lunes, 24 de octubre de 2016

Personal y político

SOCIEDAD › OPINION


 Por Mariana Carbajal

Frente al poder de las mujeres en las calles, del feminismo caminando con decisión por cada rincón del país, visible, corajudo –como siempre–, abriendo cabezas, empujando marcos, márgenes, aparece la reacción machista, esperada. ¡Son tan obvios! "Nadie menos", es la frase que resume ese ataque para lavar de sentido la convocatoria del miércoles al paro nacional de mujeres: pretenden esconder, ocultar, la especificidad que tienen los femicidios, los asesinatos de mujeres por ser mujeres, el trasfondo económico y de discriminación histórica que sufrimos en la sociedad: en los medios, cosificadas, como adornos, más comentando espectáculos que política o economía; en el Poder Judicial, en la base sin llegar a los puestos más relevantes, donde circula el verdadero poder –las cámaras federales, las cortes provinciales o la nacional–, en las empresas y fábricas, ganando menos que ellos, o cobrando en negro en tantas casas –de esos que hoy dicen "Nadie menos"–; en los hogares, haciéndonos cargo de las tareas del cuidado de nuestrxs hijxs, de las personas enfermas de la familia, de la comida, de pasar el trapo, de lavar la ropa–. La lista sigue. ¿Cómo hay que explicarlo para que lo entiendan también periodistas, mujeres y varones, que focalizaron en el drama de las familias de víctimas de femicidio durante las coberturas del miércoles –a quienes, por cierto, abrazamos en cada grito de #Ni Una Menos– y no en el fondo de la cuestión? Ese fondo fangoso, en el que estamos entrampadas –y ellas, periodistas, también–, ese fondo de la discriminación de las mujeres en todos los ámbitos de nuestras relaciones interpersonales, ese fondo, que es cultural, económico y político –si, el paro fue político, el feminismo es político, lo personal es político. Queremos cambiar el mundo. Queremos cambiar el paradigma sobre el cuál se ha sustentado la historia de la Humanidad. Eso dice nuestro grito. Ni más ni menos.

 
 


No hay comentarios.:

Publicar un comentario