domingo, 15 de enero de 2017

Los numeros de Prar Gay- Lapidarios






Avast logo

El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus.
www.avast.com


Brandoni????

 

 

Domingo 15 de Enero de 2017

La brutal Carta abierta de un dramaturgo a un desmemoriado Luis Brandoni

El sociólogo, dramaturgo y escritor Carlos Balmaceda le contestó a través de una Carta abierta a la presunta indignación del actor Luis Brandoni por una foto que se sacó Cristina Fernández de Kirchner con una boina blanca, símbolo del radicalismo.

Carlos Balmaceda

La alienación, estimado Luis Brandoni, es ese mecanismo por el cual uno se experimenta ajeno a sí mismo. O sea, cuando uno se ve a sí mismo, en sus ideas, en sus hábitos, en sus vínculos, como algo absolutamente distinto a lo que en realidad es.

Usted se horroriza de Cristina con boina blanca y se hace cruces por la corrupción del gobierno kirchnerista, pero en ese espejo deforme que se ha puesto adelante, no ve su propio silencio, su complicidad, con el gobierno de la Alianza: en tan solo dos años, 39 muertos, represión, estado de sitio, hambre y una ley contra la clase trabajadora conseguida a través de coimas, para coronar la entrega del patrimonio nacional de la mano de Domingo Cavallo, el arquitecto de esa segunda década infame de nuestra historia.

Se ve, a usted y su partido, inmaculados, porque no solo ha borrado de su memoria, de su ser, estos antecedentes, sino que no acepta que marcha de la mano del que tal vez se convierta en el gobierno más vendepatria de nuestra historia.

Reclama para usted y los suyos la herencia de Yrigoyen y de Illía, incluso comete la osadía de afirmar que Alfonsin hubiera votado a Macri, y en este pase de magia, se obliga a que las piezas de su dominó político y existencial vayan cayendo una por una, hasta revelarnos su verdadera cara.

Apoya usted a un gobierno que ha entregado una riqueza nacional como la energía a una multinacional, y sin despeinarse, sigue reclamándose heredero de Hipólito Yrigoyen. Nada menos que de don Hipólito, que al fundar YPF, sostuvo lo siguiente "Se reserva, pues, para el estado, en razón de la incorporación de estas minas de petróleo a su dominio privado, el derecho de vigilar toda explotación de esta fuente de riqueza pública, a fin de evitar que el interés particular no la malgaste, que la ignorancia o precipitación la perjudique, o la negligencia o la incapacidad económica la deje improductiva, para lo cual se adoptan en el proyecto disposiciones que fijan y garantizan un mínimo de trabajo y las formas convenientes de realizarlo. Con el mismo concepto se ponen trabas a la posible acción perturbadora de los grandes monopolios".

Dígame si encuentra un parecido entre esta afirmación de independencia nacional y cualquier acción de Aranguren, gerente de Shell. Pruébemelo, señor Brandoni, y le aseguro que lleno la ficha de afiliación a la UCR.

Sacrílego es para usted que Cristina Fernández de Kirchner junte sus manos en saludo alfonsinista, pero no lo es que Susana Malcorra reconozca tácitamente la soberanía inglesa al sellarnos el pasaporte como si fuéramos extranjeros en las Malvinas, o que al referirse a las islas, escriba "invadir" en un documento oficial, en vez de "recuperar" esa tierra irredenta.

Dónde cree usted que se ubica cuando blande su crucifijo contra el kirchnerismo, ¿del lado de Malcorra, sospechada de agente directa de la CIA o de Arturo Illía que con la resolución 2065 consiguió un avance definitivo hacia la recuperación de esas islas?

¿Está usted seguro de estar del lado correcto cuando apoya al gobierno de Macri, que ve con beneplácito la instalación de bases militares yanquis en el país, sometido como está al designio de los Estados Unidos, mientras que Illía se negó a enviar tropas a República Dominicana respetando el principio de no intervención?

Tan enorme y patético es su odio que no ha dudado en llamar a Axel Kicillof "minúsculo canalla" mientras Alfonso de Prat Gay licúa salarios con una inflación que duplica la del kirchnerismo, devalúa para favorecer a los sectores concentrados y no se ahorra expresión injuriosa para hablar de los trabajadores estatales despedidos, a los que llama "grasa de la militancia".

