al modelo Cambiemos, los mismos que instalaron en la opinión pública la demonizacion de lo nacional y popular.

Anoche Mauricio Macri anunció en conferencia de prensa visiblemente armada, las cifras de la pobreza en el país, informando al mundo que 13 millones de argentinos son pobres y que la promesa de campaña no era un plan específico para sacar a miles de familias de ese estado marginal, que simplemente era un camino a seguir.

Obviamente con 13 millones de pobres en Argentina, será prácticamente imposible que las inversiones del mundo lleguen a transformarse en una lluvia de dólares en favor de nuestra economía nacional, puesto que la inestabilidad absoluta de políticas específicas con un rumbo económico hacia la credibilidad y garantía que requieren los inversores extranjeros para traer sus capitales al país, está totalmente ausente.

La estrategia de cambiemos de colocar al kirchnerismo en ridículo por las cifras del Indec, tuvo un efecto totalmente contrario en las redes sociales que comentan que 27 millones de argentinos viven felices y fuera de todo problema económico.

Macri en total soledad política no tuvo esta vez el acompañamiento de ningún político aliado ni en las redes sociales. El silencio de Lilita Carrio y de sus acérrimos seguidores fue total.

Los periodistas que responden a Cambiemos intentan formar opinión a favor de Macri con la gastada pesada herencia de los números de estadísticas, pero es indefendible el discurso presidencial que ahora anuncia que la pobreza cero no existe y era solo un camino que puede durar 25 años, según el pediatra amigo del presidente Abel Albino .

Macri activó el cronómetro del detonador de una bomba en su propia gestión, que comienza con la responsabilidad directa ahora contando los días de hambre y pobreza que los 13 millones de vulnerables y los 27 millones de argentinos felices, juzgaran el final o la continuidad de su desempeño.