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El papa Francisco, este sábado en el Vaticano, con los participantes del III Encuentro Mundial de Movimiento Populares (EMMP).(Foto AICA/InfoGEI)

Estas recientes palabras del Papa Francisco (aka: Padre Jorge) han sido divulgadas en portales y blogs. Además, no tienen nada de nuevo; son conceptos que ha repetido una y otra vez desde hace tres años. Pero precisamente por esa insistencia que estos dichos, tan terminantes, tienen que ser leídos con atención. Aún a los corazones endurecidos de los que habla el Evangelio (yo sería uno) les deben hacer dudar de una " onda cultural dominante en consonancia con triunfos electorales de la "derecha" ".

"¿Quién gobierna entonces? El dinero ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. ¡Cuánto dolor, cuánto miedo! Hay -lo dije hace poco-, hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera". 

"Ustedes, los pobres organizados, se inventan su propio trabajo, creando una cooperativa, recuperando una fábrica quebrada, reciclando el descarte de la sociedad de consumo, enfrentando las inclemencias del tiempo para vender en una plaza, reclamando una parcela de tierra para cultivar y alimentar a los hambrientos". 

"Están imitando a Jesús porque buscan sanar, aunque sea un poquito, aunque sea precariamente, esa atrofia del sistema socioeconómico imperante que es el desempleo. No me extraña que a ustedes también a veces los vigilen o los persigan y tampoco me extraña que a los soberbios no les interese lo que ustedes digan".

Los que quieran escuchar y/o leer el discurso completo -o son desconfiados- pueden hacerlo en la página de la Radio Vaticano, aquí.

Agrego sólo dos comentarios: Uno, ya lo dije antes: Me resulta difícil creer que, en la Iglesia católica, que considera a la prudencia como una de las Virtudes cardinales, el Espíritu Santo, o al menos un grupo muy influyente de cardenales, no tuvieran idea en qué dirección la iba a impulsar quien estaban eligiendo Papa.

Con el otro quiero invitar a encarar un asunto más estratégico: Resulta evidente que la Iglesia se está dirigiendo a los que considera el sujeto histórico al que debe dirigir sus principales esfuerzos: los pobres, los marginados del sistema actual. Bueno, se dice que su Fundador tenía la misma idea.