Dice, con la cólera de los rencorosos, que el peronismo no es democrático que "si uno no piensa como ellos, es su enemigo", sin que se le mueva un músculo de la cara ni una idea de su cerebro. Disparos contra militantes en un acto de Nuevo Encuentro, balaceras contra unidades básicas, requisas permanentes a los jóvenes de barriadas populares, detención fuera de todo orden legal de Milagro Sala, represión a pibes de una murga, todos episodios que en doce años no ocurrieron durante el gobierno de aquellos que "no son democráticos", y que sí ocurrieron en diez meses del gobierno que usted apoya.

Es más, los nazis pueden pasearse por la casa de gobierno, dar clases en una escuela de Morón, evadir la condena del intendente de Mar del Plata, cuando atacan a distintos grupos de esa ciudad. ¡Los nazis! Aquellos mismos que cubrieron de sangre y oprobio con sus "pogroms" las calles de Buenos Aires en 1919, desgastando al gobierno del propio Yrigoyen, y a usted, todo esto, no le merece mención ni prevención.

Cristina lleva la boina blanca de los revolucionarios que dieron sus vidas en el ´90 para que el voto fuera universal y secreto, y lleva la boina blanca de los que dieron sus vidas en el ´30, asesinados y cortadas sus orejas como trofeos, porque, decían sus asesinos, eran "orejas de Peludo", como el mote de don Hipólito.

Hay una continuidad histórica entre aquellos y ella. Hay una continuidad histórica que se hace carne en cada biografía. Lo sé porque fui radical, porque así como aplaudí el juicio a los comandantes de la represión, porque así como celebré cada acto de libertad del alfonsinismo inicial, repudié el punto final, la obediencia debida y la economía de guerra que cedió ante el FMI la soberanía de nuestras finanzas.

Desconcertado después en los noventa, huraño y desconfiado por ese triunfo de la antipolítica, la historia volvió a encarnarse en mí cuando el hilo de los movimientos populares fue recompuesto por un hombre, primero, y por una mujer, después.

Más tarde que yo, pero nunca definitivamente tarde, los radicales que estaban allí, en Atlanta, celebraban no ya a esa mujer, no ya la adhesión al peronismo, sino la propia reconstitución de su ser en el tren de la historia.

La alienación, le decía, Brandoni, ese concepto que nos legó el compañero Marx, nos hace ver rubios cuando somos negros, altos cuando somos petisos y dignos cuando no lo somos. Rubio y alto, su espejo merece verse así al menos en esos dos atributos, pero haga un esfuerzo de imaginación, le pido, para vérselas con el tercero.

Uno nunca termina de hacerse en su propia salsa, uno es con la historia, se hace con ella, se revisa, se critica, se cambia y se entrega a estadios que lo van dignificando y permitiéndole encontrarse con compañeros cada vez más dignos de lucha. En un retroceso extraordinario, usted se ha encontrado, como diría el tango, pasando del brazo con quien no debe pasar; su historia de lucha, de coraje, de reivindicación de los derechos de los actores ha quedado trunca (si hasta me cuentan que insidiosamente quiere ir con formas poco democráticas contra los avances logrados en estos doce años en la Asociación de Actores y en SAGAI), y, como en una contradicción zoológica, invierte la parábola del elefante: recuerda para adelante y camina para atrás.

La condena de los alienados como usted, son los otros, (siempre es el otro la condena y el consuelo, después de todo). Porque el otro, que vendría a ser yo, las multitudes, los que se encuentran entre boinas blancas y bombos, persisten tozudamente en su ser, coronan con acciones y con ideas los puntos de ese mapa que es la historia, y le reflejan a usted en una imagen en la que está obligado a verse.

No es con palabras que uno puede disponer de la realidad, es con acciones, con resultados, con idas y venidas dialécticas, con un hacerse permanente con los otros.

De manera que si usted farfulla, grita y afirma sus ideas, alejándose tan obstinadamente de la realidad, es porque en verdad necesita, mire qué ironía, un relato en el que usted sigue siendo ese tipo valioso de los setenta, que se la jugaba contra el orden neoliberal que hoy apoya con un irritante entusiasmo.

