jueves, 20 de julio de 2017

Planeros VIP

http://diariolaposta.com/2017/07/18/planerosvip-lo-que-no-se-dijo-del-cambio-de-obispo/

La curia Marplatense informó, hace algunas horas, el cambio de la jerarquía eclesiástica local, donde por la jubilación de Marino, asume como obispo Mestre. Lo que no se dijo, es cuanto nos sale a los vecinos, creyentes o no creyentes, sostener económicamente a estos profetas, gracias a leyes de la dictadura, mientras quitan pensiones a discapacitados y se eliminan los programas culturales.

Este artículo defiende la libertad de cada quién de profesar la fé que sienta o quiera, o de no profesar ninguna religión. La crítica, radica en los millonarios recursos que (mal) gasta el estado nacional en financiar una institución que muchas veces se pronunció en contra de principios constitucionales, la espina dorsal del estado de derechos.

Fernando Lozada, referente de la Coalición Argentina por un Estado Laico, aporta información contundente: "Videla, un 7 de marzo emitió el decreto Ley 21.950, el jerarca católico recién nombrado comenzará a cobrar el 80% del sueldo de un juez nacional de primera instancia. Además gozará de un trato preferencial como embajador en la aduana".

Además, el obispo saliente, Marino,  gracias al decreto Ley Nº 21.540 del 25 de febrero de 1977, firmado por Videla también, se jubilará con el 70% del sueldo de un juez nacional de primera instancia, más de $100 mil pesos cada mes entre el ahora "obispo emérito" y el "obispo en funciones" que no irán a levantar la salud pública o la infraestructura escolar.

En nuestro país, actualmente, 133 arzobispos y obispos, reciben esta remuneración asimilable a la de un funcionario público de alto rango. Lozada, además, aporta la escala del gasto que hace el Estado en salarios clericales: "Si sumamos lo que perciben 640 sacerdotes y 1.400 seminaristas, y además agregamos los viáticos que les paga el Estado argentino a la curia la cifra total del 2016 fue de $134 millones, según indica el Ministerio de economía".

Si el dinero que el estado pierde en sostener a la ICAR, hubiera ido a la paritaria docente, hablaríamos de la jerarquización salarial de una profesión clave en el desarrollo de la democracia, y se hubieran evitado los paros. La curia, además, a diferencia de los trabajadores, están eximidos de pagar la tasa de ganancias.



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