Necesita un relato en el que usted, actor al fin de cuentas, es un personaje, pero, pirueta final de la alienación, no es el personaje que usted cree ser, es más ni siquiera es la víctima de alguien "comido" por el personaje. Usted dispara sus últimos cartuchos existenciales creyendo que es el Gallego Soto, y no es más que Muzzicardi.

De la resistencia épica al grotesco criollo, de un revolucionario a un corrupto vinculado con la corrupción del Proceso. Digamos que en realidad, Muzzicardi le sienta bien, después de todo, usted, Luis Brandoni, apoya al hombre que se hizo multimillonario durante la dictadura y que proveía de vehículos a los grupos de tareas para sus secuestros.

 

 




Avast logo

El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus.
www.avast.com


Hacia el fin del Estado de derecho en Argentina

Mientras "Tilingos y zombies": no saben, no contestan, los "Garcas y "gorilas" aprueban a dos manos:  CLARIN CONDUCCION.

Crímenes políticos ocurridos desde mediados de los años noventa en adelante indican que demasiadas veces no hubo garantías democráticas. Pero los atropellos del macrismo contra la Constitución y las leyes tienen el aval del Poder Judicial, el Congreso y las corporaciones. Ahora todo es más peligroso.

Por Miguel Croceri

Numerosas decisiones políticas del Gobierno de Mauricio Macri, del Poder Judicial, del Congreso, de Gobiernos y Poderes Judiciales provinciales, así como de las Policías y otras fuerzas denominadas "de seguridad" que de ellos dependen, indicaron en el último año, y con creciente gravedad en las últimas semanas y días, que Argentina avanza peligrosamente hacia el fin del Estado de derecho instaurado tras el fin de la dictadura genocida en 1983.

Si eso llegara a concretarse, lo cual sólo podrá ser impedido si se organiza desde las bases sociales y desde las conducciones políticas la acumulación de fuerzas necesarias para neutralizarlo, significará que con el resultado electoral y el cambio de Gobierno de fines de 2015 no sólo se habrá producido el cambio del modelo de país que propuso y en gran medida logró el kirchnerismo.

También se habrá terminado la vigencia de las libertades políticas, derechos ciudadanos, garantías constitucionales, posibilidades de defensa en juicio y condiciones para la acción cívica que se incorporaron a la vida de los argentinos y argentinas desde que empezó la actual etapa democrática, con el Gobierno de Raúl Alfonsín.

Todo lo que mucha gente considera "democracia", en el sentido más liberal del término, aceptado por una mayoría ciudadana como un modo de cierto "contrato social": como vigencia de las libertades públicas.

Los hechos contrarios a la Constitución y las leyes han sido de tal magnitud, frecuencia e impunidad desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia, y de ese modo el bloque de poder dominante recuperó el manejo del Estado, que precisamente son esas características las que advierten sobre su gravedad presente y futura.

Un señalamiento, sólo a modo de ejemplos, incluye las siguientes situaciones:

* Milagro Sala y otras integrantes de la organización barrial Tupac Amaru están privadas ilegalmente de la libertad desde hace un año, y todos los recursos judiciales en cualquier instancia son resueltos en su contra. Además, el Gobierno jujeño ejecuta un plan sistemático de persecución, amenazas y terror contra militantes de la Tupac.

* En la semana que termina, pobladores mapuches fueron atacados violentamente repetidas veces y muchos de ellos encarcelados en la provincia de Chubut. Actuaron la Policía provincial que responde al gobernador, el justicialista antikirchnerista Mario Das Neves, y la Gendarmería Nacional que depende del presidente de la Nación. Todo con la participación de jueces. El ministro de Gobierno chubutense, Pablo Durán, dijo que las víctimas son "terroristas" y "delincuentes".

* Los ataques de fuerzas represivas contra protestas populares son una constante en todo momento y en cualquier lugar del país. Los derechos a manifestarse y a "peticionar a las autoridades" (Art. 14 de la Constitución Nacional) conllevan hoy graves riesgos para la seguridad física de las personas. Muchas veces ocurrió antes, pero actualmente el riesgo está agravado y es altísima la posibilidad de que un/a ciudadano/a que protesta sea atacado/a por policías u otros agentes armados por el Estado.

* En 2016 y en lo que va del presente año, repetidamente fueron perpetrados ataques políticos en los domicilios particulares de ciudadanos identificados como opositores al régimen actual. La modalidad consiste en entrar a las viviendas, revolver todo, ultrajar y destruir bienes íntimos de las familias víctimas, y sólo llevarse documentación política o información contenidas en computadoras o en papel. Así le ocurrió, entre otros, a la periodista Cynthia García, al dirigente de ATE-Capital Daniel Catalano, y en estos días al delegado de ATE en el Ministerio de Educación de la Nación, Rodrigo Recalde.

* A Hebe de Bonafini, en noviembre pasado, le cortaron los teléfonos, y durante una madrugada un grupo de atacantes la insultó desde la puerta de su casa como forma de terrorismo psicológico y emocional.

* Macri ha perpetrado, desde las primeras semanas de gobierno, la derogación de facto de leyes de la nación, a través de decretos. Anteriormente, las únicas que derogaban de facto leyes de la nación eran las dictaduras militares. En cambio, hoy lo hace el Gobierno con complicidad del Congreso y del Poder Judicial.

* La alianza que encabeza Macri copó ilegalmente, violando las normas vigentes, la conducción del Banco Central (algo que es razonable para dirigir la economía, pero que es contrario a la legislación que siempre impulsó la derecha y que le da cierta autarquía a la institución); el Consejo de la Magistratura (órgano que selecciona a los jueces); la Unidad de Información Financiera (que debe prevenir el lavado de dinero de origen clandestino y otros delitos económicos), y Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado (que administra los medios de comunicación públicos del Estado nacional).

* También Macri eliminó de facto la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) y la Autoridad Federal de Tecnologías de la Comunicación y la Información (AFTIC), y en ambos casos desplazó mediante la violencia a sus autoridades legítimas. Así, reemplazó a los dos organismos por otro, de facto, denominado "Ente Nacional de Comunicación" (ENACOM), manejado por funcionarios igualmente de facto.

* El Gobierno y los jueces persiguen con amenazas de cárcel a la ex presidenta Cristina Kirchner, a ex ministros de su gabinete y a ex directivos del Banco Central por medidas de gobierno adoptadas durante sus respectivas gestiones (la causa judicial por el "dólar futuro" fue iniciada por legisladores de la alianza gobernante, luego los jueces actúan coordinadamente con el oficialismo).

* El Gobierno y los jueces amenazan con juzgar por "traición a la Patria" a la ex presidenta y a su canciller, entre otros, por haber firmado un acuerdo de cooperación judicial con la República Islámica de Irán para avanzar en la investigación del impune ataque terrorista contra la mutual israelita AMIA.

* La corporación judicial, encabezada por el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, ha dispuesto fallos humillantes y ultrajantes, como impedir que sean investigadas las torturas de los militares de la dictadura genocida argentina contra los propios soldados de nuestra patria en la Guerra de Malvinas.

* La misma Corte Suprema falló contra Víctor Hugo Morales y le hace pagar una indemnización millonaria al Grupo Clarín por emitir imágenes de un partido de fútbol en el año 2000, cuando esa empresa tenía el monopolio de la trasmisión. Además, abogados de Clarín, junto a martilleros e inspectores judiciales, allanan cuando quieren la casa del periodista para verificar si están los bienes que garantizan el pago de la indemnización. Un caso de alevoso ultraje judicial a un ciudadano.

* Periodistas identificados con el kirchnerismo han sido expulsados de los medios de comunicación públicos. Se atacaron así sus derechos laborales. Pero, además, si se tiene en cuenta que la casi totalidad de las corporaciones privadas mediáticas tienen afinidad ideológica con el Gobierno y que integran, con un rol central o secundario, el bloque de poder dominante, la censura y persecución a esos periodistas implica abolir voces disidentes, impedir el pluralismo y cerrar espacios de libertad de expresión.

Antes, con otros gobiernos

Los hechos enumerados son una parte –arbitraria– de una lista interminable. Sin embargo, aun tratándose de situaciones violatorias de las garantías que otorgan la Constitución y las leyes, no son los primeros desde que el país tiene un sistema político regido por elecciones y con un marco legal socialmente aceptado como "democracia". Incluso, los casos enumerados están a años luz de ser los peores que hayan ocurrido.

Hechos terribles se produjeron en otros momentos de la actual etapa democrática, que significaron igualmente que no existía el Estado de derecho de la forma debida, y que su vigencia había sido eliminada.

Entre los más graves, los crímenes políticos perpetrados por fuerzas policiales durante protestas populares en la etapa menemista, como los asesinatos de Víctor Choque en Ushuaia (Tierra del Fuego) en 1995, y de Teresa Rodríguez en Cutral Co (Neuquén) en 1997.

También los asesinatos de Francisco Escobar y Mauro Ojeda, en diciembre de 1999, por parte Gendarmería Nacional en el puente que une las provincias de Corrientes y Chaco, una semana después de que asumiera el Gobierno de Fernando de la Rúa. Ese sería sólo el comienzo de una estrategia criminal del Gobierno que se agravaría con el asesinato de Aníbal Verón, en el año 2000 en Tartagal (Salta), y llegaría al extremo durante el estallido de fines de 2001, con el asesinato de 39 personas en todo el país (esta cifra surge de la investigación periodística realizada para la producción audiovisual 39, El Documental, dirigido por Ayelén Velázquez y aún no estrenado).

En el interinato presidencial de Eduardo Duhalde, policías de la provincia de Buenos Aires asesinaron a los jóvenes militantes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en la estación de trenes de Avellaneda.

Durante el kirchnerismo ocurrieron crímenes políticos a manos de policías federales o provinciales, o de bandas criminales con complicidad de los Gobiernos provinciales. Entre ellos, los asesinatos del docente Carlos Fuentealba durante una protesta en una ruta de la provincia de Neuquén, en 2007; del cacique diaguita Javier Chocobar en la localidad de El Chorro, Trancas (Tucumán) en 2009; del joven militante Mariano Ferreyra, del Partido Obrero, en 2010, cuando participaba de una movilización cerca de la estación Constitución; del también joven militante Cristian Ferreyra, pero indígena y olvidado como víctima de un crimen político, asesinado en el paraje San Antonio (Santiago del Estero) en 2011.

En consecuencia, los hechos de la etapa macrista son de una gravedad infinitamente menor si se los compara con asesinatos de personas como los señalados –sólo a modo de ejemplos recordatorios– en los párrafos anteriores.

No obstante ello, lo que otorga una enorme potencialidad y proyección futura a los atropellos actuales contra las libertades y derechos básicos es que su ejecución y encubrimiento involucra a la totalidad de los factores de poder estatales y corporativos: Gobiernos nacional y provinciales, Poderes Judiciales de todos los niveles, Congreso nacional y legislaturas provinciales, y medios de comunicación más poderosos (el Grupo Clarín, en primer lugar).

No hay escapatoria. Nadie protege a la sociedad civil. Hay un cerco que se va construyendo contra quienes no tienen ningún poder, excepto construir fuerza popular organizada. Se produce así una "naturalización" de los hechos. Hay resistencias desde sectores politizados y combativos de la sociedad y de la política, pero ninguna reacción desde los Poderes públicos. Ni de los Ejecutivos, Legislativos o Judiciales de la nación o de las provincias. Ellos son, en cambio, ejecutores, o bien encubridores junto con el aparato mediático hegemónico.

La alianza de corporaciones que gobierna el país conduce hacia la destrucción del Estado de derecho iniciado a fines de 1983 y que, habiendo atravesado periodos de descomposición criminal, el más grave de ellos durante el estallido del país en 2001, logró después rearmarse y mantenerse en pie con importantes niveles de legalidad y legitimidad. Es posible que eso haya llegado a su fin.

Quizás, en la reconstrucción del país después de la etapa macrista actual –etapa que es expresión de una hegemonía derechista cuya duración nadie puede prever con certeza–, habrá que proponerse recuperar el ejercicio de principios tales como libertades públicas, libre expresión, derechos políticos y posibilidades de defensa en juicio. Todas ellas condiciones que, según el contrato social vigente en Argentina desde el fin de la última dictadura, constituyen los pilares del sistema político democrático.





Avast logo

El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus.
www.avast.com


Macri con cara de entendido, lee el libro al revés: todo es caretaje

-MM: Qué interesante...
-María Kodama: si pero dalo vuelta....
Me llega la foto del presidente con cara de intelectual de un tuit del profe Romero
La puesta en escena permanente. 




Avast logo

El software de antivirus Avast ha analizado este correo electrónico en busca de virus.
www.avast.com